“El reto es motivar al profesorado”

Proyectos como Asterisco, de Didacta+, promueven métodos educativos basados en el pensamiento, la creatividad, la colaboración y el trabajo cooperativo.
María GallegoMiércoles, 5 de junio de 2019
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Chema Lázaro, neurodidacta, y Dolors Rius, directora de Didacta+

“La neurociencia es cuestionarnos qué funciona y no en el aula”. Con estas palabras de Chema Lázaro, profesor del máster Neurodidáctica y del Profesorado en Universidad Rey Juan Carlos, daba comienzo la presentación, el pasado 20 de mayo, del nuevo proyecto editorial de Almadraba.

Su ponencia “El poder del Todavía” trata de focalizar la actividad del docente en la utopía. La Educación se representa, de esta manera, como un proceso inclusivo en el que todos los alumnos son capaces de llegar a los objetivos.  “El reto de los profesores es enseñar a sus alumnos a jugar sus cartas; que cada uno de ellos tenga la mejor versión de sí mismo. Éste es el todavía y el gran poder de la Educación”.

Bajo estos grandes pilares, se están desarrollando métodos educativos cuya función es innovar en las escuelas. Es el caso del nuevo sello Didacta+, de la editorial Almadraba. Didacta+ pone al alumno en el centro del aprendizaje con proyectos como Asterisco, el programa para estudiantes de la E.S.O. y enfocado en las materias de Lengua y Literatura.

Este material es fruto del conjunto de experiencias de docentes de colegios públicos y privados. Víctor Cruz, Ana María Gómez, Cristina Pol y Elena Urbaneja han basado los contenidos en las propias necesidades de la docencia. “El proyecto Asterisco se basa en los cuatro pilares básicos de la Educación de la UNESCO: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser”. El reto del proyecto, sin duda, ha sido “motivar al profesorado a salir de la zona de confort y atreverse al cambio”. Y, especialmente, garantizarle “el desarrollo de las competencias del siglo XXI, el uso de nuevas metodologías fomentando la cultura de pensamiento y ofreciendo nuevas formas de evaluación”.

El alumno autoevaluable

Estas técnicas de evaluación también pasan por el estudiante. Es él el que, al principio y al final de cada fase, valora lo aprendido, partiendo de sus propios conocimientos. De esta manera, se permite a los estudiantes “conectar conocimientos previos con los adquiridos al final de cada apartado, incorporando rúbricas de autoevaluación, coevaluación y evaluación final”. Se trata de uno de los fundamentos del proyecto Asterisco, a los que se unen otros cuatro pilares. Las rutinas y destrezas, que, en palabras de los autores, “potencian la cultura del pensamiento y que profundizan en el razonamiento sobre contenidos lingüísticos”, el trabajo cooperativo, las técnicas de aprendizaje activo, “para que el alumno participe de su propio aprendizaje” y la gamificación, “que potencia la motivación, la concentración, el esfuerzo, la cooperación y la interiorización de los conocimientos”. Todos estos elementos constituyen un proyecto educativo en el que los alumnos adquieren las competencias básicas en comunicación y en las áreas digital, social y cívica. Se potencia en el estudiante “el sentido de la iniciativa y el espíritu emprendedor”.

El proyecto Asterisco se basa en los cuatro pilares básicos de la Educación de la UNESCO: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser.

De lo general a lo particular. Todos estos mecanismos se han puesto en marcha, en un primer momento, para el aprendizaje de las materias de Lengua y Literatura para alumnos de la E.S.O. Los autores, docentes especialistas en el área, apuestan por estructurar el conocimiento en cinco grandes ejes: comunicación, gramática, literatura, ortografía y léxico.

“El proyecto ofrece máxima flexibilidad con el objetivo de que el profesor sea el que decida cómo ordenar las actividades, dependiendo de las necesidades del grupo y de la clase”. Esto favorece, en último término, la inclusión.

La adaptación por parte del docente a su grupo de alumnos viene favorecida por la guía digital del proyecto. Ésta permite la organización del trabajo en cuatro ámbitos: programación (de contenidos, con criterios de evaluación, estándares de aprendizaje e indicadores de logro), orientaciones metodológicas, solucionario y rúbricas de evaluación.

El proyecto, eminentemente práctico, se establece en tres grandes bloques. El cuaderno del alumno, la caja de juegos y la caja de herramientas. Ésta última es el material destinado a que el estudiante investigue y desarrolle su interés en la materia a partir de sus propios conocimientos. La teoría se combina con herramientas para la preparación de exposiciones orales y escritas. Los mapas mentales y ejercicios como las nubes de palabras completan el ciclo del alumno, que va culminando fases en base a su aprendizaje.

Los estudiantes adquieren competencias lingüísticas, digitales, sociales y cívicas. Aprenden el sentido de la iniciativa y del emprendimiento.

Todo el proyecto viene ampliado por dos lecturas colaborativas. En este primer estadio de Asterisco, se han escogido las obras de “Lazarillo de Tormes” y “La vuelta al mundo en 80 días”.

Todas estas actividades, desarrolladas tanto para el profesor como para el alumno, potencian, en primer lugar, la comunicación en el aula y la adaptación a los tiempos de cada grupo. En segundo, que sea el propio alumno el que, fuera del aula, pueda dirigir su conocimiento y su interés en la materia de Lengua y Literatura.

Estos nuevos métodos, que surgen de la necesidad de los docentes, son los que han dado lugar al nuevo sello Didacta+. Almadraba, su casa madre, nace en 1994 como una editorial especializada en libros de texto de Secundaria. En 2009, Almadraba amplía su oferta con obras de literatura infantil y juvenil.

Almadraba focaliza sus nuevos proyectos en la inclusión de metodologías como la neurodidáctica y da cabida, así, a las nuevas tendencias educativas. La innovación se convierte en protagonista del aula.

“No podemos actuar en la enseñanza como si nada hubiera cambiado”

La innovación educativa en Almadraba llega a manos de Didacta+, el nuevo sello dentro de la editorial catalana. “Didacta+ es neurociencia aplicada a la Educación, es trabajo cooperativo, es juego, es pensamiento visible y es poner al alumno en el centro del aprendizaje”. Dolors Rius, directora editorial de Didacta+ y responsable del proyecto Asterisco, defiende métodos en los que “el alumno toma conciencia de lo que sabe, de lo que va a aprender y de lo que ha aprendido, es decir, lo que se ha dado en llamar metacognición”.

El inicio del proyecto, en 2017, vino de la mano de la alteración en la concepción de la Educación: “No podemos actuar en la enseñanza como si nada hubiera cambiado”. Esta filosofía ha dado origen a proyectos homólogos como Punt Volat, para el aprendizaje de Lengua y Literatura catalanas, Pal de Paller, de carácter multidisciplinar y enfocado a Primaria, y Entramat, que cubre el área de Matemáticas, también en Primaria. En palabras de Rius, “estamos comprometidos en facilitar las mejores herramientas para que la innovación en el aula deje de ser un concepto teórico y se convierta en una realidad práctica, tangible y de provecho”. Todo ello, a través de los pilares de la estimulación y emoción como fórmula de adquisición de aprendizajes significativos.

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