Palabras fantásticas y cómo encontrarlas

Una aventura gramaticalmente mágica creada por el docente Fernando Martí de Escolas Pias Gandía.
RedacciónMartes, 24 de marzo de 2020
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Durante estos dos últimos cursos, se ha ido dando forma a un proyecto dentro del área de Lengua Castellana por tal de mejorar la parte gramatical de la materia. Su maestro, Fernando Martí observó la necesidad y se puso manos a la obra: “Desde hace unos años, iba observando las dificultades de los alumnos para adquirir los conocimientos sobre la Gramática en las lenguas, cómo les costaba reconocer palabras y analizarlas. Por ello, me lancé a impregnar estas clases con un poco de gamificación y trabajo cooperativo y más manipulativo”.

Empezó creando la narrativa sobre la que iba a girar la gamificación, y puesto que  a muchos alumnos y alumnas les fascina el “mágico mundo” creado por J. K. Rowling, no dudó en llevarlo a la práctica juntando las dos sagas: Harry Potter y Animales Fantásticos: “Creé una aventura en la que un malvado villano pretendía robar todas las palabras del mundo para impedir la comunicación entre las personas, y solo un grupo de valerosos magos podría atraparlo y recuperar esas PALABRAS FANTÁSTICAS”.

A través de la gamificación

Posterior a ello, se creó una presentación en Genially, a modo de periódico, donde se informaba a los alumnos qué había sucedido y qué tenían que hacer. Además de presentar a los personajes (avatares) que iban a representarlos en la aventura, cómo conseguir pociones (puntos) y hechizos para subir de nivel. Todo un trabajo de gamificación que intenta motivar al alumnado del centro.

Tras la presentación y con sus alumnos emocionados por empezar, se preparó otro Genially dónde se iba contando a modo de libro la aventura. En cada capítulo, se narra una parte de la historia y al final de éste, se plantean unos retos que los alumnos deben superar. Primero uno de comprensión lectora del capítulo, dónde responden a un formulario para ver el grado de comprensión de ese episodio, y luego uno centrado en el aspecto gramatical a trabajar.

Estos segundo retos o misiones, eran los que llevaban el peso curricular dentro del proyecto. Para ello, se programó para que no fueran unas actividades típicas de hacer en la libreta, sino que pretendía darle un toque más activo y manipulativo, incluso creativo.

Por esta razón, Martí convertió las “Palabras Fantásticas” en piezas de bloques de construcciones para que pudieran ser actividades mucho más lúdicas y dinámicas. En algunas de ellas, los alumnos debían encontrar los “SUSTANS” (sustantivos) y colocarles las piezas correspondientes a su análisis morfológico: común o propio, individual o colectivo, concreto o abstracto…

 

Martí convertió las “Palabras Fantásticas” en piezas de bloques de construcciones
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Según avanzaban los capítulos se van trabajando más tipos de palabras y su análisis morfológico. Teníamos “ADJS” (adjetivos), “DETERMS” (determinantes), “PRONOMS” (pronombres), “ADVERS” (adverbios), “PREPOS” (preposiciones), “CONJUNS” (conjunciones) y “VERBS” (verbos).

Al final del proyecto, es decir, cuando concluya el primer libro, habrán trabajado todos estos tipos de palabras y ¡las habrán salvado! La idea es continuar con una segunda parte de las aventuras, centradas en el análisis sintáctico. Con las palabras formando oraciones y empezando a trabajar con grupos de palabras: sujeto, predicado, complementos…

La valoración que hacen los alumnos de este original proyecto es muy positiva. Martí explica que: “La clase se emociona cuando saben que vamos a ver un nuevo episodio de Palabras Fantásticas y cómo encontrarlas. Lo disfrutan mucho y la parte manipulativa con los bloques de construcción les encanta”.

Martí convertió las “Palabras Fantásticas” en piezas de bloques de construcciones
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Gamificar para un docente no es algo fácil pero sí muy gratificante: “Está claro que es un trabajo duro. Hay que invertir mucho tiempo creando las historias, cada capítulo, los formularios para la comprensión y los retos posteriores. Y no digamos ya el generar todas esas palabras escritas en cada uno de los más de mil bloques de construcción que hay. Sí, es mucho tiempo y esfuerzo, pero cuando las cosas se hacen por gusto, disfrutamos haciéndolas y luego ves cómo lo reciben los alumnos y cómo lo disfrutan, todo ese tiempo y esfuerzo está bien invertido”.

Mezclar aspectos lúdicos con aprendizaje no es nuevo, pero cada vez son más los docentes que como Fernando Martí se lanzan a trabajar así e incluirlos en sus proyectos.

 

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