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Cuando la modalidad de docencia presencial no es una opción

Distintas soluciones de urgencia permiten a los alumnos seguir aprendiendo desde casa. El cierre de centros por la crisis del coronavirus pone a prueba las plataformas educativas.
Saray MarquésMartes, 17 de marzo de 2020
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Alumnos españoles de todos los niveles intentan seguir con su formación desde casa. VISUAL GENERATION

Como consecuencia de la crisis del coronavirus y el estado de alarma en que se encuentra el país, se adaptará el límite mínimo de días lectivos a las necesidades derivadas de las medidas de contención sanitaria. Asimismo, desde el Gobierno se ha recomendado fomentar la Educación a distancia y online para que los estudiantes puedan continuar con el curso escolar.

Así se hizo la semana pasada en las comunidades que ya cerraron sus aulas, como la Comunidad de Madrid y La Rioja. En la primera, en el “CEIP Manuel Núñez de Arenas” del Pozo de Tío Raimundo, se ha recurrido a grupos de WhatsApp con las familias y a la actualización de blogs dormidos. Los alumnos de 4º de Primaria seguirán con la investigación que habían comenzado sobre la evolución del coronavirus, con la que trabajan contenidos curriculares de Naturales y Sociales. Se pidió permiso a los padres que no estaban en los grupos de familias y profesores para incluirlos, y se elaboró un plan de trabajo por semana y día. Los niños tienen que leer, dedicar un rato a matemáticas, lengua, arte… Isabel Vizcaíno Timón, maestra del centro, les envía vídeos con lecturas y preguntas de comprensión lectora, en una especie de flipped classroom. “Tenemos familias muy distintas, pero hoy todo el mundo tiene móvil”, señala la maestra, para quien el reto es el acompañamiento a esas familias con menos capacidad para apoyar a sus hijos.

Se elaboran itinerarios didácticos en función de las capacidades de cada niño y se monitoriza su proceso, en constante contacto con sus padres. “Una mamá me ha contado que le ha dejado dormir todo lo que ha querido y después han empezado su jornada del cole pero con una organización más flexible. Cinco horas trabajando con la supervisión de tu familia pueden dar para mucho”, prosigue la maestra, para quien es clave que las tareas que se encomiendan se puedan realizar con lo que los niños puedan encontrar por casa. Así, en Arte han descubierto las sombras chinas, han intentado convertir un par de calcetines rotos en marionetas y han elaborado una pintura con lápices y rotuladores.

Lejos de allí, en el Colegio “Virgen de Europa” de Boadilla del Monte, a una herramienta a la que los alumnos están habituados, Google Classroom, se ha añadido Google Meet, con el profesor viendo a varios alumnos al tiempo. Desde 2º de ESO se pasa lista para llevar un control y transmitir que esto no son vacaciones, explica Mencía Granados, directora pedagógica de este centro privado. Con los alumnos más pequeños se ponen a disposición de las familias clases online y se emplea para la comunicación la plataforma habitual, Phidias.

En el IES “Moratalaz” el último día de clase se aprovechó para cerrar la segunda evaluación y sentar las bases del aprendizaje a distancia, explica Vicente Alcañiz, profesor de los ciclos de Grado Medio de Gestión Administrativa y del Grado Superior de Administración y Finanzas. Muchos de sus alumnos, con sus módulos ya superados, iban a empezar su Formación en el Centro de Trabajo. Ese día se aprovechó también para contactar con los tutores de formación de las empresas y posponer esa formación hasta el 14 de abril.

“Hemos tenido que adaptar la programación didáctica y los criterios de evaluación. Ahora estoy más a disposición de los alumnos, tutorizando su proceso de aprendizaje. La enseñanza es más individualizada. Antes corregías en clase para 25, ahora les tienes que dar feedback a cada uno y seguir mandándoles tareas para que no paren”. El profesor envía a los alumnos una calificación, una evidencia de aprendizaje en que valora su responsabilidad, su trabajo, su esfuerzo diario, su perseverancia. “Los estudiantes deben seguir trabajando. El cierre de las aulas no tiene que equivaler a paralización. Otra de sus funciones es calmar su ansiedad, transmitirles calma. “En esta situación excepcional se emplea el canal también para esto”, explica.

Plataformas de gestión

Alcañiz valora las plataformas educativas con las que cuenta la comunidad, EducaMadrid y MAX Madrid Linux, de software libre. “Es una tecnología propia que ofrece correo electrónico, nube, videoconferencia, entornos virtuales y cumple todos los parámetros de seguridad y privacidad de datos, que asegura que no va a haber transferencia internacional de datos ni van a ser usados por ninguna compañía”, explica.

Cada profesor y cada alumno tiene una cuenta en EducaMadrid, que los  primeros días de cierre de aulas redujo su velocidad por los picos de afluencia. “La clave está en escalonarla, no seguir el horario habitual, madrugar o dejarlo para la tarde”, recomienda Alcañiz en la medida de lo posible.

