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El desafío de enseñar Lengua a adolescentes solo con formatos digitales

Los jóvenes se comunican con formatos multimedia, experimentan sin leer manuales al uso: aprenden haciendo, con YouTube, rápidas notas de voz, capturas de pantalla o pidiendo consejos inmediatos vía mensajería.
Evaristo GonzálezMiércoles, 29 de abril de 2020
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¿Cómo les enseñamos Lengua a los actuales adolescentes en clase cuando estamos rodeados de poderosas tecnologías y de muchos recursos digitales gratuitos? Nos referimos a la Generación Z. Desconocen la expresión nativos digitales, es anticuada y solo apta para mayores.

Nacieron rodeados de unos artefactos aliados con el ocio y la intercomunicación pero también con la Educación, siempre que se usen, se favorezca la formación y el descubrimiento de eficientes usos para fortalecer cambios positivos, corregir disfunciones, impulsar el aprendizaje continuo y educar en la ética digital.

Los retos del uso de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) en el campo de la Educación son constantes. Cuando el alumnado de hoy es adolescente, sus características perfilan un ecosistema concreto en las clases, con tecnologías innatas y con inciertas discriminaciones sobre sus peligros.

De la Generación Y o millennials pasamos a los actuales adolescentes o Generación Z (nacidos entre 1994 y 2010), también llamados postmillennials o centennials, la generación 100% que vive y se socializa en un contexto digital.

Realidades

¿Cómo aprenden Lengua cuando su normalidad es vivir conectados, con redes sociales y YouTube que forman parte de su personalidad, usan varias pantallas a la vez, son multitareas y multimodales, el aprendizaje informal es fundamental, intentan ser autosuficientes y buscarse recursos, incorporan peculiares vocabularios y su nivel de atención es diverso en clase?

Se comunican con formatos multimedia, experimentan sin leer manuales al uso: aprenden haciendo, con YouTube, rápidas notas de voz, capturas de pantalla o pidiendo consejos inmediatos vía mensajería; son creativos, audiovisuales, animaciones, practicando experiencias multimedia a su manera; vídeos en formato corto, con pequeñas  historias con música; cometen faltas de ortografía pero también pueden consultar diccionarios en línea, usar autocorrectores o confiar en la escritura prescriptiva de los navegadores; escriben a mano en papel solo por prescripción docente; se atreven con los retos y reflexionan más de lo que parece.

Hay profesorado que se alía con esta realidad y adapta las metodologías del aula para desarrollar el currículum oficial y también para introducir la vida del exterior en clase, atendiendo a la personalidad del aprendiz.

Acciones

De la teoría a la acción con innovación educativa. Este es el segundo curso que dos grupos diferentes de 45 adolescentes aprenden Lengua Castellana solo con formatos digitales. No escriben ninguna línea en papel, ya lo hacen con docentes que imparten otras asignaturas, si bien los formatos digitales prevalecen como metodología del instituto desde hace 26 años, con ordenadores personales propios de cada alumno, libros y materiales digitales en la ESO y, desde hace seis años, uso de dispositivos móviles en el aula, entre ellos, los teléfonos móviles.

¿Cómo se desarrollan las clases? Se compatibiliza el seguimiento del libro digital y otros materiales digitales con la plasmación práctica de diversos contenidos en una web que ha de crear y alimentar cada grupo de tres alumnos durante todo el curso. Internet les permite buscar recursos, efectuar las actividades propuestas en clase, visibilizar los resultados finales, compartirlos y que se puedan seguir en tiempo real desde cualquier lugar.

No solo las familias pueden saber qué trabajos se efectúan en clase sino que a menudo el alumnado recibe comentarios online de felicitación o correcciones a sus vídeos colgados en YouTube, en sus blogs o en la web.

Los contenidos

¿Cuáles son los contenidos? Muy variados, organizados en cada web por menús y submenús (fijados por el profesor para toda la clase), con enlaces usados y producciones hechas, dirigidas o libres:

  1. Recursos: diccionarios, enciclopedias, traductores, diarios digitales, webs para mejorar la ortografía, juegos con la lengua, blogs del grupo y aplicaciones para aprender lenguas.
  2. Creatividades: trabajos con textos libres y dirigidos, poesías, audios, vídeos, cómics, análisis de textos de canciones actuales.
  3. Palabras: creación de diccionarios con palabras de actualidad, palabras de calle, sexistas y palabras en redes sociales.
  4. Relato: elaboración de un relato largo en formato multimedia a partir de la mitad del curso.
  5. En red: selección de redes sociales que utilizan, recomendaciones a seguir: influencers, youtubers y también profesores.
  6. Lecturas: trabajos novedosos y multiformato sobre libros leídos y recomendados.
  7. Lengua: elaboración de esquemas curriculares, mapas conceptuales y otros contenidos.
  8. Herramientas: compartir herramientas usadas para trabajar durante el curso.
  9. Pensamos: reflexiones sobre todo el trabajo de la web, sobre la lengua y la escritura en digital, sobre el mundo digital y sobre la identidad personal en línea. Los resultados globales facilitan la realización de debates en clase y la publicación de reflexiones constructivas del alumnado, como la que se difundió al finalizar el curso 2018-19: El aprendizaje en digital, según el alumnado adolescente.

Los desafíos están ahí. Los adolescentes también, igual que los formatos digitales, la lengua y los múltiples lenguajes con los que nos expresamos hoy. Aprender y enseñar son una tarea colectiva que nos implica a todos. Y debería durar toda la vida.

Evaristo González Prieto. Profesor y director del INS “Torre del Palau” de Terrassa (Barcelona).

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Comentarios
  1. Resumen de prensa 30 abril 2020Escuelas Católicas Castilla y León
    30 de abril de 2020 07:44

    […] El desafío de enseñar Lengua a adolescentes solo con formatos digitales […]