Miles de estudiantes piden más medidas antiacoso en los colegios y mayor implicación
En Sevilla, la ciudad donde Sandra iba al colegio Irlandesas de Loreto, su tío y portavoz de la familia, Isaac Villar, ha agradecido el apoyo y ha señalado la importancia de alzar la voz contra "la lacra que estamos sufriendo en este país: el acoso escolar". © SINDICATO DE ESTUDIANTES
Bajo el lema ‘Sandra, no te olvidamos ¡Basta de bullying! ¡Basta de discursos de odio! ¡Hay responsables!’, jóvenes de todos los niveles educativos, pero sobre todo de la ESO y de Bachillerato, han marchado por las principales calles de todas las ciudades reclamando que se apliquen los protocolos antiacoso y que haya más inversión en psicólogos y psiquiatras en la sanidad pública. En Sevilla, la ciudad donde Sandra iba al colegio Irlandesas de Loreto, su tío y portavoz de la familia, Isaac Villar, ha agradecido el apoyo y ha señalado la importancia de alzar la voz contra «la lacra que estamos sufriendo en este país: el acoso escolar». El Sindicato de Estudiantes que ha convocado estos actos, además de una huelga, ha exigido la dimisión inmediata de la junta directiva de este colegio sevillano y la retirada de su financiación pública.
En Madrid, cerca de diez mil personas -según el sindicato- y de dos mil -según fuentes policiales- han partido de la Puerta del Sol hasta el Ministerio de Educación y bajo cánticos como «Colegio culpable, sistema responsable», «Vuestros protocolos son una mierda» o «Sandra hermana, nosotras no olvidamos», los estudiantes han marchado por la Gran Vía madrileña. Frente al Ministerio de Educación se ha guardado un minuto de silencio para recordar a la joven Sandra y a todas las víctimas de ‘bullying’ en España.
«Combatir el ‘bullying’ no puede depender de la buena voluntad de nuestros profesores, la mayoría colapsados por la masificación en las aulas, sino que pasa por contratar orientadoras, psicólogas y mediadoras en todos los centros educativos», señala el Sindicato de Estudiantes en su convocatoria, en la que ha pedido a las instituciones no mirar hacia otro lado. De esta forma lo gritaban jóvenes de Toledo: «No al silencio institucional», «Colegio que calla, colegio que falla», mientras portaban pancartas que señalaban que «Protocolo hay, pero nadie actúa».
En Barcelona unos 1.500 estudiantes se han manifestado por el «fin a los discursos de odio» y tras bajar por Via Laietana han terminado en la plaza de Sant Jaume. «El sistema falla y los abandona», ha criticado el portavoz estudiantil Eider Bustos, al tiempo que en Tarragona un joven manifestante ha relatado que sufrió acoso en el colegio varios años y otra chica contaba que cuida a un niño pequeño «que lo está pasando muy mal porque otros cuatro le hacen la vida imposible».
El mensaje unánime ha sido que las direcciones de los centros educativos apliquen los protocolos antiacoso y asuman responsabilidades. Casi todas las manifestaciones han finalizado frente a las Consejerías de Educación, como en Cantabria, o ante administraciones educativas, y mientras los estudiantes vascos han pedido servicio de atención psicológico adecuados en los centros, los de La Rioja les han urgido a «no ignorar las denuncias que se planteen».
También hoy el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, ha advertido del peligro de una sociedad agresiva porque «todo eso se contagia en las aulas» y ha propuesto medidas donde los propios estudiantes intervengan como mediadores para resolver conflictos. En este día además se ha conocido un informe de la Fundación Mapfre y Siena Educación que señala que solo el 5,6% de los docentes ha recibido formación sobre convivencia o acoso en las aulas. Un documento basado en entrevistas a 850 profesores y profesoras de toda España que avisa de que los amigos influyen mucho en el bienestar emocional y que a menudo el acoso escolar está protagonizado por estudiantes que supuestamente cuentan con todo tipo de recursos, pero que reproducen dinámicas de desprecio y falta de respeto hacia sus compañeros.