Mientras, en La Rioja, desde el IES “Celso Díaz” de la localidad de Arnedo se lamenta que la plataforma propia, Racima, no esté preparada, además de que “no todos los padres  la ven ni tienen acceso a un ordenador”.

Quizá la mayor dificultad está en Secundaria, donde las familias no acostumbran a ayudar a los alumnos tanto como en Primaria ni estos son tan autónomos como en Bachillerato.

Así lo trasladan desde este instituto, en el que los docentes hacen todo lo que está en su mano para preparar los contenidos y que continúe la actividad educativa, pero sienten que lo que ocurre después escapa a su control. Algunos se han decantado por aplicaciones como Instagram o Edmodo, pero otros creen que “debería ser una herramienta proporcionada por la Consejería, porque usando algo externo te puedes meter en problemas”, informa Sonia Barrado.

Frente a comunidades como Madrid y La Rioja, con plataforma propia, otras se han decantado por alianzas con proveedores, como Castilla y León con Microsoft. Unas y otras medirán su eficacia en estos días sin precedentes. “Estas plataformas han estado infrautilizadas, muchos verán que permiten muchas más utilidades que colgar circulares”, advierte el experto en e-learning de la UOC Josep Maria Duart.

Recursos y formación

Desde el Ministerio de Educación y Formación Profesional se ha puesto a disposición de las comunidades todos los recursos educativos alojados en Procomún, proyecto EDIA o el Centro para la Innovación y Desarrollo de la Educación a Distancia (CIDEAD).

Las comunidades cuentan también con sus propias mediatecas, con recursos que han ido subiendo profesores y alumnos, etiquetados por categorías. Además, en estos días muchas han aprovechado para lanzar cursos de formación online, como el de blogs educativos y el de Moodle que arrancaron en la Comunidad de Madrid el lunes 16 de marzo, con 10.000 plazas cada uno, que duplicaron su demanda habitual.

“Yo creo que habrá un antes y un después de esta crisis, que cambiará la forma de plantear la Educación. La presencial es esencial y diferenciadora, pero se enriquece si se acompaña de entornos virtuales de aprendizaje”, considera Alcañiz, que cree que se debe sacar más partido de la relación fluida de los jóvenes con los vídeos. “Los profesores pueden aprender a grabar píldoras de aprendizaje con lo más importante, se pueden crear grandes bancos de recursos compartidos… No se trata ya de que cada docente tenga sus propios recursos, sino de que estén organizados por departamentos, por centros, por comunidades autónomas, a escala de país”, señala.

e-learning para casos de emergencia

  • No es e-learning ‘stricto sensu’. Josep Maria Duart advierte de que lo que se va a hacer estos días no es e-learning 100%. “Este requiere de planificación, tiempo, garantías, trabajo por perfiles de alumnos, preparación y capacitación en una serie de competencias. Además, en un e-learning normal el adulto que apoya es el profesor, a distancia, y aquí, al menos hasta los 12 años, va a a ser la familia. Se trata de aprovechar de forma creativa las herramientas habituales para que los alumnos sigan aprendiendo”.
  • Información muy detallada. Recomienda a los docentes preparar con mucho detalle las actividades que pretenden que los alumnos hagan, incluso con las pautas de evaluación.
  • A su disposición. En la medida de lo posible, señala que el maestro ha de estar a disposición del alumno por vía telemática para atender sus comentarios y dudas.
  • Filtro. La red puede ser genial para proveer de vídeos y actividades para niños y jóvenes. Una labor fundamental del profesor es la de ejercer de filtro, de prescriptor de recursos, apunta.
  • Oportunidad. El experto cree que los alumnos van a percibir que herramientas que habitualmente asocian a lo lúdico sirven también para estudiar. Además, deberán trabajar sus competencias de autorregulación, claves para una Educación a distancia eficaz. “Es una oportunidad para entender herramientas que tenemos a nuestro alcance, de ver nuevas formas de relación con la formación y el trabajo”, proclama.
  • Cóctel explosivo. No se le escapa que el hecho de estar los padres teletrabajando y los hijos teleestudiando puede ser una “bomba de relojería”. “Hay que intentar manejarlo, sabiendo que es algo excepcional. Hay que ver la parte positiva, siendo conscientes de que esto se está haciendo de la peor manera posible, no como debería ser, con una adecuada planificación y anticipación, que no se recomienda teletrabajar estando las criaturas entrando y saliendo, como no se recomienda teletrabajar sentado en un sofá. Debemos ser conscientes de esto para evitar acabar pensando que el teletrabajo y la teleformación son un desastre”, recomienda.
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Comentarios
  1. Noticias | Del 14 al 20 de marzo - UCETAM
    19 de marzo de 2020 07:30

    […] ⇒ Leer más ⇐ […]

  2. Resumen de prensa 24 marzo 2020Escuelas Católicas Castilla y León
    24 de marzo de 2020 08:42

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