Unos 430 maestros atienden en España a 7.500 alumnos ciegos

Más del 99% de los niños con discapacidad visual estudian en centros ordinarios, con el apoyo de la ONCE y de las administraciones educativas.
Adrián ArcosMartes, 1 de octubre de 2019
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Un total de 7.413 estudiantes ciegos o con discapacidad visual grave de toda España han regresado en estos días a las aulas junto al resto de sus compañeros. Para garantizar su absoluta normalización, alrededor de 430 maestros y maestras se encargan de ofrecer una atención educativa individualizada en función de sus necesidades

Más del 99% de este alumnado estudia en centros educativos ordinarios, en los que cuentan con el apoyo de los equipos específicos de atención a las personas con discapacidad visual, fruto de los convenios de colaboración entre la ONCE y las diferentes administraciones educativas.

La tarea del maestro consiste en valorar al alumnado y elaborar una propuesta de intervención aplicada individualmente.

Estos cerca de 430 maestros  (262 de ONCE y 162 de las administraciones) son el personal de referencia o coordinador del Plan Individual de Atención Educativa del alumno asignado en cada zona, con una cobertura que arranca con el nacimiento –con un programa de atención temprana– y sigue con la Educación Infantil, Primaria y ESO, FP, Bachillerato y universidad, e incluso en la etapa adulta si se trata de estudios reglados.

La tarea del maestro consiste en valorar al alumnado y elaborar una propuesta de intervención aplicada individualmente. Esto requiere la coordinación con otros profesionales, tanto pertenecientes a la ONCE como pertenecientes a las administraciones.

La atención puede variar desde el seguimiento, asesoramiento y orientación al centro a una intervención directa con el alumnado.

En función de las necesidades del alumnado, la atención prestada puede variar desde el seguimiento, asesoramiento y orientación al centro donde se escolarice el estudiante, a una intervención directa con el alumnado para garantizar su inclusión tanto dentro como fuera del aula, tanto en aspectos académicos como relacionados con lo social (recreo, deporte, ocio y tiempo libre).

El desplazamiento a los centros donde se escolariza el alumnado con ceguera o deficiencia visual es imprescindible para poder llevar a cabo sus actuaciones, una labor habitual de estos profesionales que se conocen a veces como maestros itinerantes, con visitas diarias, semanales, quincenales o trimestrales, en función de las necesidades.

Las áreas de intervención son muy diversas y arrancan con los primeros años y las instrumentales básicas (alfabetización y enseñanza del sistema braille) para recorrer el uso de la tecnología (adaptada en cada caso), autonomía personal (orientación y movilidad), competencia social, ajuste a la discapacidad, estimulación visual, adaptación de materiales de todo tipo, información y dotación de recursos y materiales, transcripción de textos a braille o sonido, etc.

Y con las familias

La labor de los profesionales de los equipos específicos no solo se desarrolla con el alumnado y los centros donde se matriculan, sino también con las familias, prestando información sobre las necesidades y capacidades de sus hijos, así como del trabajo que se está realizando, aportando los recursos humanos y materiales necesarios para que la inclusión de este alumnado sea una realidad, también desde casa.

La inclusión del alumnado con ceguera o discapacidad visual en el ámbito escolar es una realidad en la que toda la comunidad educativa está inmersa. Por ello, es necesario que los recursos y herramientas tecnológicas utilizadas en los centros respeten los principios de accesibilidad y diseño para todos.

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