La codocencia en el punto de mira ante unas aulas más diversas: ¿En qué consiste?

La codocencia o docencia compartida, que implica que dos o más profesores trabajen en el mismo aula, está en el punto de mira del Gobierno ante el reto de un alumnado cada vez más diverso y con necesidades educativas diferentes. Es un método al que le falta regulación, pero que mejora el rendimiento de toda la clase.
Ruth del MoralLunes, 19 de enero de 2026
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La codocencia es diferente al profesor de apoyo en un aula. Los docentes que la practican pueden ser dos e impartir la misma asignatura, o bien juntarse de diferentes áreas y enseñar con un mismo hilo conductor. ADOBE STOCK

En España hay poco más de una veintena de centros educativos públicos que desarrollan de forma reglada la docencia compartida, con experiencias positivas, tanto para el alumnado –que tiene una atención más individualizada– como para el profesorado, que se enriquece de las prácticas de sus colegas. Mientras Cataluña, Valencia o Castilla La Mancha ya tienen docencia compartida, en otras muchas comunidades aún no se ha implantado a falta de una regulación estatal. Pero centenares de docentes han tomado la decisión respaldados por sus centros.

La memoria económica del anteproyecto de ley para la bajada de ratios en las aulas –menos alumnos por clase– ya menciona la posibilidad de que haya dos docentes por aula. Señala «alternativas» que no exigen necesariamente un desdoble físico de la clase, «sino que se abren a la posibilidad de organizar fórmulas tan o más eficaces para la mejora de la atención al alumnado, como son la codocencia o los apoyos en aula», puntualiza el texto que ahora está sobre la mesa de la nueva ministra de Educación, Milagros Tolón.

Una regulación básica

El secretario estatal de Acción Sindical de ANPE, Ramón Izquierdo, ha avanzado que desde hace tiempo el Ministerio negocia un plan integral de inclusión educativa –que mandata la Lomloe– y que daría «pautas» comunes en todo el Estado para implementar la codocencia en los últimos cursos de Primaria o en los primeros de la ESO. «La norma que se vaya a hacer establecería un marco básico estatal, con dotación de recursos mínimos y teniendo en cuenta las características del centro», señala Izquierdo sobre un documento «muy abierto» que deben retomar con Tolón.

Métodos diferentes con un único objetivo

La codocencia es diferente al profesor de apoyo en un aula. Los docentes que la practican pueden ser dos e impartir la misma asignatura, o bien juntarse de diferentes áreas (literatura, geografía, música o matemáticas) y enseñar con un mismo hilo conductor. Existen hasta seis tipos de codocencia: la de observación, en la que el docente dirige la clase y otro observa y recoge información para luego analizarla de forma conjunta. La cododencia alternativa, en la que cada docente realiza una actividad diferente de la misma materia en diferentes subgrupos de clase. La codocencia paralela, en la que los dos comparten y enseñan la misma información pero dividen la clase en dos, o la codocencia en equipo o grupos cooperativos, entre otras fórmulas. Pero el objetivo es el mismo: mejorar el rendimiento y el conocimiento del alumnado.

El profesor de la Universidad Rey Juan Carlos e investigador de Funcas Ismael Sanz señala que supone aumentar el rendimiento del alumno un 11%, equivalente a un adelanto de dos meses y medio de clase. «Es verdad que implica una inversión importante y habría que medir si esa inversión la dedicáramos a otra a cuestión, si tendría mejores resultados, pero lo cierto es que también es una vía de colaboración entre profesores para aprender unos de otros», señala tras abogar por combinar las clases magistrales con otras más innovadoras en determinadas asignaturas.

Conexión entre docentes

La codocencia implica coordinación entre los docentes para planificar la clase y la evaluación. Comparten recursos y responsabilidades, aunque el nivel de participación de cada uno puede variar según el momento y la actividad. De esta forma lo explica la profesora del departamento Interfacultativo de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad Autónoma de Madrid Marta Sandoval, que trabaja en un proyecto de I+D+i sobre enseñanza compartida por la inclusión.

«La codocencia favorece no solo al estudiante sino a todos, también la gestión del aula porque sube la calidad, beneficia al rendimiento académico y ayuda al profesor a desarrollar mejor su docencia al enriquecerse con su colega», incide, aunque avisa de que es importante tener unas normas claras para que el estatus de los profesores sea el mismo. En su opinión, es mejor que bajar ratios en las aulas y debe ir dirigido a todo el alumnado. Sandoval pone como ejemplo el Reino Unido, donde es habitual el coteaching, o los modelos de Finlandia y Suecia, que practican la codocencia por ámbitos.

¿En qué etapas aplicar la codocencia?

Podría darse en todas las etapas de primaria y secundaria, aunque según Sandoval primero y segundo de la ESO son «cursos clave para la transición». También en 4 de la ESO permitiría retener al alumnado que no está motivado y puede abandonar los estudios.

Alejandro como jefe de Estudios y profesor de Lengua en el CEIP Santo Domingo (Madrid), señalaFE que «sería algo productivo. Nos repartiríamos las tareas, atenderíamos mejor al alumnado y podría plantear las clases con metodologías más activas», incluso «podría dar solución a la labor burocrática que me ahoga en el día a día». Sin embargo, cree que puede haber colegas reticentes, que consideren que el aula es «su reino». «Puede haber mucho recelo y susceptibilidades. Los primeros años fueron duros», señala Ana Hernández, Jefa de Estudios y del proyecto de codocencia del IES Julio Verne, pionero en Madrid desde 2017.

Ana, que además ha sido nominada entre las 10 mejores profesoras de todo el mundo, explica en una entrevista con Efe cómo todos los lunes, seis profesores de cuarto de la ESO dan clase abierta a 100 alumnos durante tres horas. A la asignatura de Geografía e Historia, que lidera la clase, se unen Dibujo, Inglés, Música, Física y Química y Lengua Castellana y Literatura. «Los alumnos ven la historia desde múltiples disciplinas y los propios profesores diseñan los recursos educativos», explica.

Relata la ventaja de que los alumnos se evalúen entre ellos, adquieran roles y responsabilidades. En nueve años ha habido un aumento significativo de las notas y de la mejora de la convivencia en el centro: El porcentaje de titulación ha pasado del 89% al 98% desde 2017. «Se genera un sentido de pertenencia y de apoyo entre ellos», señala.

Regulación sí, pero flexible

Mariluz González, responsable de acción sindical STEs-i advierte de que regular la codocencia es complejo. «Tiene que ser una regulación muy flexible y que los centros puedan tomar sus propias decisiones», indica tras avisar que también supone más carga de trabajo al docente. «De lo que se trata es que haya una regulación y una flexibilidad que haga que incluso los profesores se animen a trabajar así y no sea un extra de trabajo. Necesitamos recursos», señala Ana Hernández.

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