Juan González (Colegios Zola): "Al más mínimo indicio de que existe conflicto, hay que movilizar todos los recursos del colegio"
Los Colegios Zola iniciaron su trayectoria como una academia familiar de los Ibáñez Pinto en una zona próxima al cerro de Los Ángeles en Getafe, Madrid. Gracias a su expansión en otras zonas de la provincia (con tres centros en los municipios de Las Rozas, Villafranca del Castillo y Valdemorillo), lo que empezó siendo una iniciativa educativa a pequeña escala, hoy reúne miles de estudiantes desde infantil hasta bachillerato que disfrutan de una formación innovadora, personalizada y psicoemocional.
En esta entrevista, el director general de los Colegios Zola, Juan González, abre las puertas de los centros que lidera para tratar todo aquello que los diferencia y los convierte en la primera opción para muchas familias.
La orientación más allá del ámbito académico
En los Colegios Zola la orientación no solo se centra en el futuro profesional y educativo de los estudiantes, sino que también abarca la parte personal, social y emocional. “Ponemos mucho el foco en el desarrollo de competencias socio-emocionales y entendemos que la orientación también tiene que cubrir este aspecto”, sostiene el director general de los centros.
Es por ello que la atención personalizada es una de las fortalezas en el trabajo de orientación de los Colegios Zola donde, desde primaria, los estudiantes cuentan con espacio en sus horarios para las tutorías.
Por otro lado, también organizan iniciativas de orientación profesional y académica (como ferias o encuentros), donde acuden distintas instituciones educativas y entidades para “clarificar sus intereses e inquietudes”, así como familiarizarse con la coyuntura del mercado laboral.
Muchas de ellas están relacionadas con el emprendimiento incorporado incluso en el currículo de algunas asignaturas, como Cultura Científica en el primer curso de bachillerato. «Los chavales tienen que recrear algunas de las tareas o responsabilidades de un emprendedor: pensar una idea, elaborar un producto mínimo viable y ver todos los pasos necesarios para hacerlo realidad».
Adaptar la innovación a la enseñanza
Aunque la tecnología se ha convertido en una extensión del ser humano, en algunos ámbitos es cuestionable su utilización. En varios colegios e institutos se ha apostado por el modelo one to one (un dispositivo por cada alumno).
Sin embargo, Juan González aclara que en los Colegios Zola la tecnología “es una herramienta al servicio del alumnado”, pero su propuesta educativa “no está estructurada en torno a un dispositivo”.
Su estrategia pedagógica se basa en un uso medido y coherente de los dispositivos en función de la asignatura: “cuando el profesor o la profesora entiende que es necesario porque lo que aporta mejora el aprendizaje, se utiliza”. Desde primaria hasta bachillerato, los estudiantes tienen a su disposición herramientas de Google para proyectos vinculados al ámbito digital, como el desarrollo de una web o temas relacionados con la inteligencia artificial.
Para nosotros, la faceta académica es muy importante (somos colegios), pero hay que aprender a aprender
"Aplicado a la práctica
Para González la innovación educativa no reside únicamente en la digitalización, sino en la implementación de “metodologías activas que favorezcan el aprendizaje”.
Especialmente destaca el trabajo cooperativo y el trabajo por proyectos en todas las etapas, adaptado al currículo de cada curso. En algunos casos, como en bachillerato, está mayormente orientado hacia las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), mientras que en infantil se fomenta el trabajo por espacios.
No obstante, si algo destaca en la metodología de aprendizaje basada en proyectos de los Colegios Zola es el enfoque hacia el ‘aprendizaje-servicio’, donde los alumnos desarrollan iniciativas para cumplir un fin social o de servicio a la comunidad. “Por ejemplo, si en el parque no hay papeleras y hay que ver cómo solucionarlo, los alumnos montan un proyecto para vender dibujos y recaudar dinero para mejorar el parque”.
González lo califica como “el vehículo perfecto” para llevar a cabo una enseñanza transversal que aúne varias materias en una misma actividad didáctica. “Aunque pueda parecer algo ‘tonto’, es el vehículo perfecto para aprender y para enseñar temas relacionados con Sociales, Ciencias, Lengua, Idiomas, etc.”, explica.
