Hace cuatro años, en 2022, la entidad Societat Civil Catalana (SCC) se planteó averiguar si la inmersión en catalán perjudicaba o no a los alumnos castellanohablantes. Para ello decidió que se hiciera un estudio profundo de los resultados de los alumnos catalanes en las principales pruebas internacionales en las que había participado Cataluña.








