La educación, en su sentido más amplio, siempre ha sido un reflejo de la sociedad. Hoy, ese reflejo nos lo devuelve una pantalla encendida las 24 horas del día. Los documentales producidos por Shine Iberia, ‘Generación Click’ y ‘Generación Porno’, no son un mero reportaje; son un diagnóstico urgente y estremecedor de la realidad de nuestros y nuestras menores.
Opinión
Hay una escena que se repite cada vez con más frecuencia en las aulas. Un alumno entrega una tarea impecable. Redacción perfecta. Estructura clara. Argumentos ordenados. Citas bien colocadas. Al corregir, aparece una sensación casi de alivio: todo está en su sitio.

Cuando la normativa llega al centro en medio del caos, no lo hace sobre terreno firme, sino sobre una comunidad educativa todavía en proceso de recomposición. Y es desde ahí, desde esa realidad compleja y frágil, desde donde comenzó la transformación.
El cine produce efectos en la percepción social de la docencia, pues para muchos, las representaciones cinematográficas constituyen su principal fuente de imaginarios educativos.
La inteligencia artificial (IA) ha llegado a la educación con un enorme potencial para transformar cómo aprenden los niños y cómo enseñan los docentes. Desde ProFuturo, programa impulsado por Fundación Telefónica y la Fundación ”la Caixa” creemos firmemente en la innovación pedagógica apoyada en la tecnología como palanca para garantizar una educación de calidad a todos, especialmente a quienes viven en contextos vulnerables. Pero para que esa promesa se cumpla, es imprescindible que la IA se ponga al servicio de un proyecto educativo claro y coherente.