Concienciación en salud mental: el Pensamiento Emocional como fundamento educacional
Al igual que la orientación de los centros está enfocada hacia el ámbito académico y el mundo laboral, también fomenta el desarrollo socio-emocional del alumnado. “Llevamos alrededor de 15 años trabajando en nuestro programa propio de Pensamiento Emocional”. Bajo el lema ‘Estar bien ayuda a aprender mejor’, Juan González apunta que el objetivo del pensamiento emocional en los Zola es ayudar a la comunidad estudiantil a prevenir posibles trastornos de salud mental.
Los alumnos aprenden a reconocer cada emoción, expresarla y gestionarla, lo que facilita el trabajo en el aula. “Antes de que pase nada intelectual en el aula (previo a un pensamiento creativo, crítico, lógico o divergente), hay un pensamiento emocional”.
Es importante que desde infantil sean capaces de decir cómo se sienten; que entiendan que todas las emociones son válidas
"El acoso escolar más allá del plano físico
A raíz del uso extendido de las redes sociales, también entre los menores de edad, los conflictos que pudieran haber entre los estudiantes ahora sobrepasan el horario lectivo. Por ello, el acompañamiento y la concienciación en las familias es imprescindible para un consumo responsable de la tecnología. “El conflicto es inevitable, pero lo importante es la manera de trabajar y afrontarlo”, reconoce el director general.
Dentro de su programa de Pensamiento Emocional, los niños, niñas, adolescentes y jóvenes trabajan una serie de rutinas diarias de relajación y atención plena al momento presente, como prácticas de mindfulness al inicio de las clases o a la vuelta del patio.
Asimismo, los Colegios Zola ponen a disposición del alumnado una serie de herramientas, ya sea recursos gráficos o metodologías, con la finalidad de que ellos mismos sean capaces de resolver los conflictos con la menor intervención posible del adulto.
Sin embargo, aunque incentivan cierto margen de autonomía, González aboga por la vigilancia y la escrupulosidad en el cumplimiento de los protocolos y normativas correspondientes. “Al más mínimo síntoma, indicio o conocimiento de que pasa algo, hay que movilizar todos los recursos del colegio para evitar que ocurran situaciones graves”.
Fundación Zola: vocación de servicio por la educación
“Siempre estuvo la idea de poder contribuir más allá de los muros del colegio y devolver a la comunidad parte de lo que hemos recibido”, revela el director general. Con el propósito de materializar la gratificación y el cariño recibido por las familias, la Fundación Zola colabora y apoya la actividad de organizaciones vinculadas con el sector educativo. Una de las más cercanas geográficamente a los colegios se ubica en Las Rozas, llamada Agua ONG.
En sus inicios, la asociación facilitaba acceso a agua potable en países africanos. No obstante, en uno de sus traslados a Kenia encontraron una pequeña escuela de bajos recursos, por lo que ampliaron su estrategia de acción. Desde entonces, Fundación Zola colabora con equipo material y humano para el centro extranjero por medio de Agua ONG. De hecho, González ha aclamado la visita de la directora de la escuela keniana, que este año ha podido acudir a los Colegios Zola.
Todo lo que hagamos (a nivel tecnológico, de proyectos, de internacionalización) tiene que estar muy de la mano de las familias.
"¿Por qué estudiar en los Colegios Zola?
Juan González establece tres pilares fundamentales que definen a los Colegios Zola. El primero de ellos tiene que ver con el desarrollo de las competencias de los estudiantes, tanto las relacionadas con el ámbito académico como con el aprendizaje emocional. Una mirada integral del alumnado es la base de su proyecto educativo.
Por otro lado, es clave la familiaridad, estableciendo relaciones de confianza y cercanía con las familias, de tal manera que trabajen como aliados en la formación de sus hijos e hijas.
Por último, el objetivo final sobre el cual torna su estrategia pedagógica es la búsqueda de la excelencia académica a través de la innovación. La apertura de las barreras tradicionales educativas es un factor «muy presente» en sus aulas que diferencia a los Zola de cualquier otro colegio o instituto.



