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Internet segura desde el compromiso docente

Ante el Día de Internet Segura, el autor reflexiona sobre cómo los riesgos para los menores no siempre están ahí fuera y muchas veces empiezan en el propio centro. Frente a ellos, recomienda menos miedo y más formación en seguridad.
Ricard Martínez
Director de la Cátedra de Privacidad y Transformación Digital de la Universitat de València
8 de febrero de 2021
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El 9 de febrero se celebra el Día de Internet Segura. © BYSWAT

Cada año, y llevamos camino de las dos décadas, celebramos el Día de Internet Segura. Esta efeméride trata de poner en valor la importancia crucial que tiene la garantía de los derechos en Internet para nuestra infancia.

Desde finales de los años 90, las redes se han erigido en un escenario de oportunidad para la formación de nuestros niños y de nuestras niñas. En este sentido, podría decirse que la biblioteca de Alejandría está ahora en cada una de nuestras pantallas. Se trata de un escenario de oportunidad en el que nuestros escolares formados como usuarios avanzados de internet deben obtener herramientas y capacidades que en un futuro les serán de extraordinaria utilidad. Estos instrumentos formativos deben resultar funcionales en su crecimiento como estudiantes y seres humanos, y en lo que se refiere a las futuras oportunidades profesionales.

La generación que hoy están la escuela va a vivir con intensidad los frutos de la Cuarta Revolución Industrial. Con toda probabilidad desplegarán su vida en una sociedad globalmente interconectada en la que la comunicación a través de interfaces persona-máquina va a ser fundamental. Las capacidades de las futuras generaciones serán altamente dependientes de la alfabetización digital. En este sentido, las tecnologías de la información se manifiestan como la oportunidad para generar un cambio profundo en el modo de entender nuestra sociedad.

Se dice que la Internet de los Objetos, la automatización, y la inteligencia artificial transformarán el mundo. Pero también nos cambiarán a todos. Ello exige una generación de personas comprometidas con los valores de la ética, los derechos fundamentales, y la democracia. Y con la capacidad de abordar la complejidad de una sociedad caracterizada por el riesgo.

Sociedad-riesgo

A esta sociedad-riesgo hemos dedicado todos nuestros esfuerzos en los últimos 10 años. En este sentido, en todos y cada uno de los días de Internet Segura se repite el mismo discurso como un soniquete. Internet es un lugar que presenta graves riesgos para los menores. Y, a continuación, se enumera una larga lista de conductas mediante sus correspondientes infinitivos ingleses terminados en “ing”.

La conclusión es bien sencilla, en el mundo virtual nuestras niñas y niños se enfrentan riesgos muy similares a aquellos que sufren en el mundo físico, que, sin embargo, adquieren características cualitativas y cuantitativas específicas. Al igual que en el mundo físico existen acosos y abusos también estos se dan en el mundo virtual, si bien amplificados por la naturaleza de las redes sociales y por la permanencia en el tiempo de la situación de agresión al menor. Por otra parte, el escenario de una red abierta multiplica por pura estadística las oportunidades de riesgo a que se encuentra sometido un menor y de aparición de nuevas amenazas específicas de este medio.

El escenario de una red abierta multiplica por pura estadística las oportunidades de riesgo a que se encuentra sometido un menor y de aparición de nuevas amenazas específicas de este medio

Este estado de cosas ha venido generando un discurso que en ocasiones más que centrarse en la prevención, se ha convertido en el discurso del miedo. A costa de realizar una afirmación contrafactual, o si se prefiere contracultural, es necesario señalar que tal vez no sea la mejor estrategia ocuparse exclusivamente de cuestiones de interés policial. No podemos rehuir el riesgo. No lo hacemos cuando educamos en ámbitos como la seguridad vial, la seguridad alimentaria, la Educación sexual. Si pretendemos erradicar el riesgo asociado a las tecnologías de la información de nuestras niñas y nuestros niños desde el miedo es posible que alcancemos un resultado inesperado: aislar de internet a los menores y convertirlos en analfabetos digitales. Y esta, desde luego, no es la solución.

El riesgo debe ser conocido, estudiado, y gobernado. Y ese gobierno del riesgo exige en primer lugar que las personas que lo sufran sean capaces de identificarlo. Es necesario por tanto que nuestras niñas y niños conozcan y sean capaces de evaluar desde un punto de vista educativo, desde un punto de vista ético, y me atrevería a decir que rudimentariamente jurídico, cuándo se enfrentan a un evento dañoso en Internet y de qué herramientas disponen para su denuncia y eventual persecución. La estrategia no finaliza aquí, ya que exige de padres madres y tutores legales, así como de la institución educativa y de sus profesionales, un compromiso directo y claro en la lucha contra los riesgos para la seguridad de los menores en Internet.

