La Educación on line, vista por adolescentes en tiempos de Covid

“Se adaptaron a tantos días de confinamiento mejor de lo que preveían o nos parecía desde el punto de vista del mundo adulto, quizá más agobiado que muchos de ellos”.
Evaristo GonzálezMartes, 16 de junio de 2020
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© ROMAN3D

La enseñanza lleva tiempo enfrentándose a una situación inédita hasta ahora. La obligatoria, postobligatoria, universitaria y cualquier otra modalidad hace meses que solo se imparte en formato virtual, único sistema para sobrevivir e intentar consolidar los programas fijados.

Hace no tantos días era inimaginable esta situación, provocada por el coronavirus y por la poca previsión ante futuros inciertos: desde hace tiempo se repite que el mundo será más digital, que hemos de ir preparándonos para contextos en que aprender es más que tener dispositivos o estar conectados todo el día a internet. De golpe, aquí está.

Cambios en una sociedad cambiante: de lo presencial a lo virtual, del confinamiento personal al desconfinamiento virtual, del uso al abuso de pantallas y aumento de horas de consumo on line, de la brecha digital en el alumnado y también en parte del profesorado; podemos añadir otras observaciones vistas en los demás y en uno mismo.

Se acumulan dudas

También se acumulan dudas, como paso previo a las posibles soluciones: ¿la enseñanza virtual es la presencial trasladada a un ordenador conectado a internet?, ¿libros en papel, ahora en formato pdf, con las mismas actividades?, ¿repetición de los horarios de clase presencial en los cronogramas virtuales?, ¿evaluar como siempre?, ¿y la brecha digital como consecuencia de la brecha social y económica?, ¿qué dicen ahora los detractores del uso educativo del teléfono móvil, un potente ordenador al alcance de la mayoría que está en su casa y que lo podría utilizar para aprender?, ¿por qué no aprovechamos en su momento aquellos ya antiguos programas tipo Escuela 2.0 para consolidar la enseñanza digital en todos los centros, compatible con la presencial?

El debate sigue abierto, con opiniones para todos los gustos. A menudo se reverencian las de expertos teóricos y se ignoran las del anónimo profesorado que cada día ha de enseñar en formato digital y tiene opiniones muy válidas, fundamentadas en la práctica del aula, con gran esfuerzo y dedicación.

Y, en paralelo, una gran pregunta: ¿qué piensa el alumnado de esta enseñanza y cuáles son sus aportaciones para mejorar?

La semana pasada 45 adolescentes de 13 años, en grupos de tres, acabaron de analizar e interpretar algunas realidades del confinamiento. Estudian en un centro educativo público que lleva más de 20 años usando las TIC de forma intensiva (con algunos cambios de profesorado cada curso). Valoraron la enseñanza presencial y on line y publicaron sus conclusiones. Las videoconferencias entre ellos y los documentos compartidos fueron sus herramientas de trabajo.

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Para ellos era muy importante el acompañamiento físico y emocional, que se les contextualizara la realidad y que se tuviera una actitud resiliente

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¿Y si el virus fuéramos las personas?: pensaban en voz alta algunos adolescentes cuando analizaban los efectos del confinamiento en el resurgir de las actividades de la naturaleza, la limpieza del aire, la ausencia del ruido, el canto de los pájaros. O cuando debatían sobre algunas publicaciones en que se trataba sobre el cambio climático y el impacto humano en la naturaleza  y su posible relación con la pandemia Covid-19. Si pretendemos cambiar y mejorar, qué mejor oportunidad que el fomento de la reflexión y del pensamiento crítico en el momento la actual.

Entender la realidad para extraer conclusiones: su punto de partida fue poner en valor las situaciones personales y familiares, el impacto de la enfermedad en personas conocidas, la soledad social y la burbuja del aislamiento. Refugiarse también en los canales de TV por cable, redes sociales, TikTok y webs diversas les llevó a echar en falta el valor de la presencialidad, el contacto, el abrazo, el cara a cara, la pregunta, la réplica, la interacción. Concentrarse, desconcentrarse en espacios compartidos o aislados, darse apoyo mutuo, poner en valor a cada persona: visiones de la vida diaria.

Traducido con otras palabras: para ellos era muy importante el acompañamiento físico y emocional, que se les contextualizara la realidad y que se tuviera una actitud resiliente. Se adaptaron a tantos días de confinamiento mejor de lo que preveían o nos parecía desde el punto de vista del mundo adulto, quizá más agobiado que muchos de ellos.

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En estos tiempos, a algunos les importa más salvar el curso que entender qué nos pasa

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Nunca habíamos tenido una oportunidad como esta. La actual pandemia Covid-19 significa todo un currículum para la vida: la fragilidad humana, el virus como tal, la Educación sobre la muerte, el efecto pánico, el miedo al miedo, las medidas sanitarias, las distancias sociales, las emociones, el encierro por ley en espacios y la libertad en internet, la soledad social, el control sobre las personas, la saturación digital, las noticias falsas, el estrés postraumático, el duelo, el aplauso solidario, las carencias de la sanidad pública, las necesidades económicas, el cierre de fábricas y la pérdida de empleo, las colas del hambre, el ingreso mínimo vital, la adaptación a lo desconocido, la tecnología como control.

