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Ricardo Moreno: "La Educación en España perdió el norte hace mucho tiempo"

Publica "Breve tratado sobre la estupidez humana", una oda contra lo que hoy se denomina políticamente correcto, en sus palabras, “sostener lo que todo el mundo dice para no crearse problemas”.
Rubén VillalbaMiércoles, 5 de mayo de 2021
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Ricardo Moreno es escritor, licenciado en Matemáticas y doctor en Filosofía. JORGE ZORRILLA

En su Breve tratado sobre la estupidez humana (Fórcola), Ricardo Moreno (Madrid, 1950) cita el caso de dos autoras españolas que proponen eliminar de las escuelas a Pablo Neruda por machista. Acto seguido se pregunta: “¿Qué habrían dicho si algún tonto de derechas (por otra parte tan indistinguible de un tonto de izquierdas) propusiera eliminar a Neruda por comunista y estalinista? ¿Se puede interpretar esa loa como una apología de la dictadura y el genocidio? Un poco de seriedad, por favor”. Quizá, por su vehemencia contra lo que llama “estupidez”, se le ha referido como “azote de los pedagogos”. Es, ante todo y todos, un Robin Hood de los inteligentes en tiempos, como él dice, “del más obtuso populismo”.

En la biblia de la corrección política, su libro sería evangelio apócrifo. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
—Dos son las razones, a mi juicio, por las cuales ahora parece que hay más idiotas que nunca. La primera, al vivir en una sociedad próspera, todos tenemos más medios y más tiempo libre, lo cual es, en sí mismo, algo bueno. Las personas inteligentes administran sus medios y su libertad de un modo inteligente y se van construyendo como personas. Sin embargo, quienes no lo son la administran de un modo estúpido y se van estupidizando cada vez más. Y esta es la razón por la cual la libertad genera desigualdades. En una sociedad pobre, en la que a casi todo el mundo apenas le llega el tiempo para ocuparse de su supervivencia, el listo no tiene tiempo para realizarse como persona, pero el tonto tampoco para llevar a cabo las majaderías anejas a su condición. La segunda razón consiste en la facilidad que proporcionan las redes sociales para propagar unas necedades que hasta hace poco no iban más allá de un círculo de amigos.

Corrección versus (auto) censura. ¿Dónde está el límite?
—Por encima de todas las cosas, todos amamos la imagen que deseamos tener de nosotros mismos y ante los demás. Y a nadie le gusta pasar por anticuado ni reaccionario, por eso hay que ser muy valiente para ir en contra de la moda. Si digo “los ciudadanos” y no “los ciudadanos y las ciudadanas”, los tontos que me escuchen pueden pensar que soy poco feminista. En cambio, si digo lo segundo en lugar de lo primero, los inteligentes pensarán (con razón) que no tengo ni idea de gramática, porque a veces el masculino hace el oficio de neutro y eso no significa una discriminación de la mujer, de la misma manera que hay palabras femeninas que también hacen el oficio de neutros (como cuando decimos que “había varias personas”) y eso no implica discriminación para los hombres. Y, como los tontos son mayoritarios, quien quiera la aprobación de la mayoría caerá en todas las bobadas del lenguaje políticamente correcto. Pero a quien le preocupe más el sentido común que el aplauso generalizado, sabe que estará en minoría y que será considerado un asqueroso machista. Que nos importe la opinión de los demás es algo humano y comprensible, pero no hasta el límite de ignorar el buen sentido para quedar bien con la mayoría (que inevitablemente está casi siempre formada por necios).

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Una escuela que dé importancia al desarrollo de la memoria facilita el funcionamiento de la inteligencia

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Decía Goethe: “Solo los tontos carecen de preocupaciones”. ¿Viviría uno más feliz siendo estúpido?
—En absoluto. El tonto es susceptible y envidioso, lo que le proporciona muchas frustraciones. Los demás le rehúyen, por lo que le cuesta hacer nuevas amistades. Si tiene que estar solo, se aburre, mientras que la persona inteligente se basta a sí misma. No porque desprecie la amistad (entonces no sería inteligente), sino porque cuando no tiene amigos a su alcance sabe divertirse solo. Si se me permite citar mis propios libros, esta idea, la de que la felicidad está más al alcance de los listos que de los tontos, la dejo caer en mi Breve tratado sobre la estupidez humana y luego la desarrollo en el recién nacido Breve tratado sobre la felicidad.

Idiotizar, según Chomsky, “hacer creer que ser estúpido, vulgar y mediocre es una moda”. Y hay quien lo considera incluso una técnica de ingeniería social.
—Yo lo diría al revés: el estúpido, vulgar y mediocre piensa que lo inteligente es estar a la moda. Estar al tanto de las cosas que escriben y piensan tus contemporáneos está bien, pero darlas por buenas tan solo por ser actuales es una tontería. Pero claro, quien decide que lo moderno es lo bueno y lo antiguo lo malo se ahorra el incomodísimo esfuerzo de pensar.

