Un supermercado itinerante en el cole para aprender sobre el dinero

El curso de 3º de Primaria lleva tres años participando y trabajando en el programa del BBVA Valores de futuro, pero es la primera vez que una de las actividades es seleccionada y ganadora.

Martes, 1 de octubre de 2013
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La decisión de participar es tan sencilla como que el objetivo del programa esté de acuerdo con mi forma de pensar y de cómo debo educar a mis alumnos: abordar de manera innovadora y participativa la Educación en competencias y valores asociados al uso del dinero.
La sociedad en la que estamos inmersos nos aborda con que hay que consumir y me parecía muy importante que mis alumnos, así como yo misma, nos diéramos cuenta de que el dinero no lo es todo, que hay que gastarlo en lo que se necesita y que no debemos consumir por consumir. La idea surgió porque el centro realizó una actividad en materia de consumo e íbamos a recibir la visita de un supermercado itinerante y qué mejor manera de poder trabajar el tema del dinero y ponerlo en práctica. El supermercado les atrajo mucho porque era una réplica de lo que se encuentran cuando van a comprar con sus padres.

Desarrollo del programa
Primeramente en el aula explicamos las monedas y billetes que tenemos. Trabajamos con euros y céntimos dentro del área de Matemáticas. También me aportaron ideas los alumnos tras conocer que los reyes magos iban a traerles muchas cosas. Planteamos una reflexión sobre qué debemos pedir o no y cuánto dinero valdría todo lo que habían pedido.
Ya inmersos en la actividad de valorar el dinero, los trabajos se dividieron en dos partes: una teórica y otra práctica. En la teórica se trabajaron cuestiones como:
– ¿En qué he de fijarme antes de ir a comprar? Hubo una reflexión y llegaron a la conclusión de que debemos ir provistos de una lista de la compra y de un presupuesto.
– ¿Soy consumista impulsivo o responsable?
– ¿Qué he de consumir de la pirámide de alimentos? ¿Cuáles todos los días, algunas veces a la semana u ocasionalmente?
– ¿Qué lista de la compra haría un consumidor responsable?
– Trampas que nos ofrecen los supermercados: música marchosa, te hacen estar de buen humor, no miras el precio, ni la caducidad, productos que nos ofrecen cerca de las cajas, publicidad, promociones…
– Normas que debemos adoptar en los supermercados: calcular el dinero que voy a gastarme, no correr, hacer una fila para pagar, no pelearme…
Estas cuestiones nos llevaron a que debemos ser consumistas responsables e, igualmente, conocieron que existe una oficina del consumidor donde podemos hacer las quejas de un producto caducado, si nos han engañado, etc.
La parte teórica nos llevó a visitar el supermercado itinerante, pero antes de entrar tuvimos un trabajo previo: se dividieron los alumnos de dos en dos y elaboraron una lista de la compra, pero sólo podían gastarse cinco euros y debían elegir un primer plato, un segundo y el postre. Una vez en el supermercado se les entregó el dinero, pusimos entre todos las normas de comportamiento y empezaron a comprar.
Tras terminar la compra nos sentamos y cada grupo decía lo que había comprado, si era lo que habían colocado en su lista, si se había ajustado al dinero que tenían, si compraron algo que no necesitaban, si podían o no mejorar la cesta de la compra. En definitiva, ¿me he gastado el dinero que tenía?
Una vez en clase seguimos trabajando actividades y valorándolas positiva o negativamente como:
– Los alimentos comprados los clasificamos en la pirámide y vimos si son productos que debemos consumir todos los días, a veces u ocasionalmente.
– También los dividimos en los grupos de alimentos: lípidos, glúcidos, hidratos de carbono; actividades englobadas dentro del área de Conocimiento del Medio.
– Comprobamos si la asignación del dinero, lo pagado y lo devuelto era correcto.
– Realizamos una lluvia de ideas de aspectos o cosas que podemos reclamar y rellenamos una solicitud de reclamación: productos caducados, nos han cobrado de más…

Conclusiones extraídas
Fue una actividad muy divertida y motivante para los alumnos. Ellos mismos sacaron sus propias conclusiones del trabajo realizado:
– Antes de ir a comprar debemos hacer una lista porque si no compramos más cosas de las que necesitamos.
– Mientras vamos comprando debemos ir sumando su precio, calcularlo y ver si se ajusta a lo que pensábamos gastarnos o al dinero que llevo.
– Los supermercados tienen estrategias de cómo colocar sus productos, música alta, para que hagamos un recorrido por toda la superficie, entonces vemos algo que nos llama la atención y lo compramos.
– Hay que fijarse en los envases y sus fechas de caducidad.
– Los alimentos que debemos comer todos los días son los de primera necesidad y los que tenemos que tener en nuestra cesta de la compra.
– Aprendimos que existe una oficina del consumidor a la que podemos reclamar, por ejemplo, si un producto está caducado y nos lo han vendido.
– Cuando nos dan el tique de la compra debemos ver si es correcto.
– No debo comprar por comprar sino lo que necesito, ya que a veces por haberlo visto en la tele yo también lo quiero.
– Aprendimos a manejar dinero, pasar de euros a céntimos o al revés, sumar o restar en euros y céntimos, aunque esto aún nos cuesta un poco.

Mª Jesús Pérez Ferrer
CEIP “Antonio Gargallo Moya” de Escucha (Teruel)

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