Hoy en día es difícil, si no imposible, evitar los artículos sobre Inteligencia Artificial (IA). El tono de estas historias varía mucho, con la mayoría inclinándose hacia retratar la IA de manera negativa, y algunas ofreciendo una visión más equilibrada o positiva. De lo que no hay duda es de que la IA está aquí para quedarse, así que me gustaría considerar algunas de las implicaciones actuales y futuras del uso de esta tecnología en la educación, cómo hacen uso de ella los jóvenes y el reto que supone para la comunidad educativa.
Opinión

«Si tenemos acceso a la información, ¿para qué asimilarla en nuestra mente? Pregunta a simple vista inocente, pero tremendamente perniciosa. ¿Conocemos acaso la esencia de las cosas simplemente por el hecho de poder nombrarlas? O incluso más, ¿podemos verdaderamente conocer algo sin antes interiorizarlo en nosotros?», afirma el autor.
¿Es justo que se le exija tanto a los docentes? ¿Está justificado? El sistema educativo es un saco sin fondo en el que, aparentemente y a juzgar por las opiniones de cantidad de gurús y de “expertos”, cabe absolutamente todo.
Regular el miedo: una habilidad esencial para que los alumnos fluyan y sientan bienestar.
Una defensa de los maestros especialistas de Pedagogía Terapéutica y de Audición y Lenguaje.
«La utilización de las Escuelas Oficiales de Idiomas como instrumento de evaluación de los programas bilingües o de los alumnos que los cursan no parecen cubrir las necesidades ni cumplir los objetivos previstos», según el autor.
«Será necesario avanzar con propuestas educativas que superen su situación tradicional endogámica y apuesten por sistemas de formación integrales e integradas con los actores sociales, que sean innovadores tanto en metodologías de formación como en cuestiones técnicas y procedimentales», afirma el autor del artículo.


