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La situación escolar del alumnado gitano nos interpela

La pobreza infantil alcanza a nueve de cada diez menores gitanos; un tercio del alumnado gitano está escolarizado en centros segregados; una quinta parte de los menores gitanos ha sufrido alguna discriminación en el entorno escolar; el 60% de los escolares gitanos ha repetido algún curso; más de la mitad del alumnado gitano no logra el título de la ESO y solo obtienen título universitario el 0'4% del alumnado de esta minoría étnica. En conclusión, la brecha escolar es enorme.
José Eugenio Abajo AlcaldeLunes, 11 de septiembre de 2023
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Se acaba de presentar el estudio La situación escolar del alumnado gitano en España, realizado por la Fundación Secretariado Gitano.

El estudio pone en evidencia unos datos demoledores: la pobreza infantil alcanza a nueve de cada diez menores gitanos; un tercio del alumnado gitano está escolarizado en centros segregados; una quinta parte de los menores gitanos ha sufrido alguna discriminación en el entorno escolar; el 60% de los escolares gitanos ha repetido algún curso; más de la mitad del alumnado gitano no logra el título de la ESO y solo obtienen título universitario el 0’4% del alumnado de esta minoría étnica.

En conclusión, la brecha escolar entre el alumnado gitano y el resto es enorme. Y esta inequidad va a contribuir a la cronificación de la reproducción intergeneracional de la pobreza en el pueblo gitano.

Sin embargo, y paradójicamente, este estudio informa de que la mayoría de las familias gitanas valoran los estudios como vía para lograr mejores empleos y para progresar en la vida… Pero a medida que van acumulando experiencias escolares negativas (segregaciones de centro y de aula, bajas calificaciones y repeticiones, discriminaciones por parte de otros miembros del centro educativo…) va a irse generando un desaliento creciente ante las posibilidades de continuidad y éxito académico y una mayor desvinculación.

Los poderes públicos deben garantizar el derecho a la educación para todo el alumnado, sin excepción. Y, de hecho, todas las leyes educativas señalan la «equidad» y la «inclusión» como principios rectores (en la Ley Educativa vigente, la LOMLOE, esos dos términos se repiten más de un centenar de veces). Lo que ocurre es que en nuestro sistema educativo con frecuencia se produce un foso entre la retórica de los objetivos y los medios empleados para llevarlos a la práctica (Tosten Husén).

Así, el que fuera director de Educación Compensatoria en Catalunya durante 6 años, Joan Girona, comenta en su libro Memòries d’un mestre que cuando planteó a los responsables del Departamento de Enseñanza la necesidad de poner remedio a la guetización de los colegios donde había alumnado gitano, le respondieron: «Seguramente tienes razón, Joan, pero a nuestros electores no les gustaría.»  Y cuando, años después, se lo demandó a los responsables del Departamento de Enseñanza del tripartito de izquierdas, le dieron una respuesta similar. Y otro tanto nos ha ocurrido cuando desde el Consejo Estatal del Pueblo Gitano hemos demandado al Ministerio de Educación un Plan Estatal de choque para el fomento del Éxito Escolar del Alumnado Gitano: la respuesta ha sido que es «algo muy complejo», tanto por parte del Gobierno del PP como posteriormente por parte del Gobierno del Partido Socialista.

Necesidad de políticas educativas comprometidas con la equidad

No puede postergarse por más tiempo el cumplimiento del derecho a la educación en pie de igualdad del alumnado gitano. Las distintas Administraciones educativas deben tomar medidas eficaces y debidamente evaluadas para revertir la situación actual de enorme desigualdad escolar del alumnado gitano. Tales como: comprometerse seriamente contra la segregación escolar, tanto entre los centros educativos como en el interior de los colegios e institutos; reducir la ratio, de tal modo que se propicie una educación más personalizada; formación del profesorado sobre la importancia de las expectativas, la inclusión, los agrupamientos heterogéneos y la historia y cultura del pueblo gitano; favorecer el apoyo extraescolar en las zonas más desfavorecidas; reducir la brecha digital de las familias gitanas; trabajo conjunto de los centros escolares con las entidades gitanas; etc.

Necesidad de transformaciones pedagógicas

Se precisan también cambios en el enfoque y las prácticas educativas. Hay evidencias de que el éxito escolar de todo el alumnado (pero más aún, si cabe, del que parte de una situación más vulnerada) se ve favorecido cuando existe vinculación social (ausencia de segregación y aprendizaje cooperativo), apoyo emocional (altas expectativas del profesorado sobre su alumnado: efecto Pigmalión positivo) y respaldo académico (enseñanza personalizada, que propicia el aprendizaje significativo y la tutorización, así como contar con estudio extraescolar).

Ante la injusticia escolar actual, no podemos mirar para otra parte. Todas y todos somos corresponsables de la desoladora situación que vive en la actualidad buena parte del alumnado gitano.

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Comentarios

  1. Soledad
    13 de septiembre de 2023 08:42

    Respetando los resultados del informe y hablando por propia experiencia (más de 20 años en educación) en los centros en los que he trabajado no se ha discriminado a la población gitana, al revés, se les ha intentado ayudar siempre con materiales, afecto, etc. Hay un gran problema real: son altamente absentistas, cambian de residencia muy a menudo, cuando se están adaptando los niños al centro, se van si avisar la mayoría. Es una realidad muy difícil.