Un macroestudio de STEs-I constata la rápida implantación de la inteligencia artificial en las aulas: más del 92% del alumnado afirma usarla en el ámbito escolar y casi el 75% del profesorado cree que ya se emplea también en casa para hacer tareas. El sindicato reclama abrir un debate educativo y social sobre sus efectos mientras las universidades refuerzan medidas antifraude en la EBAU.