¿Quien carece de inteligencia puede encontrarla en la escuela?
—En cierta medida, sí. Una persona con conocimientos y con afición a la lectura, aunque no sea muy inteligente, siempre tiene unos asideros mentales que le pueden guiar más o menos por la vida. Por otra parte, la madurez consiste en reflexionar sobre las tonterías que uno ha hecho en el pasado a fin de ser un poco menos tonto en el futuro. Y este ejercicio es imposible para quien no tiene memoria. Por eso, una escuela que dé importancia al desarrollo de la memoria facilita el funcionamiento de la inteligencia. No olvidemos que lo más parecido a un tonto, después de otro tonto, es un inteligente sin memoria.

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Las redes sociales propagan necedades que hasta hace poco no iban más allá de un círculo de amigos

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Con cada nueva ley la Educación muta, como la estupidez. ¿Acabará perdiendo el norte?
—La Educación en España perdió el norte hace mucho tiempo. Muta igual que una serpiente venenosa muta de piel, pero sigue siendo igual de venenosa. Mientras se desprecie el desenvolvimiento de la memoria y se siga hurtando a los estudiantes la idea de que no hay éxito escolar sin trabajo y esfuerzo, la Educación seguirá cayendo en picado.

La futura norma divide los saberes en “esenciales” y “deseables”. ¿En cuál encajaría la estupidez?
—Creo que tanto reconocer la estupidez como la felicidad son cosas esenciales. La primera, para saber defenderse de los estúpidos, y la segunda, porque alcanzar la felicidad es la tarea humana por excelencia.

Recientemente Henry Giroux tildaba de “estupidez pedagógica” el debate educativo, por estar centrado en los métodos y no en el sentido.
—Absolutamente de acuerdo. Lo importante es lo que se enseña, no el cómo se enseña. Se trata de crear personas cultas y el único camino para ello es inculcar hábitos de trabajo y estudio.

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Mientras no se fomente la idea de que no hay éxito escolar sin trabajo y esfuerzo, la Educación seguirá cayendo en picado

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Decía Maruja Mallo: “El hombre se mide por la soledad que aguanta”. ¿Quizá por no saber estar solos nos hacemos estúpidos?
—Es evidente que por muy estúpido que sea alguien, si tiene aficiones solitarias y silenciosas, mientras esté dedicado a ellas se estará portando como si fuera inteligente. No diría que no saber estar solos nos convierte en tontos, pero sí que la inteligencia proporciona más herramientas que la idiotez para enfrentarse a la soledad.

¿Don Juan era tonto o estúpidamente inteligente?
—Yo creo que era estúpido. Es cierto que tenía una cierta habilidad para seducir, pero ignoraba lo que era el amor. Y el amor sereno y la compañía permanente de una persona serena e inteligente son un ingrediente indispensable para la felicidad.

Currículum Vitae

  • Formación. Ricardo Moreno Castillo (Madrid, 1950) es licenciado en Matemáticas y doctor en Filosofía, especializado en Historia de la Ciencia.
  • Profesor. Ha sido catedrático de instituto hasta su jubilación y profesor asociado de la Universidad Complutense de Madrid.
  • Escritor. Es autor de más de una veintena de obras sobre pensamiento y filosofía (Diccionario semifilosófico, Nosotros y Voltaire y Trece cartas a Dios), y sobre Educación.
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Comentarios
  1. Noé de la Cruz Moreno
    9 de mayo de 2021 11:16

    Ricardo: ¡¡Mi más cordial enhorabuena !! Un artículo excelente, ni le sobra ni le falta. Hay que divulgarlo a los cuatro vientos. Gracias a MAGISTERIO por haberlo dado a conocer.

    Un fuerte abrazo virtual
    Noé.

  2. Ricardo Moreno: «La educación en España perdió el norte hace mucho tiempo» – Rubén Villalba
    18 de junio de 2021 19:46

    […] Entrevista al escritor y filósofo Ricardo Moreno, publicada en el Periódico Magisterio el 5 de mayo de 2021 (acceso a la versión web). […]

  3. Jesusa Rodriguez
    20 de junio de 2021 18:08

    Hola! Cervantes pinta a Alonso Quijano como una persona asombrosamente culta. Pero dime: ¿lo calificarias de tonto?

  4. Mayte
    17 de agosto de 2021 18:38

    Sr Moreno Castillo:
    Acabo de leer su publicación “Breve tratado sobre la estupidez humana”. Lo he comprado hace apenas unas horas y tengo que decir que han sido unas horas divertidas y esclarecedoras como hacía mucho que no disfrutaba.
    Le doy las gracias por esta lúcida , humana, desternillante y respetuosa reflexión. Siento decirle que no le conocía hasta hoy y, sin duda, estoy encantada.
    Gracias otra vez.
    Mayte Castillo
    Zaragoza