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¿Ha tocado techo la FP Dual?

Representantes del mundo de la empresa, de las fundaciones y del sistema educativo debaten sobre esta modalidad como alternativa para encontrar empleo en el IV Encuentro Especializado El Español FP Dual.
Saray MarquésJueves, 19 de diciembre de 2019
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Foto de familia del encuentro en torno a la FP Dual celebrado el 18 de diciembre en el espacio Bertelsmann. JESÚS UMBRÍA / EL ESPAÑOL

Organizado por el periódico El Español junto a la Fundación Bertelsmann, la Cámara de Comercio de España y el Fondo Social Europeo, este cuarto encuentro sobre FP Dual, celebrado en el 18 de diciembre en el espacio Bertelsmann de Madrid, se ha centrado en la adaptación de este modelo a los nuevos escenarios empresariales y sus oportunidades de inserción laboral para quienes se decantan por él. Estas fueron algunas de las cuestiones que se plantearon:

¿Se puede rebasar el 3% actual de alumnos?

Una asignatura pendiente del sistema español es la FP en general, como reconocía el secretario de Estado de Educación y FP, Alejandro Tiana. Si en otros países del entorno hay un 25% de jóvenes matriculados en estos estudios vocacionales, en España rondan el 12% o 13%, con lo que “estamos en la mitad de lo que debiéramos”, según Tiana.

Mirando específicamente a la FP Dual, el porcentaje no supera el 3% o 4%. Muy lejos de la realidad retratada por Francisco Belil, vicepresidente de la Fundación Bertelsmann, que recordaba al comienzo del encuentro cuándo se hizo “fan” de la FP Dual, en sus inicios en Bayer en Alemania, una gran empresa que enseñaba cada año a 1.000 personas en esta modalidad. Hoy sigue siendo fan, e intenta contagiar su entusiasmo desde la Alianza para la FP Dual, seguro de que la receta para algunos de los problemas más graves de España –paro juvenil, abandono educativo temprano, baja competitividad empresarial– es más FP Dual.

¿Se puede lograr? La respuesta corta es sin pymes, no. Dada la realidad española, Juan Carlos Lauder, director de Fundación Bankia para la FP Dual, subrayaba la incorporación progresiva de las pymes como un reto prioritario, destacando el papel que han de jugar las cámaras de comercio o la introducción de una mayor flexibilidad, compartiendo por ejemplo un tutor entre varias empresas o permitiendo la rotación de los estudiantes entre ellas en diferentes fases del proceso formativo/productivo: “Si no, el techo no va a estar muy lejos de ese 3%, y no vamos a llegar a un 10, a un 15 ni a un 20%, ni mucho menos”.  Una visión avalada por Tiana –“Nuestra FP dual no puede ser idéntica a la alemana, donde las grandes corporaciones tienen un poder extraordinario, una capacidad extraordinaria de formar”–, que abogaba también por los clústers de pymes como medida necesaria de adaptación al panorama español.

¿Qué ha cambiado en este año y medio?

El Ministerio de Isabel Celaá se autodenomina de Educación “y FP”, y según el secretario de Estado no es un gesto de cara a la galería. En su intervención subrayó este como un momento muy interesante para trabajar por la FP en España y destacó “la confluencia de intereses, voluntades y conciencias en una misma dirección”, tanto del sistema educativo como de la sociedad y las empresas.

Aunque el Ministerio no cuenta con datos detallados, les consta que la FP se desprende poco a poco de su imagen tradicional de “vía de segunda” y que cada vez son más los estudiantes universitarios que al mismo tiempo o tras titularse cursan una FP de grado superior para disfrutar de mayores perspectivas de empleabilidad.

Hace menos de un mes el Consejo de Ministros aprobó el I Plan Estratégico de FP 2019-22, en el que venía trabajando desde septiembre de 2018 y del que Tiana destacó su impulso a la colaboración y participación de las empresas e instituciones y la agilización de la respuesta a las necesidades de cualificación, para evitar que, como hasta ahora, transcurran entre dos y tres años desde que se detectan esas necesidades, se definen y se transforman en títulos. Tiana prometió un nuevo sistema, tan riguroso como el actual y sin perder la unidad de mercado y formativa para que un trabajador pueda moverse libremente con un título reconocido y reconocible, pero más rápido.

¿Qué debe cambiar todavía?

El secretario de Estado defendió la necesidad de una mayor conexión práctica de los estudiantes de FP con el mundo real de empresas e institucionales, no solo en FP Dual. Y de lograr una legislación a escala estatal en torno a esta modalidad, no necesariamente “de mínimos”, para evitar que las empresas se encuentren con 17 criterios diferentes a la hora de negociar con las comunidades autónomas, “con flexibilidad, pero con bases comunes”.

“Por sí solo un Ministerio no puede cambiar la realidad. Puede movilizar, impulsar, promover, pero debe ser contando con todos los agentes: empresas, asociaciones, las principales fundaciones en el campo de la FP en España…”. Tiana hacía así un guiño a Fundación Bertelsmann, cuya propuesta de una regulación ha tenido en cuenta el Ministerio en el documento que se aprobará si finalmente hay Gobierno.

