Aprendizaje Basado en Retos: Así se enseña, así se aprende
Miriam Jiménez nos acompañará el próximo 26 de enero en YouLead para dar a conocer de primera mano la Clínica Educativa de la Universidad Europea.
Dejad que os cuente una pequeña historia. En 2013, Inés, una estudiante del grado en Educación Primaria en la Universidad Europea de Madrid, se encontraba haciendo sus prácticas en un colegio pequeño, de una sola línea.
El colegio tenía una biblioteca llena de libros, pero muchos estaban rotos o desactualizados, porque el personal no podía hacerse cargo de ella. Estaban preocupados y no sabían qué hacer, hasta que Inés, que tenía una asignatura llamada Biblioteca y estaba aprendiendo cómo debía ser una biblioteca escolar, tuvo la mejor idea posible: ¿por qué no ir con todo el grupo al centro y, en lugar de estudiar la teoría, remangarse y ponerla en práctica?
Con la capacidad de observación de una estudiante, la generosidad del centro y las ganas de aprender de un grupo de apenas 10 estudiantes y una docente, se puso en marcha un proyecto que dio vida a la biblioteca escolar de un centro y a las páginas que la UNESCO y la IFLA escribieron con directrices y sugerencias.
Está claro que, al transformarse en sujetos activos y responsables de su propio aprendizaje, los estudiantes necesitan mucho más que una mera transmisión de contenidos y la clase magistral, aunque importante, deja paso a metodologías activas como el Aprendizaje Basado en Retos, que se enmarca en el Aprendizaje Experiencial.
Gracias a las oportunidades que los retos ofrecen para el autoaprendizaje y la colaboración, el alumnado puede demostrar la adquisición de contenidos, pero también desarrollar sus destrezas y habilidades y aplicarlas a la práctica.
Pero, para que estos retos tengan lugar, es necesaria la cooperación con agentes externos a la propia universidad que aporten contextos reales: uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta la educación universitaria.
Por un lado, durante mucho tiempo, la obligación de acercar al alumnado a la práctica real se ha circunscrito a las asignaturas de prácticas profesionales que, como sabemos, no siempre consiguen cumplir las expectativas de las partes implicadas y que, además, no siempre son obligatorias.
¿Qué podemos hacer, entonces, para conseguir que nuestro estudiantado descubra sus competencias (tanto transversales como específicas) y las desarrolle al tiempo que nos aseguramos de que la academia y el mercado laboral se apoyan y complementan?
¿Qué podemos hacer para conseguir que nuestro estudiantado descubra sus competencias y las desarrolle al tiempo que nos aseguramos de que la academia y el mercado laboral se apoyan y complementan?
"Esta pregunta es la que se está tratando de responder durante los últimos años en la educación universitaria, a través de la innovación y de la aparición de laboratorios, observatorios, clubes…
En el ámbito jurídico, por ejemplo, hace tiempo que surgieron en Estados Unidos las Clínicas Jurídicas, que permiten al alumnado trabajar en casos reales con abogados en ejercicio y, así, ir adquiriendo experiencia y aplicando los conocimientos que van sumando en las asignaturas que cursan.
En el ámbito de la Medicina, son cada vez más las instituciones educativas que cuentan con las tecnologías digitales para añadir horas de experiencia práctica al alumnado antes de que este se incorpore a las prácticas en centros sanitarios.
Los principios pedagógicos que apoyan estas experiencias son el foco en el estudiante y su aprendizaje, la necesidad de incluir los distintos perfiles de estudiante, la cooperación y la puesta en práctica de una evaluación formativa.
El alumnado de la Universidad Europea lo sabe bien, puesto que cuenta con el hospital simulado, la Clínica Jurídica, el BusinessLab y otros muchos laboratorios de aprendizaje experiencial en las áreas de Negocios, Ingeniería y Criminología, entre otros.
Y, ¿qué ocurre con el ámbito de la Educación? En la educación universitaria son muchos los temas candentes y tendencias, desde el uso de tecnologías digitales en el aula hasta la inclusión, los peligros y ventajas de la Inteligencia Artificial, las brechas educativas…
Algunas iniciativas que las universidades ponen en marcha tratan de hacer frente a todas estas preguntas desde el punto de vista de investigadores consagrados y académicos que, en muchas ocasiones, olvidan el espacio principal en el que sus estudiantes tendrán que afrontar estas dificultades y en el que los docentes se mueven cada día: el aula.
Por eso, en la Universidad Europea queremos poner en marcha un proyecto que lleva años gestándose, desde nuestras primeras incursiones en el Aprendizaje Experiencial.
Este proyecto, la Clínica Educativa, nace con el objetivo de acercar la universidad a los centros educativos a través de retos reales, de manera que nuestros estudiantes puedan poner en práctica sus conocimientos y competencias, guiados por docentes universitarios y por profesionales en activo, para dar respuestas, ideas y soluciones a los retos que los centros tienen que afrontar cada día.
Así, nos aseguramos de que nuestros/as futuros/as docentes desarrollan habilidades como la expresión oral y escrita, la resolución de conflictos, el uso de fuentes documentales, la capacidad de argumentación y el trabajo en equipo, entre muchas otras, y dotamos a los centros de los recursos extra (ideas, tiempo…) que se merecen.
¡Bienvenidos/as a la Clínica Educativa!
- Miriam Jiménez es docente del Departamento de Educación y Humanidades y responsable de la Challenge Based School de la Universidad Europea de Madrid.



