Las EFAS, la red de escuelas de FP que consigue que los jóvenes se queden a vivir y trabajar en sus pueblos
Las EFAS son un proyecto social asociativo que busca dar respuesta a las necesidades de formación de las personas del medio rural a través de su red de escuelas de FP. Para ello colaboran con las familias, empresas y asociaciones, fundaciones, obras sociales y entidades públicas locales, provinciales y autonómicas.
En España, las EFAS forman una red de 26 escuelas con el mismo modelo educativo, asociadas en la ONGD UNEFA (www.unefa.org ) con más de 7.000 alumnos y presencia en 9 comunidades autónomas, formando la mayor red de centros de formación profesional del medio rural, con una oferta de más de 50 titulaciones de FP.
Los orígenes en España
El proyecto educativo de las EFAS, nació en 1967 en Córdoba, por impulso de varios profesionales, alentados por san Josemaría Escrivá de Balaguer.
El objetivo era claro: lograr que la gente del campo, y en especial los hijos de familias agricultoras, adquiriesen una formación humana, científico-técnica, profesional y espiritual que les permitiera ponerse al frente de las explotaciones agrarias o emprender otras iniciativas, sin tener que marcharse de sus pueblos por falta de futuro, evitando así el desarraigo que vivían muchas familias al tener que abandonar el medio rural.
Aunque históricamente el modelo surgió como una respuesta a las necesidades de las comunidades rurales en lo agrario, actualmente las EFAS lo aplican a todas las familias profesionales que imparten: informática, comercio, sanidad, hostelería, mecánica, electricidad, industrias alimentarias, etc.
Un modelo adaptado de Francia
El modelo de las EFAS españolas se adaptó del modelo asociativo de las MFR – Maison Familiale Rurale francesas (https://www.mfr.fr/ ) . Este movimiento había sido impulsado en 1935 desde un pequeño municipio agrícola del suroeste de Francia, por el sacerdote católico l’abbé Granereau y un grupo de padres de familia.
Las MFR aplicaban un modelo pedagógico, denominado “alternancia educativa”, que combinaba el aprendizaje teórico en la escuela con la experiencia práctica en el entorno profesional o familiar del alumnado. El alumnado alternaba una semana de estancia en la escuela, con dos semanas en la explotación agraria de la familia, siempre bajo el seguimiento de los monitores de la escuela.
Estos ciclos que combinaban la reflexión en la escuela con el aprendizaje práctico en el entorno profesional, proporcionaban al alumnado un aprendizaje más realista, muy ligado a la realidad y que fomentaba la reflexión a partir de lo práctico.
La extensión de las EFAS por el mundo
A finales de los años 80 el modelo de las EFAS y las MFR se extendió por otros países, bajo el modelo de las escuelas CEFFA (Centros Educativos Familiares de Formación por Alternancia).
Actualmente está implementado como sistema educativo en zonas rurales de más de 40 países de los cinco continentes. Muchas de las escuelas se agrupan en la Asociación Internacional de los Movimientos Familiares de Formación Rural ( http://aimfr.org/ ).
Las EFAS en Castilla-La Mancha
En Castilla-La Mancha las EFAS están presentes desde 1970 y son ocho escuelas: EFA El Gamonal (Alcázar de San Juan), EFA Moratalaz (Manzanares), EFA La Serna (Bolaños de Calatrava), EFA Molino de Viento (Campo de Criptana), EFA Cibeles (La Solana), EFA El Llano (Humanes de Mohernando), EFA Oretana (Burguillos de Toledo) y EFA Valdemilanos (Colmenar Viejo). Esta última, aunque está en Madrid, forma parte de la red.
Hasta los años noventa las EFAS impartían únicamente formación profesional orientada al sector agrario. A finales de los noventa comenzaron a crecer, diversificar y adaptar la propuesta formativa, ofreciendo actualmente más de 2.500 plazas repartidas en 42 titulaciones oficiales de FP (presenciales y on line) de 14 familias profesionales diferentes. Se puede consultar toda la oferta formativa en la web www.efa-centro.org
Además de las titulaciones de formación profesional oficiales de grado básico, medio y superior, las EFAS imparten otras formaciones dirigidas a personas en desempleo, carnets profesionales, cursos para empresas, preparación de oposiciones y actividades de orientación familiar, profesional y emprendimiento.
Algunas enseñanzas son privadas y otras cuentan con financiación de las Consejerías de Educación, Empleo, Agricultura, Sostenibilidad, Ministerios o Fundaciones.
Los jóvenes se quedan a vivir y trabajar en sus pueblos
En estos 50 años, las EFAS han formado a más de 15.000 personas, que proceden de más de 200 municipios distintos.
Calculan que el 80% de sus antiguos alumnos sigue viviendo y desarrollando su proyecto de vida en sus pueblos y comarcas: han formado su familia, ejercen sus profesiones, fundan empresas, ejercen cargos públicos, presiden movimientos cooperativos y sobre todo están orgullosos de sus orígenes y de su tierra.
El alumnado acceda al empleo con una preparación sólida y práctica, con una empleabilidad superior al 80% de media en el primer año tras la finalización de sus estudios, que en algunas enseñanzas es del 100%.
La razón es que el proyecto procura que sus alumnos tengan las mejores oportunidades, trabajando de manera personalizada con cada uno, a través de la figura del tutor personal o mentor, que acompaña de manera individualizada el crecimiento humano, académico y profesional de cada estudiante.
Fomentan programas específicos de formación en autoconocimiento y liderazgo, así como programas enfocados al emprendimiento. Buscan formar personas con iniciativa, sentido crítico, libres y responsables
Además, gestionan fondos Erasmus de la UE, que permiten ofrecer al alumnado que quiera, pasar temporadas de estudio en el extranjero.
Pioneros en la FP Dual
En 2012 las EFAS de Castilla-La Mancha fueron centros piloto de la Consejería de Educación de C-LM en la FP Dual (hoy generalizada con la nueva ley de 2023).
Más de 1.000 empresas colaboran anualmente con el proyecto social de las EFAS, acogiendo al alumnado en los distintos periodos de formación que tiene que realizar en empresas.
Cada año se suman nuevas empresas fundadas por antiguos alumnos de las EFAS al grupo de entidades colaboradoras.
En resumen, un proyecto social que suma a muchas personas, empresas e instituciones. Cada uno aportando su granito de arena y mostrando su compromiso y responsabilidad social en el desarrollo del talento local, que tiene como resultado un impacto directo en la sostenibilidad del medio rural.