El gobierno del riesgo exige que las personas que lo sufran sean capaces de identificarlo

Una broma en Internet no es “una cosa de niños”. Suele convertirse en un acoso reiterado incluso cuando no se tiene la voluntad de que lo sea. La persona que la sufre lo va a vivir 24 horas al día, siete días a la semana.  Cualquier tipo de tolerancia es un error. Del mismo modo aspectos como la pederastia o los acosos de naturaleza sexual, o riesgos como el de menores que se comportan en sus relaciones afectivas como verdaderos campeones de película pornográfica, requieren de una Educación sexual transparente y clara en nuestros colegios. No podemos esconder a nuestras niñas y nuestros niños aspectos de la afectividad que llegados a la adolescencia se manifestarán con toda su crudeza.

Precisamente por ello, creo que en el Día de la Internet segura es fundamental referirse a los deberes que incumben al profesorado, a las maestras y a los maestros. Tenemos el ineludible deber de formarnos. Debemos ser capaces de incorporar a nuestra actividad docente las herramientas necesarias para conocer los entornos digitales. Y en cualquier asignatura.

Puede que, por ejemplo, en el área científica no se alcance a compartir el incorporar a la actividad ordinaria la Educación en valores en relación con el uso de los entornos digitales. Sin embargo, esto no es cierto. La tarea de ayudar al estudiante a ser capaz de entender cuáles son las fuentes de documentación confiables o qué espacios resultan interesantes para su crecimiento intelectual, aporta un modo de enfocar el aprendizaje vital para una sociedad en la que el aprendizaje continuo, la constante atención a las fuentes de información, incluso el valor de lo que se ha dado en llamar desaprender resultar esencial. Por tanto, cada asignatura, cada acción educativa cuenta. Ello implica una actitud de constante formación para las maestras y los maestros.

Covid-19 nos puso ante la dura realidad. Sí, puede afirmarse que el rey está desnudo. En muchos casos confundimos la docencia online con enviar mensajes de WhatsApp, pedir muchos trabajos, o enviar apuntes por correo electrónico. Los hechos demuestran cómo una gran parte de las herramientas digitales al servicio de la comunidad educativa no soportaron la presión. Pero sobre todo cómo ni en los niveles del gobierno de la Educación, ni en los puestos de trabajo, se habían adquirido las capacidades y competencias necesarias para abordar un reto de tales dimensiones. Y esto también forma parte del Día de Internet Segura. Necesitamos profundizar en nuestros recursos formativos, necesitamos dotarnos de mejores herramientas, y necesitamos incluso aprender aspectos básicos respecto de nuestras obligaciones jurídicas.

En este sentido, resulta profundamente contradictorio que en el Día de Internet Segura lancemos un mensaje de concienciación a nuestras y nuestros estudiantes y tratemos de comprometer a las familias, si al mismo tiempo decidimos impartir nuestra docencia con herramientas que no han sido autorizadas por la comunidad autónoma o el colegio. O que les obliguemos, por ejemplo, a registrarse en una plataforma y por tanto a contratar un servicio privado no solicitado. O que impongamos, como ocurrió durante la pandemia, que los trabajos pasen por grabaciones en video que, con la excusa de poseer una naturaleza formativa, se adentraban en lo más profundo del espacio privado de las familias.

Resulta contradictorio que lancemos un mensaje de concienciación a estudiantes y familias y empleemos herramientas no autorizadas por la comunidad autónoma o el colegio

La erradicación de los riesgos en Internet para los menores comienza en sus maestras y maestros. Las generaciones de profesionales en ejercicio no tuvieron la oportunidad de recibir una formación adecuada, pero esto no puede ser excusa. Tanto los responsables de su formación continua, como los propios profesionales, deberán buscar con ahínco el modo de actualizar sus conocimientos para ser capaces de hacer frente a una sociedad que ha venido para quedarse. De otro lado, los centros educativos superiores deben enfrentar el reto de educar a los nativos digitales que cursan estudios en sus aulas en los valores de seguridad, ética, y uso adecuado de los entornos digitales.

Ser capaces de programar, identificar recursos interesantes en Internet o de manejar una aplicación móvil no demuestran ninguna capacitación digital en términos de riesgo y seguridad. Estos valores deben aprenderse e interiorizarse. Debemos ser capaces de identificar cuáles son los recursos seguros, cuáles son los recursos autorizados, cuál o cuáles son los entornos digitales que mejor garantizan los derechos de nuestras y nuestros estudiantes.

No adquirir estas capacidades supone no ser capaces no disponer de las herramientas básicas para poder formar a nuestros niños y a nuestras niñas en los valores éticos y en las capacidades necesarias para hacer frente a la sociedad de la Cuarta Revolución Industrial. Desgraciadamente el mercado persa en el que se han convertido los websites de muchos colegios, la impúdica exhibición de menores en videos promocionales en redes sociales o el uso no autorizado de medios digitales en el entorno escolar nos obligan a reflexionar muy seriamente en el Día de Internet Segura sobre si los riesgos para nuestros menores sólo están ahí fuera o empiezan en nuestro propio centro.

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Comentarios
  1. Internet segura desde el compromiso docente - News.Latam21.com
    8 de febrero de 2021 15:23

    […] (function(d, s, id){ var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) {return;} js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "https://connect.facebook.net/en_US/sdk.js"; fjs.parentNode.insertBefore(js, fjs); }(document, 'script', 'facebook-jssdk')); Crédito: Enlace fuente […]