En diez años ha caído el índice de repetición de la ESO en 20 puntos

Hemos pasado del 58,1% en el curso 2007-08 al 38,1% en el 2017-18 (44,7% hombres y 31,1 mujeres). En la Pública repite el 45,8% de los alumnos, frente al 25,5% de la Concertada y el 7,4% de la Privada.
Diego FranceschMartes, 24 de septiembre de 2019
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La Lomce permitió que se pudiera repetir en cualquier curso de Primaria. ® MYKOLA

Las últimas estadísticas conocidas la semana pasada de repetición de curso en la ESO (curso 2017-18) indican que en diez años se ha producido un descenso de 20 puntos, del 58,1% de 2007-08 al 31,8% actual. Aun así, seguimos siendo –después de Luxemburgo– el país en el que más se repite en Secundaria, por delante de Bélgica, Grecia, Rumanía o Italia. Por el contrario, Irlanda, Malta o Finlandia son los países en que menos se hace repetir a los alumnos.

Quizá la inutilidad de la repetición de curso, al menos tal y como se aplica en España, haya contribuido al descenso de estos índices. Según Lucas Gortázar, “la repetición de curso es una política y una práctica ineficaz (no logra sus propósitos), cara (cuesta un curso de escolarización por repetidor además del coste de oportunidad) e injusta (afecta más que en ningún otro país al alumnado con mayor desventaja socioeconómica, sin importar su potencial)”.

Para Álvaro Choi, “conviene replantear la utilización de la repetición de curso y considerar su sustitución por otras medidas más coste-efectivas ya implementadas en otros países. Estas medidas pivotan sobre dos principios: individualización del tratamiento y detección e intervención temprana”.

Promoción escolar

En la normativa sobre promoción escolar a nivel europeo existen dos tendencias: la promoción automática o la repetición de curso. En algunos países (Islandia, Noruega, Bulgaria y Liechtenstein en Primaria) el principio oficial es la promoción automática. La situación es similar en el Reino Unido ya que, aunque no existe normativa específica sobre la repetición de curso, los niños normalmente promocionan con su grupo edad durante la escolarización.

En algunos países (Islandia, Noruega, Bulgaria y Liechtenstein en Primaria) el principio oficial es la promoción automática

En todos los demás países la normativa permite la repetición, aunque esta posibilidad a menudo va acompañada de algunas limitaciones, como la promoción automática durante los primeros cursos de Primaria o la limitación en el número de veces que un alumno puede repetir un curso, como recuerda Eurydice.

En realidad, la cultura de la repetición de curso es la que explica por qué en la práctica se utiliza más a menudo en unos países que en otros, como ha sucedido en España en estos últimos años. En los países con tasas más altas prevalece la idea de que repetir un curso es beneficioso para el aprendizaje del alumno, lo cual los últimos estudios han demostrado que es falso.
Según Eurydice, “los cambios en la normativa sobre repetición no son suficientes para cambiar esta creencia; habría que sustituirla por un enfoque alternativo sobre cómo tratar las dificultades de aprendizaje de los alumnos”. Así pues, “el reto está más en cuestionar ciertas creencias y convicciones que en los cambios normativos”.

Una forma de segregación

Cortázar coincide con esta idea al afirmar que “la repetición es una forma más de segregación en la escuela que está fuertemente asociada a las tradiciones y prácticas evaluativas de los centros y que se ceba con los más vulnerables y desfavorecidos socioeconómicamente”. Choi va más allá y sugiere medidas alternativas a la repetición, como el tratamiento individualizado y la detección precoz, como establece la Lomce (art. 20.4) al afirmar que “se prestará especial atención durante la etapa [Primaria] a la atención personalizada de los alumnos y alumnas, la realización de diagnósticos precoces y el establecimiento de mecanismos de refuerzo para lograr el éxito escolar”.

La repetición es una forma más de segregación en la escuela que está fuertemente asociada a las tradiciones y prácticas evaluativas de los centros y que se ceba con los más vulnerables

Curiosamente, uno de los cambios que introdujo la Lomce fue la “flexibilización” de la repetición de curso en Primaria. Con la LOE, la repetición solo era legalmente posible al final de cada ciclo (2º, 4º y 6º de Primaria). Con la premisa de que más “flexibilidad” permitiría identificar la desventaja de forma más eficaz y en el contexto de un nuevo modelo curricular con estándares definidos por cada curso escolar, la Lomce relajó estas restricciones para permitir que fuera posible repetir en cualquier curso de Primaria.

Es posible que el rechazo a la Lomce, sobre todo en algunas comunidades, no haya incrementado el porcentaje en Primaria más de lo que lo ha hecho, como recuerda Gortázar.

Alternativas a la repetición

Volviendo a las alternativas a la repetición de curso, Choi alude, en primer lugar, a las “tutorías individualizadas” como opción “cara pero efectiva para mejorar el rendimiento”. En segundo lugar, este autor señala que “conviene establecer mecanismos que permitan identificar de forma temprana a los alumnos con un reducido nivel académico”.

Una tercera opción es “apostar por flexibilizar el sistema de promoción y optar por la promoción automática, permitiendo que los alumnos progresen en el sistema educativo hasta que, al final de ciertas etapas educativas, los resultados en algunas asignaturas clave determinen sus posibles trayectorias académicas”.

Finalmente, la “flexibilización del currículo debería permitir –según Choi– que los alumnos con un bajo rendimiento pudieran asimilar contenidos básicos durante un período mayor de tiempo, más acorde con su ritmo de aprendizaje, sin que ello implicara que pudieran seguir avanzando en asignaturas cuyos contenidos ya hubieran sido superados”.

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