Podríamos seguir con más contenidos en estos tiempos en que para algunos importa más salvar el curso que entender qué nos pasa.

Resumimos las opiniones más repetidas

Un buen momento para aprender de cara al futuro y para ponernos a prueba las personas desde múltiples visiones: cómo reaccionamos, cómo nos adaptamos, cómo ayudamos, cómo buscamos recursos, cómo nos prepararnos para lo que pueda venir. El sector educativo, como servicio esencial, está jugando un gran papel.

A continuación resumimos las opiniones más repetidas al formulario propuesto por el docente, para todos el mismo (a veces reproducimos sus frases originales):

  1. Ventajas de la Educación on line en casa:
    • Ayudamos a no propagar el virus: cumplimiento del deber y conciencia social.
    • Podemos administrar nuestras tareas y estudios más libremente: fomento de la autorresponsabilidad.
    • No es obligatorio levantarse tan temprano: un detalle que a veces lo vinculan con el impacto en la disminución del uso del transporte.
    • Imagen personal: no hace falta arreglarse para salir al instituto. Se puede estar en casa con cualquier ropa, incluso en pijama.
    • Profundizamos en el uso de internet para las clases.
    • Posibilidad de repartir el tiempo para fomentar descansos que favorezcan la mejora de la salud visual y mental.
    • Creatividad para practicar el ejercicio físico en casa y planificar comidas para que sean saludables.
  2. Desventajas de la Educación on line:
    • No podemos vernos físicamente tan a menudo: la presencia virtual no es igual que la del contacto diario, la interactividad directa casi es imprescindible.
    • Quienes son desorganizados se encuentran con dificultades a la hora de planificarse y entregar aquello que se pide: es fundamental partir de una estructura organizativa en todo, con temporizaciones orientadoras. Hay quienes han mejorado porque no quedaba más remedio.
    • Copiar es fácil si las actividades son propensas a ello. Habría que ofrecer otros formatos más creativos, donde se demostrara que se sabe sin copiar, actividades orales con videollamadas, trabajos en grupo con evaluaciones del trabajo por parte de sus componentes, etc.
    • A veces la comprensión del contenido es complicada. Estamos acostumbrados a la explicación oral y el profesorado no tiene interiorizado el formato virtual.
    • Los problemas técnicos, la pérdida de la señal del wifi, la disponibilidad de suficientes máquinas en casa u otros dispositivos para determinadas actividades multimedia.
  3. ¿Qué nos gusta?
    • Más libertad en el ámbito horario y organización personal, si bien el instituto dispone de un completo sistema en la web en abierto para que en todos los cursos se puedan ver las propuestas, y ampliación de explicaciones en plataformas accesibles con contraseñas personales.
    • Menos pruebas o exámenes memorísticos y más actividades de otro tipo.
    • No tener que presenciar clases con alumnos que a veces molestan en el aula y dosificar aquellos profesores que no nos gustan demasiado.
    • La coordinación en las planificaciones de las actividades compartidas en la web, para evitar que sean excesivas, que a veces lo son.
    • Tener que trabajar a veces en solitario, aunque valoramos lo acogedora que muchas veces es una clase.
    • Trabajar en casa es interesante pero a veces es difícil: hay muchas distracciones. No obstante, en la vida nos hemos de acostumbrar a adaptarnos a diferentes lugares, situaciones y personas.
    • Ver, aprender y descubrir otros aprendizajes y aficiones en el mundo digital. Para divertirse siempre está TikTok.
    • Disponer de más tiempo para estar con la familia, aunque a veces cansa.
    • Poder afrontar también trabajos en grupo, mediante videoconferencias, documentos compartidos, webs de grupo y otros formatos multimedia.
    • Planificar el día para que haya más tiempo para todo. Valoramos no repetir el horario habitual de clase en el formato virtual. Sería un gran error y provocaría mucho cansancio si todo fueran clases con el profesor hablando y alumnos con los micros cerrados sin apenas poder participar, escuchando. Huiríamos.
  4. ¿Qué cambios en general fomentaríamos en la Educación a distancia?
    • Más explicaciones orales cortas, más vídeos grabados y más intervenciones del profesorado grabadas para poder repasarlas.
    • Más trabajos artísticos, manuales y reflexivos.
    • Fomentar más la creatividad, con la realización de vídeos, plantear trabajos sobre temas más interesantes y de actualidad, con retos y objetivos que animen más a investigar, trabajar de otra manera y llegar a producir nuevos contenidos para compartir en internet.

Antes de que acabe el actual curso escolar, sería muy oportuno que cada centro educativo planteara una encuesta on line de gran alcance al profesorado, alumnado y familias para que respondieran a las propuestas anteriores o a  otras, que valoraran estos meses de enseñanza on line que hasta ahora nadie había vivido nunca.

Compartir las respuestas, como las que hemos ofrecido aquí, nos ayudarían a mejorar, a conocer otros puntos de vista y a encarar el futuro con más argumentos y estrategias. Gestionar el conocimiento colectivo es una gran ayuda para la mejora continua. El aprendizaje horizontal entre iguales también es un gran reto de la enseñanza del presente mirando al futuro. Tenemos la oportunidad a nuestro alcance.

Evaristo González PrietoProfesor y director del  INS “Torre del Palau” de Terrassa (Barcelona).

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