Opinión
El humor debería ser corrosivo e insobornable, pero los cómicos españoles se han convertido, por voluntad propia, en el altavoz de ciertas sensibilidades sin fundamento teórico.
La universidad es, como casi todo hoy, una suculenta fuente de contenido. Ni siquiera ya se le pide trabajo: te lo da sin tener el título.
Invadidos por el ruido externo e interno hemos convertido la inatención en habitual. Habitual pero no natural. Apoyamos una cultura ruidosa, conviviendo con la incomodidad y el exceso de información y de estímulos. En la sociedad del bienestar nuestro organismo se resiente. Pero no olvidemos que podemos elegir hacia dónde dirigir nuestra atención, podemos decidir hacia qué tendemos. En este contexto, el joven sello Conecto Editorial y sus cuadernos para jugar «Observo+», apuesta por el fomento de una atención sostenida.






