Carmen Fernández Morante: “En Educación, los porcentajes de interinidad son máximos”

La presidenta de los decanos de Educación aboga por un nuevo sistema de acceso docente, regular la admisión a los grados y un grado de experimentalidad equivalente al de Ciencias.
Milagros AsenjoMiércoles, 23 de enero de 2019
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“Seleccionar a los más idóneos para ser profesores, apostar por unas pruebas de acceso específicas, garantizar el carácter formativo del Prácticum, modificar el coeficiente de experimentalidad de los títulos, revisar los planes de estudio y modificar el sistema de acceso a la profesión docente”. Estas son las propuestas que como presidenta de la Conferencia de Decanos de las Facultades de Educación, formula Carmen Fernández Morante, decana a su vez de la Facultad de Educación de la Universidad de Santiago y recientemente elegida para liderar a todas las universidades.

Fernández Morante asegura que el nuevo equipo de la Conferencia tiene que continuar la tarea iniciada por el anterior y resalta que “el nivel de consenso es elevadísimo”. Advierte también que “la Educación no mejora si no se invierte, y en los últimos años se ha revertido”.

¿Ha cambiado algo con el Gobierno de Pedro Sánchez?
—La verdad es que sí, porque desde enero hasta el cambio de Gobierno hubo un trabajo muy intenso de interlocución con grupos políticos, Secretaría de Estado y comunidades autónomas, y ahora hemos vuelto a empezar. Necesitamos estar en sintonía con la Conferencia Sectorial de Educación y, en los últimos meses, nuestra propuesta de bases para establecer una carrera docente generaba mucha sintonía.

¿Y ahora?
—Con el nuevo Gobierno pensamos que debíamos conectar, lo hicimos con el secretario de Estado, Alejano Tíana, la persona con más conocimientos técnicos en Educación y dialogante, que tiene además mucha experiencia de gestión y conoce la realidad de las facultades de Educación. También mantenemos contactos con las comunidades autónomas y con otros grupos para debatir coincidencias y discrepancias acerca de nuestra propuesta.

En los últimos meses, nuestra propuesta de bases para una carrera docente generaba mucha sintonía

¿Cómo ha sido ese paso?
—Hemos comprobado que para el Ministerio, todo lo relacionado con el profesorado es una prioridad. Cuestiones como la formación y el acceso o la mejora del desarrollo profesional son primordiales y sobre ellas hemos de debatir, aportar, mediar y negociar.

Pero el tiempo apremia…
—Estamos esperanzados sobre la necesidad y las posibilidades de consenso que pueden existir. Es verdad que debemos aprovechar este periodo de Gobierno, aún con la incertidumbre que percibimos. En cualquier caso, vamos a poder madurar una propuesta, que se desarrolle en las bases y, después, se concrete y se acuerde con la Administración.

¿Todo ello quiere concluir en el denominado MIR educativo?
—Seguimos con el planteamiento de modificar el sistema de acceso a la formación y darle énfasis al carácter formativo del proceso de inducción, primeros años profesionales. Es una idea compartida. No queremos que se llame MIR, preferimos que se denomine Acceso a la Profesión Docente (APD), aunque realmente el nombre es lo de menos.

¿Por qué rechazan la denominación MIR?
—En la Conferencia, hemos analizado el MIR Médico y sus variantes en otros perfiles de Ciencias de la Salud, y es una forma de acceso a la profesión con elementos positivos y otros que deben mejorarse, pero entendemos que no se debe trasladar en su totalidad al ámbito docente. En el MIR, por ejemplo, no intervienen las facultades de Medicina. Sin embargo, creemos que la universidad no puede ni debe desligarse de la formación de sus egresados. No se puede circunscribir a la formación inicial y desentenderse de las restantes etapas del desarrollo profesional, incluyendo el APD. Y la Adminsitración educativa debe aprovechar los recursos públicos y el capital docente, investigador e innovador en las facultades de Educación.

Algunas propuestas de partidos políticos no son reales porque desconocen la problemática de la carrera docente

¿Qué han rescatado de este modelo?
—Algunos aspectos como las condiciones de contratación, la vinculación de profesionales a la formación de los médicos que hacen la residencia, las diferentes figuras de profesorado (profesorado vinculado, concepto de profesorado asociado de Ciencias de la Salud), la ejercitación y la supervisión gradual de competencias profesionales.

A grandes rasgos, ¿cómo se concretaría?
—Tras una prueba de acceso, se llevaría a cabo un periodo de dos cursos en el que se desarrollarían dos tareas fundamentales: por un lado, un periodo de prácticas en el que los futuros profesionales de la Educación conozcan a fondo la realidad de los centros, siempre bajo la tutela y supervisión de profesores con experiencia (tutores de centro y de las facultades de Educación trabajando en colaboración) y apliquen los conocimientos didácticos y psicopedagógicos adquiridos en el Grado y en el Máster de Secundaria; por otro lado, una potente formación en investigación e innovación educativa. Al final del proceso se otorgará una acreditación que sirva para ejercer la profesión en la red pública y en la privada.

Algunos partidos políticos han presentado iniciativas similares para el profesorado. ¿Qué opinión le merecen?
—Sí. Hemos analizado y se han hecho públicas varias que a nuestro juicio carecen de rigor y fundamento. Son propuestas muy rápidas y sin calado, que quieren recuperar el carácter formativo de los primeros años de la docencia, pero que no son reales porque se han hecho sin conocer a fondo la problemática de la enseñanza y de la carrera docente.

Al final del proceso se otorgará una acreditación que sirva para ejercer la profesión en la red pública y en la privada

Por cierto, ¿qué tiene que decir sobre el acceso a los Grados de Maestro?
—Las cifras del propio Ministerio hablan por sí mismas. Hay una oferta de plazas de nuevo ingreso elevadísima, que no se corresponde en ningún caso con la oferta de empleo docente de los últimos años y unas condiciones de trabajo en las facultades (masificación , falta de recursos docentes y materiales…) que hacen muy difícil atender a esas cifras. Llama la atención también que la docente sea la única profesión regulada en nuestro país con oferta autorizada por el Ministerio completamente on line, cuando no existe en Medicina, enfermería, ingenierías etc.

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