El fracaso escolar se ceba en las comunidades con jornada continua

Aunque no hay estudios definitivos parece que pedagógicamente
la jornada continua influye en el peor rendimiento de
los alumnos.
Martes, 4 de marzo de 2003
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La extensión de la jornada continua parece una tendencia imparable pese a que no hay ningún estudio que demuestre que esta medida es positiva para los alumnos desde un punto de vista puramente pedagógico.

Sin embargo, pese a la presión, fundamentalmente de los sindicatos del sector, que luchan por la mejora de las condiciones de trabajo y horarios laborales de los docentes y también de parte de muchos padres, las administraciones educativas dejan cada vez más en manos de los consejos escolares la posibilidad de que cada centro pida acogerse a esta modalidad de jornada.

No obstante, a tenor del rendimiento de los escolares reflejado en el gráfico, el mayor porcentaje de alumnado que acumula retrasos a partir de 4º curso de la ESO, según el nivel educativo en el que se retrasó por primera vez, coincide con las comunidades donde está implantada la jornada continua de manera generalizada, entendiendo el fracaso escolar como la tasa de alumnos que no promocionan de curso según la edad establecida.

Asunto social

Pero el debate sobre este tema a la hora de implantar o no la jornada continua en un centro, que no es nuevo, va más allá de lo puramente educativo. No en vano, implantar la jornada continua supone todo un problema para conciliar vida laboral y familiar cuando ambos cónyuges trabajan fuera del hogar. Además, la posibilidad de que una vez terminada la jornada escolar continua, a las 14.00 horas, los alumnos no utilicen de forma general el comedor, implicaría la nula rentabilidad de este servicio y su posible desaparición.

En Murcia, donde la mitad de los alumnos de Infantil y Primaria de la región se acogerán el curso que viene a la jornada continua como resultado de un proceso electoral que finalizó el pasado 15 de marzo, la Consejería de Educación que dirige Fernando de la Cierva obliga a los colegios que concentran todas sus clases por la mañana a organizar un programa “extenso y serio” de actividades extraescolares por las tardes, costeadas entre Comunidad, ayuntamientos y padres.

Pero la financiación de estas actividades extraescolares, que en muchos casos incluyen materias como “petaca”, es otro de los motivos por el que muchos padres recelan de este tipo de jornada escolar. En este sentido, los representantes de las Confederaciones de APA Concapa y Ceapa, manifiestan su disconformidad con la medida alegando, sobre todo, criterios pedagógicos, económicos y de carácter social. Asimismo, la presidenta de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), Isabel Bazo, afirma que “cada dos horas la capacidad de atención y para interiorizar el conocimiento baja, sobre todo en los alumnos más pequeños, por lo que es completamente absurdo y erróneo pedagógicamente plantear una jornada continua donde las últimas cuatro horas de clases se dan seguidas”.

Graves diferencias entre CCAA en el porcentaje de alumnos que acumula retrasos

Este gráfico pone de manifiesto las diferencias entre comunidades autónomas en el curso 1999-2000 entre el porcentaje de alumnado que acumula retrasos antes de alcanzar cuarto de la ESO, según el nivel educativo en el que se retrasó por primera vez. Se da la circunstancia de que es precisamente en aquellas comunidades autónomas en las que está más implantada la jornada continua en los centros de Primaria donde se dan las tasas más altas de fracaso escolar, frente aquellas otras CCAA como Navarra, País Vasco o Cataluña, que apuestan por la jornada partida en Primaria.

Diferencia por comunidades

Canarias fue una de las comunidades pioneras en implantar la jornada continua de forma generalizada hace ya algunos años (100% en La Palma, Fuerteventura, Lanzarote y El Hierro), aunque hoy el consejero José Miguel Ruano, lamenta haber cedido ante las presiones de sindicatos y padres en este tema.
También está bastante generalizada, en algunos casos por “imperativo legal”, en las Islas Baleares, en Ceuta y en Melilla, en Andalucía, en Castilla-La Mancha y en Extremadura, donde la jornada continua se aplica incluso en los centros privados.

Por el contrario, en otras comunidades autónomas ni siquiera se contempla esta posibilidad. Es el caso del País Vasco, Cantabria, Navarra y Cataluña, donde los centros mantienen la jornada partida de mañana y tarde. También hay autonomías que no tienen regulada la jornada continua pero se sitúan en un punto intermedio, permitiendo cada vez más que sean los propios centros educativos de Primaria los que decidan. Es el caso de Madrid, por ejemplo, donde este tipo de jornada continua está implantada en todos los centros de la localidad de Alcalá de Henares y, de la misma manera, se hace jornada continua de forma general en diversos meses como septiembre y junio.

En cuanto a Galicia, tienen jornada continua aquellos centros que lo solicitan a la Consejería de Educación, una vez acordada esta decisión por los padres y el Consejo Escolar de cada centro, mientras que en Asturias está implantada en la mayoría de los centros de zonas urbanas, pero no así en las zonas rurales Por último, algunas autonomías están en pleno debate sobre la idoneidad de implantar este tipo de jornada. Es el caso de Murcia o Castilla y León.

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