La cooperación española en Educación se desploma un 90%

Entreculturas, Alboan y Fundación ETEA han presentado el informe La ayuda en Educación a examen, cuarto estudio de una serie en la que analizan la situación de la cooperación española en el terreno educativo. En este caso se analiza el periodo comprendido entre los años 2000 y 2014 –ante la falta de datos de 2015–.
Estrella MartínezMartes, 7 de febrero de 2017
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Como recordó Daniel Villanueva, director de Entreculturas, durante la presentación del informe, “el año 2016 ha supuesto el inicio de una nueva etapa en la agenda internacional de desarrollo con la puesta en marcha de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) –que sustituyen a los Objetivos de Desarrollo del Milenio–, que trazan un itinerario que condicionará las políticas de cooperación en los próximos 15 años”. Así pues, el informe es un repaso a lo que se ha hecho y una propuesta para el futuro inmediato.

Como recordó Ramón Almansa, director ejecutivo de Entreculturas, a pesar de que se obtuvieron buenos resultados, “ninguno de los objetivos del milenio se cumplió al cien por cien y esto ha sido porque no hemos querido, porque no pedimos a nuestros gobiernos que se comprometieran y lo hicieran y, sin duda, porque no ha habido financiación suficiente”. Aún así, hay que seguir “soñando con un mundo más justo, equitativo y sostenible”. Aunque la realidad a día de hoy es que, como país y como planeta “hemos suspendido en Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD)”.

Algunas cifras
Al hablar de AOD en general a nivel España, “nos hemos desplomado a niveles de hace 30 años”, denunció Almansa. “Entre 2008 y 2014 la ayuda neta española experimentó un descenso de más del 65%, pasando de 4.762 millones de euros a 1.627 millones”, prosiguió Ana Hernández, investigadora de la Fundación ETEA. Una cifra que supone el 0,13% de la Renta Nacional Bruta”, muy alejada del deseado y nunca conseguido 0,7%. Otra forma de verlo es que España ha pasado de ser el 6º país que más ayuda aportaba a la posición 22º.

Dado el panorama de grandes recortes de los últimos años, si dentro de la AOD nos centramos exclusivamente en la ayuda destinada a la Educación, el desplome ha sido mucho mayor, si cabe: “Se ha reducido en más de un 90% en ese mismo periodo”, denunció Hernández.

Aún así, entre los años 2002 y 2014 la “Educación ha sido el segundo sector que más fondos ha recibido de cooperación internacional –a nivel mundial– detrás de gobierno y sociedad civil”, dice el informe. “La Educación ha recibido una media anual de 10.400 millones de dólares, alcanzando su valor máximo en 2010. Desde entonces ha ido perdiendo imen favor de otros sectores como transporte y energía”.

Volviendo al caso de España, la caída de más del 90% en Educación implicó que en 2014 la ayuda destinada a este sector apenas alcanzara los 40 millones de euros. Al contrario de lo que sucede al hablar de AOD a nivel global, el sector educativo “ha sido el que más fondos ha recibido de la cooperación española entre 2000 y 2014; en total, casi 2.500 millones de euros –el 14,6% de la AOD–”, dice el informe. Sin embargo, esta vez sí, al igual que sucede a nivel internacional, el sector educativo “ha ido perdiendo peso en los dos últimos años” en favor del “grupo de infraestructuras y servicios sociales, lo que nos plantea dudas sobre su consolidación como sector estratético de la cooperación española”, recoge el informe.

Dónde va la ayuda
El 53% de la ayuda dirigida a Educación se destina mayoritariamente a América Latina –el 53% del total–, algo que “viene siendo habitual”, califica el informe. Dentro de la región iberoamericana, los principales destinatarios son Bolivia y Perú. En segundo lugar se encuentra la región de África Subsahariana –con el 20% de los fondos–, con Guinea Ecuatorial y Mozambique a la cabeza. Seguidamente la zona del Norte de África es la que recibe el 9% de los fondos, donde se encuentra Marruecos, el país “que más fondos ha recibido en este periodo, el 8,3% de toda la ayuda en Educación”.

Por otro lado, en relación a los niveles educativos, el informe muestra que el que más fondos ha recibido en el periodo de tiempo analizado ha sido la Educación universitaria –con un 21% del total de la ayuda destinada a Educación–, seguida de la Educación Primaria (19,6%) y la Formación Profesional (14,3%). “También han recibido una parte importante de fondos las actuaciones de política educativa –fundamentalmente operaciones de apoyo presupuestario general– y la construcción y mejora de instalaciones educativas”, recoge el informe. Por su parte, “la capacitación básica de personas jóvenes y adultas apenas ha recibido un 5%, la Educación Secundaria no llega al 2% y la Educación preescolar, menos del 1%”.

