El planeta reclama su sitio en las escuelas españolas

La encuesta sobre Educación ambiental en las aulas constata el enorme interés de docentes y centros pero también la carencia de recursos formativos y de un estatus curricular.
Javier PerisMartes, 4 de junio de 2019
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Encuesta Ecoembes en las escuelas españolas

Que la Educación ambiental constituye una inquietud creciente en los estamentos educativos era una percepción consolidada. También, la inexistente normativa sobre cómo impartir estos contenidos en la enseñanza reglada ha promovido actuaciones tan diferentes como dispersas, siempre en el entorno de cada escuela concreta.

Ecoembes, que promueve desde hace años la Educación ambiental en los colegios, ha impulsado esta investigación sobre la presencia de esta materia en las escuelas y, con la colaboración de MAGISTERIO, ha recabado la opinión y la experiencia personal de 349 docentes de toda España. A esta encuesta han respondido profesores y profesoras de todas las etapas educativas, de centros públicos, privados y concertados, y de todas las comunidades autónomas.

La primera conclusión del estudio es el enorme interés que muestran los docentes por la Educación ambiental.

La primera conclusión que se desprende de este estudio es el enorme interés que muestran los docentes por estos contenidos, cuya importancia sitúan por encima de los relacionados con el emprendimiento o las artes y expresiones culturales, y casi al mismo nivel que la digitalización y la ciencia y tecnología. Una opinión que comparten, con mayor convicción, los propios alumnos, o al menos así lo perciben los profesores.

Llama la atención esta dupla solidaridad-medio ambiente porque coincide con los valores sociales más en alza en los estudios sociológicos más generales. Y no es una coincidencia solo numérica, porque es habitual que en los programas de solidaridad que se imparten en las escuelas se integren temas como el ahorro energético o la importancia de la biodiversidad. Y viceversa: el medio ambiente se vincula con el bienestar y el futuro de todos los seres vivos, en especial de nuestros semejantes y de las generaciones futuras.

Para el 91% de los encuestados, la Educación ambiental debería aparecer como competencia clave dentro de las leyes educativas.

La presencia de la Educación ambiental en el currículo escolar aprueba por los pelos en este estudio (2,57 sobre 5) pero es interesante comprobar que en las etapas más tardías (Secundaria y Bachillerato) el aprobado se convierte en suspenso. La diferencia puede atribuirse a la costumbre de asociar la naturaleza a las actividades no curriculares de Infantil y primeros cursos de Primaria, mientras en Secundaria y Bachillerato los profesores se enfrentan a una menor flexibilidad de formatos académicos y los perfiles docentes son más especializados y excluyentes

Por otra parte, la mayoría de los docentes (73%) se inclinan por un modelo trasversal. Es decir, prefieren que sus contenidos estén presentes a lo largo de toda la ruta académica y no restringidos a una sola asignatura (17%). Sin embargo, tanto en un grupo como en el otro son muchos los que ven compatibles ambas opciones.

Pero la ambición de los docentes españoles va más allá: para el 91% de los encuestados, la Educación ambiental debería aparecer como una de las competencias clave dentro de las leyes de Educación como respuesta a las necesidades de la sociedad actual.

El estudio de Ecoembes y MAGISTERIO también revela la existencia de proyectos concretos ya en marcha en los centros de los encuestados. Proyectos todos diseñados para la trasversalidad, aunque inicialmente arranquen en cursos y etapas concretos.

Los profesores creen que no cuentan con los recursos formativos necesarios para impartir contenidos de Educación ambiental en la escuela.

Pese a la motivación e iniciativa de los docentes que trasladan los datos del estudio, son los mismos profesores los que detectan una grave carencia: una de las peores puntuaciones (2,7 sobre 5) que arroja la encuesta es la relativa a la formación específica en cuestiones de Educación ambiental. Una carencia que estaría relacionada con la ausencia de un currículo o itinerario propio para estos contenidos, lo que hace muy difícil planificar su enseñanza ni, mucho menos, compartir u homologar sus contenidos y métodos didácticos.

En definitiva, los profesores creen que no cuentan con los recursos formativos necesarios para impartir contenidos de Educación ambiental en la escuela, y echan de menos instrumentos para prepararse mejor. 

La inmensa mayoría de los encuestados cree que las técnicas innovadoras son las más útiles y adecuadas para impulsar la Educación ambiental en las aulas.

En cuanto a la metodología didáctica, la inmensa mayoría de los encuestados (4,1 sobre 5) cree que las técnicas innovadoras son las más útiles y adecuadas para impulsar la Educación ambiental en las aulas. Idéntica puntuación recibe la propuesta de que estos métodos sean, además, participativos. Y mayor todavía es el consenso (4,5 sobre 5) sobre la necesidad de incluir actividades al aire libre para potenciar la sensibilidad de los alumnos por el cuidado de la naturaleza.

Finalmente, los docentes juzgan como “decisivo” (4,5 sobre 5) el respaldo del centro y la implicación de los profesores para llevar a cabo proyectos en este sentido. Sin embargo, son muy pocas las respuestas que asocian la docencia ideal de la Educación ambiental al impulso y esfuerzo personal de un solo profesor; un modelo que parece pertenecer ya al pasado.

Accede al estudio completo aquí. 

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