Ramón Barrera: “Modelar el ejemplo es muy potente para aprender y para enseñar”

El experto en 'coaching' educativo reflexiona sobre la complejidad de la profesión docente y sobre cómo responder a las inquietudes del alumnado.
Beatriz Gámez JareñoMiércoles, 6 de noviembre de 2019
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Ramón Barrera durante una de sus ponencias en Madrid. BEATRIZ GÁMEZ JAREÑO

La docencia es una profesión compleja en la que hay que pararse a reflexionar y ver cómo se puede dar respuesta a las inquietudes, necesidades y sueños de los alumnos. Aprender es cambiar; así como estar atento a lo que pasa a tu alrededor. Esto es lo que manifiesta el experto en coaching educativo, Ramón Barrera. Asimismo, es fundamental que el docente sepa conectar con el mundo de los niños, ya que, como explica este experto, los alumnos no pueden ser espectadores, tienen que ser protagonistas; es decir, no pueden ver el cuadro, sino que tienen que ser el cuadro. Por otro lado, Barrera opina que el colegio es una comunidad educativa, por eso apuesta por el aula con más de un profesor, ya que permite el desarrollo del aprendizaje por la interacción de unos con otros.

¿De qué forma a través del coaching educativo se puede ofrecer una manera distinta de aprender?
—El coaching educativo no es un método, pero hay que saber utilizarlo. Es una manera de entender el proceso de enseñanza-aprendizaje. Hoy en día, un docente no es simplemente un transmisor de contenido y de información, puesto que los conocimientos están en muchas partes. Por eso, en ese proceso de Coaching Educativo, el docente es alguien que reta, que estimula, que inspira y que acompaña al alumnado en el proceso.

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El docente es alguien que reta, que estimula, que inspira y que acompaña al alumnado

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¿Cómo el profesorado puede enseñar mejor?
—Estamos en una vorágine donde el más ha calado más que el mejor. Yo prefiero menos cosas, pero mejor hechas. En este sentido, me he inventado una palabra que he registrado que es “sorprendizaje”; es decir, para aprender tú me tienes que sorprender. El docente tiene que conseguir que el alumno se sorprenda de lo que es capaz de hacer y de ser. Para mí una de las claves del aprendizaje es que el docente sea consciente de esa sorpresa porque yo no puedo llegar a un aula y saber qué va a pasar. Las ideas son importantes, pero el cómo las cuentas más. También, hay que saber dónde está el talento; es decir, cómo favorecemos los talentos, cómo los potenciamos, cómo generamos los espacios adecuados para que los alumnos puedan sentirse cómodos para probar. Me gusta mucho una frase que es “menos aprobar y más a probar”. Al final, aprende el que prueba y el docente tiene que conseguir que alumnado pierda el miedo.

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Aprende el que prueba y el docente tiene que conseguir que el alumnado pierda el miedo

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¿Cómo se puede generar emoción y complicidad en el aprendizaje?
—Para mí es generar conexión y vínculo con tu alumnado y entre ellos. Vivimos en una sociedad red y es como tejemos entre todos esa sociedad. También es acercarnos a ellos, estar interesados en su mundo y escucharlos; así como encontrar el momento para que se vuelvan protagonistas. Un alumno no puede ir a un aula como un espectador de su propio proceso, tiene que ser protagonista. Y esto, a la vez, está vinculado con el esfuerzo porque aprender es incómodo y lento.

¿Cómo se puede fomentar en el alumnado valores como el trabajo en equipo, el liderazgo o la creatividad?
—Yo creo que es haciendo e incorporando estas competencias en las metodologías más allá de redactarlo en una programación. Hay que ser muy coherente, o sea ¿cómo le puedo enseñar un trabajo en equipo a alguien que no me ve a mí trabajar en equipo? Modelar el ejemplo es muy potente para aprender y para enseñar. Por eso, creo mucho en la coeducación y en las clases compartidas. Para mí el tema de la ratio no me genera tanta polémica, ya que hay centros educativos que están subiendo la ratio, pero incluyen más profesores en el aula. Lo prefiero porque es más estimulante, puesto que no depende todo de mí y así hay distintas visiones. Por otro lado, fomentar las competencias como la comunicación, el liderazgo, el pensamiento crítico o la autonomía hacen que el alumno las valore y reflexione sobre cómo se está acercando a esas competencias. Por eso, tiene que hacer actividades vinculadas a esos temas. Finalmente, hay que evaluar sobre cómo el alumnado está adquiriendo esas competencias.

Como docente, ¿qué imparte?
—Colaboro con el departamento de Innovación Docente de la Universidad de Cádiz, así que también doy formación a los profesores. Soy muy exigente con cómo los profesores nos enfrentamos a este proceso. Es un proceso muy difícil, apasionante, interesante e imprescindible en la sociedad. Cuando hay buenos profesionales de la Educación y de la salud la sociedad progresa; por eso tienen que ser muy buenos. Y para lograrlo es necesario que haya programas formativos que los capaciten, los mejoren y los ayuden a sentirse con confianza ante los retos del siglo XXI. Hay que atraer a los mejores a esta profesión a la que, a su vez, hay que darle mucho valor. Asimismo, tiene que generarse un proyecto educativo en el que creamos y apostemos todos por él; así como que estemos preparados para llevarlo a cabo e implementarlo en el aula. Un colegio no puede ser una suma de aulas o de profesores particulares, puesto que tienen que ir todos juntos en el proyecto educativo.

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Un colegio no puede ser la suma de aulas o profesores, tienen que ir todos juntos en el proyecto educativo

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¿De qué forma habría que implicar a las familias?
—Hay que saber implicarlas. Si los alumnos, los profesores y las familias van cada uno por un lado y no hay espacios de encuentro, no se puede implicar a nadie. Muchos profesores no quieren que las familias estén en su aula, ¿por qué no? Que entre quien quiera que pueda aportar. Tenemos que ser partícipes de un proceso en el que tenemos que volver a ir juntos. Además, los centros deben hacer actividades que sean apasionantes para los padres para que así se sientan que son protagonistas del proceso de sus hijos; es decir, que intervienen e interfieren en lo que pasa en el aula. No pueden estar separados porque todos estamos contribuyendo a educar a los alumnos. Asimismo, habría que visibilizar más a los que se implican. Finalmente, creo en los equipos directivos porque saben que este proceso es de toda la comunidad educativa.

Currículum Vitae

Estudios. Estudió Derecho, pero en seguida le interesó dar clase. Hizo el Certificado de Aptitud Pedagógica (CAP).

Enseñanza. Ha tenido centros de formación y ha dado clases tanto a niños como a adultos. Esto le ha permitido tener un espectro más amplio del proceso de aprendizaje.

Actualmente. Colabora con el departamento de Innovación Docente de la Universidad de Cádiz. Es autónomo y da formación al profesorado.

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