Junto con esta regulación, otros retos se adivinan en el horizonte no demasiado lejano, como la digitalización –el Ministerio prepara 70 nuevos títulos en esta línea–, pues, como enfatizaba José Luis Bonet, presidente de la Cámara de Comercio de España, “en pocos años el 90% de los trabajadores necesitarán competencias digitales y en España el 50% de la población carece de ellas”. “Según la OIT, la principal discapacidad del futuro será la discapacidad digital”, proclamaba Salvador Lorenzo, presidente de la Comisión de Formación de la Cámara de Comercio de España y gerente de diversidad de Repsol, que subrayaba la necesidad de romper barreras entre orientadores, logrando una mayor convergencia entre la orientación profesional y la académica.

Otro reto es la necesaria incorporación de los idiomas en los planes de formación, como introducía Eva Pintado, responsable de Procesos de Selección para perfiles de taller en Recursos Humanos de AIRBUS en España, dado que los alumnos trabajarán en equipos transnacionales en un futuro. “La digitalización y los idiomas ya no son un extra”, respaldaba Pintado, que señalaba además la necesaria introducción de la polivalencia, de la policompetencia, con una FP más multidisciplinar y menos monotarea, que forme a gente flexible, con perfiles adaptables a los cambios en su empresa. “Las empresas nos piden buenas personas: flexibles, responsables, motivadas, con orgullo de pertenencia a la empresa, capaces de adaptarse, de trabajar en equipo, con iniciativa emprendedora…”, enumeraba Carmen Santamaría, directora del Centro Integrado de FP Profesor Raúl Vázquez, pionero en la Comunidad de Madrid en incorporar la FP Dual, antes incluso del RD de noviembre de 2012, y que hoy colabora con 270 empresas y cuenta con un 50% de sus 700 alumnos matriculados en Dual. También en la Comunidad de Madrid se ha incorporado un módulo transversal en FP, La empresa. Iniciativa emprendedora, que, junto con el módulo de Proyecto, Santamaría considera clave.

¿El futuro será dual?

Para Juan José Suárez, Senior Project Manager de Fundación Bertelsmann, “la dualización es una tendencia imparable, también en los grados universitarios, pues teníamos dos mundos, el de las empresas y el de la formación, artificialmente separados, innecesariamente alejados”. Pero, al tiempo, matizaba, “si la FP Dual no es mejor que la tradicional no merece la pena”. A su juicio, esta introduce un segundo apellido, el estudiante no se queda en “He estudiado Comercio y Marketing”, sino que le sale de manera espontánea “He estudiado Comercio y Marketing en Aldi”. Al final, como planteaba Bonet, la FP Dual es algo tan natural como lo fue, en su caso, crecer en el seno de la empresa familiar, viendo desde pequeño cómo la gente trabajaba, jugando a trabajar…

Los distintos representantes del mundo de la empresa subrayaron que arrancar no es fácil, y que conviene desterrar mitos como que el aprendiz es “mano de obra barata” –se les paga una beca salario, y cada comunidad fija unos mínimos, pero cada compañía les abona lo que considera–. “No es un trabajador más, y siempre debe estar acompañado, aprendiendo de alguien”, explicaba Pablo Cano, HR Business Partner de la Fábrica de Madrid de Heineken España, que añadía: “La FP Dual aporta la base, a partir de ahí cada uno debe elaborar su propio modelo, acorde a los valores, la forma de trabajar y la cultura de su empresa”.

En su caso, Heineken decidió que con una única figura, la del tutor, no podía acompañar toda la trayectoria formativa del aprendiz en la empresa y creó tres roles (coach, más aspiracional; líder técnico, coordinador de contenidos, y especialista técnico en el día a día). A su juicio, el valor añadido de esta modalidad reside en la capacidad de la empresa para desarrollarla y sacarle el máximo partido, y para los alumnos, en su gran inserción laboral, sin que exista un techo de cristal, pues pueden seguir creciendo a partir de lo práctico en la universidad, etc, y la posibilidad que se les brinda de conocer mejor cómo va a ser su futuro, qué se van a encontrar en la empresa.

En su presentación del encuentro, el cuarto en cuatro años, el director de El Español, Pedro J. Ramírez, presentaba la FP Dual como “una esperanza, una luz, una excepción a la regla” frente a la “intervención ideologizada de la clase política en la Educación en España”. Lo apoyaba en los 24.000 jóvenes que actualmente la cursan en nuestro país, o en el hecho de que el 20% que hacen prácticas en empresas se queden en ellas. Para él, se trata de “un cauce muy importante para el futuro del país”, que permite a los jóvenes ir más allá del fantasma del paro y de todas las dependencias que surgen a su paso si no cuentan con un proyecto profesional ilusionante.

Y, “en medio de la parálisis y del bloqueo institucional”, ironizaba: “Muy diferentes serían las cosas si nuestros políticos hubieran pasado por programas de FP Dual y, además de la experiencia en la vida de los partidos, tuvieran un poco de experiencia en la vida real de las calles, de las empresas, de las instituciones, de la sociedad civil”.

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