La ayuda a la Educación ofrecida por España proviene en sus tres cuartas partes de la cooperación centralizada, mientras que la cuarta parte restante corresponde a la descentralizada. Por centralizada se entiende la que proviene de organismos de la Administración General del Estado y por descentralizada la de las Administraciones autonómicas y locales. Esta última atiende más a la Educación Básica y a la Secundaria, mientras que la centralizada “destina gran parte de su ayuda a la universitaria y lleva a cabo las operaciones de apoyo presupuestario y a organismos internacionales de desarrollo”.

De la necesidad de invertir en AOD en general y en su vertiente educativa en particular hablan las cifras, sirva como ejemplo: 260 millones de niños y niñas en el mundo siguen sin escolarizar. Una cifra que se ha estancado –venía disminuyendo– desde 2012 por los conflictos armados.

El empeño de los asistentes en aumentar la AOD y situar la Educación en su centro viene porque “no puede quedar circunscrita a un objetivo específico, sino que es el camino que debemos recorrer para la consecución de todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, defendió Almansa. Todo ello por la capacidad transformadora de la Educación, de desarrollo de derechos, de favorecimiento de la inclusión social o reducción de la pobreza.

La ayuda de Madrid y Castilla-La Mancha es nula
Al hablar de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) en España, y en concreto de la ayuda destinada exclusivamente a Educación, es imprescindible hacerlo también de la que ofrece cada comunidad autónoma. Entre 2000 y 2014 las comunidades aportaron casi 450 millones de euros, lo que supuso el 17% de la ayuda bilateral a la Educación, según afirma el informe La ayuda en Educación a examen.

En el total del periodo analizado más de las tres cuartas partes de esta ayuda vino dada por ocho comunidades: Andalucía, Valencia, Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha, Cataluña, País Vasco, Navarra y Castilla y León.

Durante los tres primeros trienios, cinco comunidades fueron aumentando su ayuda: Andalucía, Valencia, Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla y León. Sin embargo, entre 2009 y 2011 solo dos comunidades aumentaron esta ayuda, aunque de manera muy leve: fueron Andalucía y Castilla y León las protagonistas de esta ligera subida.

El escenario cambió a partir de 2012 y se mantuvo hasta 2014, cuando todas las comunidades autónomas redujeron su ayuda en cooperación destinada a la Educación. De este modo, todas las comunidades siguieron la estela de la Administración General del Estado en esta línea de recortes.

Al hablar de reducciones son especialmente llamativos los casos de Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid, que pasaron a destinar cero euros a cooperación para Educación. Castilla-La Mancha pasó de 6,6 millones de euros en 2010 a cero en los años siguientes, mientras que la Comunidad de Madrid pasó de siete millones de euros en 2010 a cero en 2013 y 2014.

Aún así, tanto Madrid como La Mancha siguen apareciendo en el top ocho de comunidades autónomas que han aportado más dinero a cooperación en Educación por todo lo que aportaron en los años anteriores. Así, Madrid aparece la tercera de la lista en el ranking global de comunidades donantes en el periodo de 2000 a 2014 por detrás solo de Andalucía y Valencia, mientras que La Mancha es la cuarta por detrás de Madrid. En cualquier caso, el informe califica la situación como “crítica”.

El informe resalta también que, curiosamente, aunque Andalucía es la comunidad que más ayuda destina a la Educación, lo hace en un porcentaje bajo, el 8,7% del monto total de ayuda destinada a la cooperación. Es decir, Andalucía lidera la ayuda a la cooperación en Educación, pero esta ayuda es pequeña en comparación a su total de AOD.

La Educación Básica tendría que ser prioritaria y no lo es
El informe La ayuda a Educación a examen critica “el bajo nivel de compromiso de los donantes con la Educación Básica, a pesar de que incluye cinco de los seis objetivos de la Educación Para Todos” que se fijaron en el año 2000 en Dakar.

En España la Educación postsecundaria fue la que más ayuda recibió entre 2000 y 2006: 327 millones frente a 183 de la Básica. Esta situación se invierte entre 2007 y 2010, cuando la Educación Básica pasó a tener 437 millones frente a los 195 de la postsecundaria. En el último trienio, –el del gran recorte– la Educación Básica salió especialmente perjudicada: en 2011, con respecto a 2010, esta Educación cayó en un 78%.

Durante la presentación del informe La ayuda a Educación a examen se hizo mucho hincapié en la importancia de la ayuda a la Educación Básica, que “sigue sin ser una prioridad en España y tampoco lo es en la agenda internacional”, afirmó Ana Hernández, de la Fundación ETEA.

“La mayor parte de la ayuda destinada a Educaciónpostsecundaria se gasta en el país donante, por ser los fondos destinados a cubrir costos asociados a los estudiantes de países en desarrollo que asisten a las instituciones de Educación Superior del país donante”, afirma el informe. Es lo que ocurre en el caso de los dos mayores donantes en Educación: Francia y Alemania. Por otro lado, se considera también que “la cuantía de fondos que se destina a este nivel educativo suele responder, por lo general, a intereses puramente estratégicos de los países donantes”.

Puedes descargar el informe aquí.

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