La observación del cielo ha sido y es inseparable del desarrollo matemático. La necesidad de medir el tiempo, predecir estaciones y comprender los movimientos de los astros impulsó la creación de conceptos que hoy forman la base de la matemática: geometría, trigonometría, proporciones, sistemas de numeración e incluso álgebra. La astronomía, es un motor histórico para el pensamiento abstracto y la formalización matemática, convirtiéndose así en un recurso pedagógico invaluable para el aula.







