El Informe PISA de Cataluña no incluyó a 150 repetidores e inmigrantes

Estas omisiones apuntan a que los resultados obtenidos en 2009, y que fueron celebrados como una mejora significativa de la calidad del sistema educativo catalán, no serían tales, según un informe de la Fundación Bofill.
MagisnetJueves, 3 de noviembre de 2011
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El Informe PISA del año 2009 referido a Cataluña no incluyó a 150 alumnos repetidores, inmigrantes y de 3º de ESO que deberían haberse examinado, con lo que los resultados obtenidos por el sistema educativo catalán no habrían mejorado tanto respecto a 2006 como se estimó en un principio.

Así lo ha revelado el catedrático de Educación Comparada de la Universidad Autónoma de Barcelona, Ferran Ferrer, que ha presentado en rueda de prensa en Barcelona una evaluación de las desigualdades educativas en Cataluña, basándose en el Informe PISA 2009, de la Fundación Bofill.

Según el estudio de esta fundación, la muestra de alumnos de Cataluña del Informe PISA 2009 presentaba "algunos déficit importantes", como la menor presencia de alumnado con características que contribuyen a tener resultados más bajos: repetidores, alumnos de 3º de ESO e hijos de familias inmigrantes.

De hecho, Cataluña excluyó al 5,95% de los alumnos previstos, superando el 5% marcado por la OCDE para la elaboración del Informe PISA, y, en lugar de los 1.516 alumnos del año 2003 o los 1.527 del 2006, fueron 1.381 los que realizaron las pruebas.

En términos generales, el citado informe internacional constataba en 2009 que los estudiantes catalanes de 15 años tenían mejores conocimientos que los registrados los años 2006 y 2003, especialmente en comprensión lectora.

Sólo otra comunidad española, Murcia, también superó el citado 5% de alumnos excluidos y, a nivel internacional, EEUU lo hizo también.

Además, se redujo en la muestra el porcentaje de alumnos inmigrantes y, así, si el año 2006 este tipo de chicos y chicas era el 9,5% en la muestra PISA ya que representaban el 11,9% del conjunto del sistema educativo, en 2009 se limitó su participación al 11,2% en el estudio internacional mientras suponían el 17,5% del total.

Los alumnos de 4º de ESO tuvieron mayor presencia que los de 3º que, aunque pueden tener la misma edad, 15 años, son más maduros a nivel de conocimientos, con un 69,8% en PISA 2006 y un 76,7% tres años más tarde, según datos de la Fundación Bofill.

Estas circunstancias apuntan a que los resultados obtenidos en 2009, y que fueron celebrados como una mejora significativa de la calidad del sistema educativo catalán, no serían tales.

También significan, ha apuntado el director de la Fundación Bofill, Ismael Palacín, que los que se obtengan en el próximo Informe PISA no tienen por qué suponer un retroceso, si no se mejora de manera significativa con relación a 2009.

La OCDE no alerta en su informe de que Cataluña, igual que Murcia, incumplió sus requisitos, ya que valoró el conjunto de España, que sí lo hizo, ha precisado Ferrer.

Según el estudio de evaluación de las desigualdades educativas en Cataluña elaborado por la Fundación Bofill en base a PISA 2009, el impacto del estatus socioeconómico y cultural sobre los resultados de los estudiantes es menor que en la mayoría de los países analizados.

Las diferencias de puntuación en comprensión lectora entre centros de titularidad pública y privada desaparecen en Cataluña cuando se tiene en cuenta el efecto del nivel socioeconómico y cultural del alumnado y de los centros.

También constata que la concentración de alumnado de origen inmigrante en algunos centros es un factor que tiene incidencia sobre las dinámicas escolares y que puede afectar al conjunto de los alumnos, pero no de manera relevante en sus compañeros autóctonos.

Por lo que se refiere al fracaso escolar, el porcentaje de alumnos de bajo rendimiento en Cataluña se sitúa en niveles similares a los de Holanda, Australia o Japón, entre el 15% y el 12%, por debajo de la media de la OCDE, aunque en el caso catalán tiene un marcado perfil socioeconómico y cultural bajo.

Ferrer ha argumentado que el alumnado en riesgo de fracaso está concentrado en menos centros, mientras que los de alto rendimiento están más repartidos.

Por su parte, la OCDE ha asegurado que los resultados del informe PISA 2009 sobre los conocimientos de los alumnos catalanes "son perfectamente válidos y perfectamente comparables a nivel internacional".

La OCDE ha negado que hubiera un sesgo de los resultados por la muestra que se utilizó, como afirmó la Fundación Bofill, y un portavoz señaló a Efe que su análisis es resultado de "una mala interpretación".

El problema que planteaba la Fundación Bofill era que se había excluido de la muestra de alumnos que hicieron PISA a cerca de un 6%, esencialmente inmigrantes repetidores que habrían bajado la media de los resultados, y esa era una de las razones de que las calificaciones subieran con respecto al estudio precedente.

La OCDE, sin embargo, ha señalado que todos los países y regiones que participan en PISA excluyen de sus muestras a una parte de los alumnos, normalmente hasta un 5%, pero en algunos casos un poco más de ese porcentaje, y en cualquier caso "tiene un impacto mínimo" en la notación final.

Se les aparta bien porque presentan discapacidades intelectuales o funcionales para hacer la prueba, bien por su muy bajo dominio de la lengua vehicular utilizada en la enseñanza en el centro en el que están escolarizados, generalmente por tratarse de inmigrantes que han llegado recientemente.

En el caso de Cataluña, la muestra en 2009 la componían inicialmente 1.381 alumnos (habían sido 1.527 en 2006) y, de ellos, fueron apartados de entrada 24 porque no eran elegibles para PISA (por ejemplo, debido a su edad) y otros 85 por las "circunstancias excepcionales" antes reseñadas, de los cuales 37 por problemas de lengua.

La OCDE ha puesto el acento en que las exclusiones en 2006 y en 2009 fueron "muy similares", con una diferencia únicamente de unos nueve alumnos.

Resaltó también en que, si se superó el 5%, eso no es un hecho excepcional, sino que ha ocurrido, por ejemplo en EEUU, en países con un elevado porcentajes de alumnos de origen extranjero y que no tienen fluidez en la lengua de la enseñanza.

"No se ha tratado a Cataluña ni a ninguna otra región de forma diferente" a lo que se hace con el resto de los participantes en PISA, de ahí que "la muestra es perfectamente valida y perfectamente comparable a nivel internacional", ha argumentado el portavoz de la organización.

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