A casi todos nos ha pasado: escribes “Un cordial saludo” y, cuando ya has pulsado enviar, descubres que el correo dice “Un cordial salido”. O querías poner “retomamos” y aparece “retozamos”. No es un drama; a veces hasta da risa. Pero el rubor llega rápido: ¿cómo explico esto? ¿Qué van a pensar? ¿Qué dice de mí esta palabra que no era la mía?
Javier Urra
Este es el año en que pusimos en marcha en Madrid la Tertulia Justicia y Utopía, que nos reunió a profesionales de la psicología, la psiquiatría, la medicina forense, abogados, magistrados, fiscales y también exreclusos, incluso quienes han estado en el corredor de la muerte. Empezamos en el Café Iruña en la calle Hileras pero este edificio amenazaba ruina y nos asentamos en el Café Gijón otro lugar singular de Madrid.
El lenguaje es básico para la comunicación. La comunicación es la única vía de transmisión del pensamiento. Define y constituye la identidad.
Los adolescentes no están indefensos ante sí mismos, atraviesan una etapa importante, no temible.
Tenemos un maestro interior, o así debiera ser, que nos enseña a pensar la vida, pero sin olvidar vivirla; nos muestra cómo saber hacer, no haciendo; nos señala que son nuestras resistencias a la realidad las que nos hacen sufrir; nos orienta para mediante el esfuerzo poner en funcionamiento la razón y la voluntad, y mediante la entrega, la libertad y la intuición.
