Seis propuestas para una vuelta a clase más segura y adaptada a la nueva realidad

Utilizar el hexágono como medida más eficiente para teselar el espacio educativo y un sistema semipresencial basado en puntos de vulnerabilidad otorgados a cada alumno son las dos ideas ganadoras del reto "Escuelas pospandemia".
RedacciónJueves, 30 de julio de 2020
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© Fox_Dsign

La crisis sanitaria provocada por el Covid-19 ha transformado la vida de millones de personas de todo el mundo; y está suponiendo un reto en todos los ámbitos, pero el educativo es uno de los que está sufriendo las consecuencias de forma más acusada.

No sabemos cuánto se tardará en volver a la normalidad, pero mientras esto sucede, desde Educación Conectada (iniciativa de la FAD y del BBVA) se ha invitado a jóvenes estudiantes de 18 a 29 años a que sean parte de la solución de los principales retos a los que se enfrentarán los centros escolares el próximo curso mediante el concurso de ideas “Escuelas pospandemia. Jóvenes repensando las aulas”.

El objetivo principal es ofrecer soluciones adaptables e innovadoras desde la experiencia y formación de diferentes ámbitos académicos (arquitectura, educativo, sanitario, etc.) que puedan servir de inspiración a los centros y docentes, especialmente a aquellos que cuentan con población vulnerable, de cara al inicio del curso 2020-21. También se persigue involucrar a los y las jóvenes en propuestas innovadoras, y hacerles protagonistas de soluciones realistas y factibles, pensando en todo momento en la población más vulnerable.

El objetivo principal es ofrecer soluciones adaptables e innovadoras desde la experiencia y formación de diferentes ámbitos académicos

Repensar los espacios

¿Cómo podemos repensar las aulas de enseñanza para que permitan que tanto docentes como alumnado estén en un ambiente seguro? El reto propuesto a los y las jóvenes ha sido ofrecer soluciones para mejorar las condiciones de uso, polivalencia y versatilidad de los centros escolares frente a las condiciones de distanciamiento, seguridad e higiene establecidos.

La iniciativa ganadora en esta categoría, dotada con un premio de 1.500 euros, ha sido la presentada por Enrique Cilleruelo, estudiante de 23 años de la Etsam de la Universidad Politécnica de Madrid, que propone teselar en hexágonos el suelo de las aulas y espacios escolares existentes como medida más eficiente de aprovechamiento del espacio asegurando la distancia de seguridad entre estudiantes. Además propone el montaje de módulos de arquitectura desmontable (formados por esqueleto metálico y paneles antipatógenos) que, basándose en el hexágono como forma de distribución de pupitres, amplíen los espacios útiles de los centros escolares.

El segundo premio, dotado con 1.000 euros, ha sido otorgado a la idea presentada por Marta Jiménez, estudiante de 23 años de la Etsam de la Universidad Politécnica de Madrid, quien propone plantear a los estudiantes la construcción de un traje EPI propio que no les impida mantener un contacto con sus compañeros. Un “traje de carnaval constante” que usarán cuando entren en el centro escolar.

El tercer premio, dotado con 500 euros, ha sido para Laura Manglano, estudiante de 19 años de la Universitat Politècnica de Catalunya que propone la instalación de mamparas separadoras de cartón reciclado y metacrilato entre pupitres, una iniciativa barata y sostenible.

Adaptar los modelos educativos

¿Cómo podemos adaptar la presencialidad de las clases a un formato mixto de formación (presencial y digital) para que permita el éxito de los estudiantes en el ámbito académico? El reto presentado a los y las jóvenes en esta modalidad ha sido proponer nuevos modelos educativos para centros escolares, que permitan mejorar la transición de una Educación presencial a una Educación digital, necesaria en la nueva realidad pospandemia.

El primer premio (1.500 euros) ha sido otorgado al proyecto presentado por Mariely Pulgar, estudiante de 20 años de la Universidad Carlos III que propone instaurar en los centros educativos un régimen de semipresencialidad mediante la rotación de grupos estables de alumnos y alumnas. Además propone establecer un sistema de puntos para valorar la vulnerabilidad del alumnado que debe ser primado en el reparto de recursos y una participación activa del AMPA para asegurar que toda la comunidad educativa tenga las mismas oportunidades educativas.

El segundo premio (1.000 euros) ha sido para el proyecto presentado por Esther Polo, estudiante de 25 años de la Universidad de Málaga, que propone “reconstruir los horarios lectivos” dividiendo cada grupo en dos (mañana/tarde) con un máximo de 13 alumnos por aula. Además contempla la posibilidad de clase por streaming a partir de 5º de Primaria, la reagrupación de asignatura trabajando por proyectos y el establecimiento de recreos guiados que incluyan actividades de poco contacto entre alumnos.

El tercer premio (500 euros) ha sido para el proyecto de Carla López, estudiante de 20 años de la Mondragon Unibertsitatea. En su proyecto se realiza una propuesta de modelo bi-modal conjugando Educación presencial con Educación a distancia, separando los contenidos de cada asignatura en teóricos y prácticos, que se trabajarán por proyectos y learning by doing.

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