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El objetivo del campus: motivar y hacer partícipes a los alumnos

Tanto en Primaria como Secundaria, el campus pretende usar metodologías que favorezcan la participación y la experimentación para el desarrollo de competencias.
Adrián ArcosMartes, 26 de mayo de 2020
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Trabajar la motivación, construyendo un espacio en el que cada alumno se integre, es el objetivo metodológico del campus de verano lanzado por Siena Educación. © MARCOVECTOR

Trabajar la motivación, construyendo un espacio en el que cada alumno se integre y se encuentre a gusto. Es el objetivo metodológico del campus de verano lanzado por Siena Educación y que está dirigido a aquellos alumnos más vulnerables y con mayores dificultades.

El campus está pensado para ubicarse en los centros educativos, lo cual permite descondicionar y trabajar la aversión y el rechazo que el alumnado con fracaso escolar puede desarrollar hacia los centros. Un ambiente más distendido y lúdico favorece el aprendizaje implícito de que en el mundo escolar uno puede sentirse útil, competente y a gusto.

Tanto para Primaria como para Secundaria, el campus pretende emplear metodologías que contextualicen el aprendizaje y permitan abordarlo por proyectos, por centros de interés, estudio de casos o el aprendizaje basado en problemas.

Todas ellas favorecen la participación activa, la experimentación y un aprendizaje funcional que va a facilitar el desarrollo de las competencias, así como la motivación de los alumnos contribuyendo decisivamente a la transferibilidad de los aprendizajes.

Las intervenciones en los niveles de Primaria y Secundaria estarán diferenciadas y ajustadas a las características propias de cada etapa educativa y evolutiva, adaptando así las metodologías y contenidos que se lleven a cabo por los profesionales.

Infantil: el juego educativo

En Infantil, una etapa donde las relaciones sociales con los compañeros y los amigos adquieren protagonismo, los niños van a invertir la mayor parte de su energía en realizar dos actividades fundamentales para su desarrollo: el juego y el aprendizaje escolar.

La actividad lúdica es una actividad fundamental que ofrece la posibilidad de ampliar tanto las capacidades físicas como intelectuales de los alumnos. Este tipo de actividades sirve no solo como descarga de energía, sino también como enseñanza del funcionamiento social y aprendizaje de competencias clave y personales.

Por ello, la propuesta de trabajo de los módulos 1 y 3 –explicados en este reportaje– se lleva a cabo a través de actividades de ocio. Desde Siena Educación entienden que “es importante permitir a los niños disfrutar de su infancia mediante el juego, siguiendo el proverbio que dice: todo lo que se aprende forma divertida nunca se olvida”.

La adolescencia: desarrollo social y académico

Por otro lado, la etapa adolescente está caracterizada por cambios evolutivos, a nivel personal, social y educativo, una revisión de su identidad y sus nuevas capacidades. Esos cambios les van a permitir definirse a partir de sus vivencias, pensamientos, sentimientos, así como su capacidad y sus preferencias en las relaciones con los demás y desempeño escolar.

En el campus consideran fundamental ofrecer experiencias positivas a los adolescentes tanto en las relaciones con sus iguales como en los procesos de enseñanza-aprendizaje, que en la etapa de confinamiento se han visto afectadas y limitadas, favoreciendo el dominio en estos ámbitos, ya que afectarán en la construcción de su identidad social y académica. 

En esta etapa entran también en escena profundas revisiones del autoconcepto y la autoestima, en la que van a empezar a influir las capacidades relacionadas con el estudio, la popularidad y ser valorado por las amistades.

La vida social y educativa son pilares fundamentales en el desarrollo adolescente. Por ello, el campus de verano va a atender sus necesidades de socialización y sentido de pertenencia, ofreciendo espacio para relacionarse con sus iguales y garantizar su desarrollo social, así como acompañarles y ayudarles en su desarrollo académico. Todos ellos son factores protectores para un desarrollo sano personal, social y académico.

A nivel cognitivo es el momento en el que empiezan a generalizar experiencias y conocimientos y a interrelacionarlos. Favorecer la asimilación y acomodación a través de diferentes metodologías será clave para poder dotar al alumnado de herramientas suficientes para construir, relacionar o generalizar nuevos contenidos y aprendizajes.

La evaluación: inicial, procesual y final

Cada uno de los profesionales implicados deberán realizar una evaluación de sus ámbitos respectivos. Para ello, se establecen tres procesos diferenciados: evaluación inicial, procesual y final.

En la inicial, se buscará conocer el nivel y la situación del alumnado. Después, en la procesual,  se establece una intervención personalizada, ya que cada grupo funcionará mejor si la metodología que se emplea para llevar a cabo las actividades tiene en cuenta sus particularidades.

Por último, la evaluación final se realiza una vez acabe el programa. Cada uno de los profesionales llevará a cabo la evaluación empleando las herramientas que considere más oportunas. Los resultados se concretarán en la elaboración de un informe final.

Taller de refuerzo emocional

El campus de verano de Siena Educación se complementa con un taller de refuerzo emocional e intervención psicoeducativa que ya, por ejemplo, ha puesto en marcha la Región de Murcia en 19 centros públicos. Los objetivos del taller son los siguientes:

  • Lograr que el alumno se forme una imagen ajustada de sí mismo, tener un grado de autoestima y actitudes que muestren seguridad y acciones emprendedoras.
  • Conseguir un autoconocimiento académico, profesional y personal que sea el inicio de la construcción de su proyecto de vida. Descubrir las fortalezas y debilidades para conocerse mejor y lograr sus sueños a través de técnicas del coaching educativo.
  • Aumentar su capacidad para la gestión emocional, actitud, intereses y trabajar en las motivaciones internas y externas.
  • Dotar de herramientas personales, académicas (técnicas de estudio, hábitos, etc.) y profesionales para lograr sus sueños, todo ello a través de una metodología en la que la persona sea la protagonista y se responsabilice de su propio proceso.
  • Cambiar la actitud de desánimo por otra más positiva que les abra puertas y nuevos caminos.
  • Reforzar la autoestima, ya que empodera a la persona, le da fuerzas y motivación para avanzar en su itinerario.
  • Fomentar la convivencia y la resolución de conflictos.
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