fbpx

¿Por qué la obesidad infantil y juvenil sigue creciendo en España?

El sedentarismo, la renta y la alimentación, entre los factores más determinantes. España es el tercer país de Europa con mayor prevalencia de obesidad infantil y juvenil (14,2%).
Aitor Caballero CortésLunes, 17 de enero de 2022
0

España alcanza el 14,2% de prevalencia en obesidad infantil. © NATALIALEB

Según el ultimo informe de la Organización Mundial de la Salud, España es el tercer país con mayor índice de obesidad infantil y juvenil de Europa, situando la prevalencia en un 14,2%. Tan solo es superado por Grecia (18%) e Italia (15,2%). Además, el informe de la OMS también detalla que hasta el 30% de los niños en edad preescolar presentan sobrepeso en los países con economías emergentes.

Lo cierto es que esta prevalencia de obesidad infantil no ha parado de crecer en los últimos años. Desde 2003 los datos han ido en ascenso, aunque tan solo se había registrado un aumento de 1,7% en 14 años (2003-2017). Pero en cuatro años (2017-2021) el aumento ha sido exponencial, con casi cuatro puntos más que en los registros de 2017. De hecho, España ha pasado de ser séptima (2019) en el ranking de la OCDE a ser tercera en datos de obesidad entre jóvenes de 5 a 19 años.

Este problema no es solo de España, sino que es común a muchos países desarrollados o que están en ese proceso de crecimiento de la economía. Todos los países que incluye la OCDE en su informe desde 1990 hasta 2016 sufren crecimientos en el índice de sobrepeso, en este caso entre niños de cinco a nueve años. Y son esas naciones con economías emergentes, como China, Sudáfrica y Turquía las que aumentan este índice en más de un 20%, y en el caso del gigante asiático de hasta un 30% más que hace 40 años.

Los niños y niñas de entre dos y cuatro años, los que más riesgo de obesidad presentan

Por lo general, en España siempre han sido los más pequeños los que han tenido un índice de obesidad mayor. Y aunque actualmente no se llegan a niveles como los primeros registros que hizo Sanidad en el 1987 (30% de los niños de 2-4 años padecían obesidad), en 2017 los datos registraron que uno de cada cinco eran obesos en este rango de edad, llevando con subidas consecutivas desde 2006.

Esta tendencia ascendente ha hecho que los sanitarios den la voz de alarma, ya que problemas como la obesidad o el sobrepeso puede conllevar que se padezcan patologías en un futuro. Es en la infancia donde se producen más cambios y se instalan los hábitos fundamentales, por ello los especialistas creen que hay que concienciar mucho más en estas etapas: “con un especialista de la mano y unas rutinas alimentarias, se reduce la posibilidad de que el niño pueda sufrir patologías en su edad adulta” afirman desde Deusto Salud.

El índice de obesidad disminuye entre los jóvenes si lo comparamos con la etapa infantil, estando en niveles en torno al 3% los menores de entre 15 y 17 años. Pero si observamos la tendencia de la población mayor de edad, se ve que en función se entra en la edad adulta, también se tiende más a la obesidad. En algunas edades se llega a más de un 23% de obesos.

La percepción de los padres es clave para evitar la obesidad infantil

Según un informe de la Revista Española de Salud Pública, en concordancia con el Estudio Aladino, los padres que padecen sobrepeso identifican peor estos mismos problemas en sus hijos, sobre todo tratándose en niños varones. Hasta nueve de cada diez progenitores con sobrepeso identifican a su hijo con un peso normativo, cuando estos tienen un índice de masa corporal superior al adecuado.

Esto puede deberse a que los propios padres evitan considerarse a sí mismos obesos o con sobrepeso. En 2017, hasta el 74% de los españoles considera tener hábitos saludables, y en cambio más de la mitad de los españoles tienen un exceso de peso.

Otra de las razones por las que este índice de obesidad y sobrepeso está aumentando es por el sedentarismo instaurado en las edades tempranas. El auge de internet y las comunicaciones y el aumento de las pantallas, ha provocado que los niños jueguen cada vez menos al aire libre y no superen las dos horas al día recomendadas. Hasta un 24% de los niños y jóvenes padecen sedentarismo y pasan tres o más horas frente a las pantallas, y la pandemia y el confinamiento ha hecho que este número aumente.

A menor renta familiar, mayor probabilidad de obesidad

El sobrepeso y la obesidad también es más notoria en aquellas personas con menor renta. Aquellas familias con un salario menor y trabajos precarios, donde el tiempo de ocio y la conciliación familiar es más complicado de cuadrar, los progenitores optan por opciones de comida rápida ante la imposibilidad de tener tiempo para cocinar. El 23,2% de los niños con familias de rentas inferiores a 18.000 euros padece obesidad. Esta cifra se reduce prácticamente a la mitad en niños con familias de rentas de 30.000 euros o más.

No es esta la única razón por la que aquellos con menor poder adquisitivo predisponen a padecer sobrepeso. Aquellos alimentos que son menos saludables, tales como golosinas o precocinados suelen tener precios bajos y dan una mayor comodidad al usuario, por lo que cada vez más personas se ven incitados a comprar estos productos. Es por ello que en hogares con rentas menores, el 11,5% de los niños toman golosinas todos los días, cifra que se reduce hasta el 3,9% para aquellas familias de más de renta superior a 30.000 euros/año.

Debido a los malos datos de obesidad y sobrepeso infantil, el Gobierno ha actuado regulando la publicidad de alimentos y bebidas no saludables cuando estas se dirijan a menores de 16 años. El ministro de Consumo, Alberto Garzón, impondrá estas restricciones tanto en televisión, radio, medios impresos y en la web, a pesar de las quejas dirigidas desde la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB).

Sin embargo, desde el mismo Ministerio de Consumo siguen defendiendo la implantación del sistema Nutriscore, a pesar de las criticas de nutricionistas y más cuerpos especializados. Esta vara de medir penaliza algunos alimentos como el aceite de oliva (al que califica con una D, siendo esta la segunda peor nota) y exime a alimentos en función de parámetros escasos como la cantidad de sal o azúcar, a pesar de que sean ultraprocesados.

Los nutricionistas y las rutinas como arma para combatir el sobrepeso

Establecer unos horarios y crear un hábito es la forma más básica de hacer entender a los niños sobre la importancia de la alimentación. Desde Deusto Salud, además, recomiendan una serie de alimentos que no pueden faltar en la dieta de los más pequeños, como son el huevo, los arándanos, las espinacas, el yogur o el cacao. Esto, junto a la supervisión de especialistas, ya sea un pediatra o nutricionistas, ayudará a combatir el problema de la obesidad en el país.

0
Comentarios