Madrid integra Infantil, Primaria y ESO en un mismo centro público

Al igual que los colegios concertados, los Ceipso evitan el, a veces, traumático paso de alumnos de los colegios a los institutos, aunque la Comunidad dice que se trata de una medida excepcional.
María BaladoMartes, 29 de enero de 2013
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Hay veces que la necesidad apremia. Y ante ella ha aparecido la figura de los Ceipso (Colegio de Educación Infantil, Primaria y Secundaria Obligatoria), es decir, centros públicos que integran enseñanzas de Infantil, Primaria y Secundaria, siguiendo el modelo de las escuelas concertadas. Estos casos siguen la estela de la necesidad, aunque sus beneficios ya se están notando, principalmente en la agradable opinión de los padres y en los resultados académicos de los alumnos.

El primer Ceipso que apareció en la Dirección del Área Territorial (DAT) Oeste fue el de Becerril de la Sierra, el “Juan Ramón Jiménez”. La razón de su nacimiento fue que los alumnos, al terminar Primaria, tenían que trasladarse a una localidad cercana, puesto que no existía un instituto en Becerril. Debido a las quejas de los padres, la Consejería de Educación decidió, finalmente, integrar la Educación Secundaria Obligatoria en el mismo edificio que el colegio y ahorrarse los costes de transporte escolar.

En el caso del Ceipso “El Cantizal”, en Las Rozas, fueron varios motivos los que llevaron a la conversión. En primer lugar, el instituto adscrito, donde deberían ir todos sus alumnos, estaba masificado y no había espacio para incorporar tantos alumnos. Además, tampoco había plazas para alumnos bilingües (programa que incluye el centro). Todo esto, sumado a que “El Cantizal” contaba con un gran terreno al lado del colegio dedicado en exclusiva a una institución educativa, llevaron a la Consejería de Educación a tomar la decisión de convertirlo en un Ceipso.

Beneficios del Ceipso
Uno de los beneficios de este tipo de centro, según explica la directora, es que los alumnos cuentan con los mismos servicios que en el colegio estudiando Secundaria. Por ejemplo, pueden acudir al comedor, tienen servicio de “madrugadores” y de “los últimos del cole”, además de las actividades extraescolares. Para que no haya mucha diferencia, los jóvenes de Secundaria llevan uniforme, al igual que el resto de compañeros, aunque “más adecuado a su edad”, señala María Jesús Miguel. Por lo demás, el funcionamiento del centro escolar ha cambiado en poco, la única diferencia es que se han ampliado las aulas (y todavía quedan obras para integrar los tres últimos cursos de la ESO) y se han contratado a profesores para el primer curso.

Su directora, María Jesús Miguel, asegura que esta resolución del Gobierno de la Comunidad de Madrid se recibió con mucha alegría por parte de las familias del colegio y por los profesores y el equipo directivo. Este hecho lo suscribe el AMPA. Es más, incluso algunos padres se emocionaron al conocer que sus hijos seguirían en el colegio: “Tenemos una relación de convivencia que hemos ganado desde que eran unos niños”, señala María Jesús Miguel.

Para muchos ha sido una gran noticia porque temían la adaptación al instituto. Las pruebas externas demuestran que este paso provoca un descenso en las notas generales de los jóvenes, por lo que muchos padres prefieren posponer el momento. Aún así, para la presidenta de la Asociación de Directores de Institutos de Madrid, Yolanda Sánchez, la solución no es que el paso se haga más tarde: “Cuando yo estudiaba, pasábamos más pronto al instituto y no suponía un trauma, es un cambio que les ayuda a madurar y a ser más responsables. No debemos sobreproteger a los alumnos pensando que es lo mejor para ellos, porque tienen que vivir lo que les toca en cada momento”.

Y es que aunque esta medida parece gustar a todas las partes, nadie quiere generalizar el sistema. Como explica María Jesús Miguel, es una “anomalía del sistema” que solamente aparece en casos puntuales, cuando es necesario para el correcto funcionamiento de la Educación de los alumnos.

Respecto a la cuestión legal, la LOE no refleja este sistema entre las categorías de centros escolares, aunque tampoco lo prohibe. Las categorías se dividen en CEIP e IES, entre otros centros más específicos según sus enseñanzas. Según el servicio de Inspección de la DAT Oeste, la existencia de los Ceipso está justificada por una normativa de la Consejería de Educación. El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha tenido que aprobar un decreto para la creación de cada uno de estos centros.

Pese a ello, el Ministerio de Educación no tiene conocimiento de que esta figura aparezca en alguna otra comunidad autónoma del país, aunque no lo descarta como una “medida extraordinaria”, como ocurre en Madrid.

  • Las razones de los Ceipsos para la conversión
  • El “Suárez Somonte”, de Cenicientos nunca dejó de dar los dos primeros cursos de Secundaria. Por ello, cuando los alumnos tuvieron que dar el paso para ir al instituto, los padres se negaron a que hicieran una ruta diaria de 15 kilómetros hasta el instituto más cercano, en la localidad de San Martín de Valdeiglesias. Por este motivo, la Consejería de Educación tomó la decisión de aumentar los dos cursos de la ESO que faltaban en el centro y convertirlo en uno de los primeros Ceipso de la Comunidad de Madrid, a la vez que, por ejemplo, el de Becerril de la Sierra.
  • El “Enrique de Mesa”, en Rascafría, se convirtió en un Ceipso con la entrada en vigor de la Logse. En ese momento, el instituto más cercano se encontraba a más de 30 kilómetros, en La Cabrera, por lo que las instituciones consideraron la conversión del centro. Pese a que en un principio los padres estuvieron de acuerdo, hace cuatro años algunas familias mostraron su desacuerdo y se les eliminó las clases de Secundaria. En este momento, y de nuevo por la petición de los padres de los alumnos, se estudia si volver a convertir al centro en un Ceipso.
  • El “Gabriela Mistral”, que se encuentra en Las Tablas, también tuvo problemas por la lejanía del instituto. Antes de crear la figura del Ceipso, hace tres años, los alumnos se trasladaban al IES “San Fernando”, aunque posteriormente se construyó el “Sanchinarro”, que está más cerca. Su razón de ser proviene de que sus alumnos no se encuentran en el mismo edificio por cuestión de espacio. Los alumnos de Secundaria del “Gabriela Mistral” se trasladan al “Leopoldo Calvo Sotelo”, un centro muy cercano donde tenían aulas para admitir a los tres cursos que, de momento, se dan allí.
  • El “Isabel la Católica”, en Navas del Rey, tomó la decisión porque sus alumnos debían ir a San Martín de Valdeiglesias. Las familias empezaron a plantearse que el instituto estaba masificado y además, tenían que hacer una ruta. No hubo acuerdo sobre dónde hacer un nuevo instituto más cercano. Los padres preferían en Navas del Rey, pero fue imposible. Como esta iniciativa no cuajó, se crearon secciones de Secundaria en los colegios de varios pueblos, entre los que se encontraba el “Isabel la Católica”. El año pasado sacaron su primera promoción de Secundaria.
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