Un estudio internacional liderado por la Universidad Francisco de Vitoria confirma una paradoja ya visible en el día a día de los universitarios: la Generación Z recurre sobre todo a las redes sociales para informarse, pero no las sitúa entre sus canales más fiables. La investigación subraya el papel del algoritmo, la mezcla de actualidad y entretenimiento y la necesidad de reforzar la alfabetización mediática para aprender a distinguir fuentes, detectar desinformación y "dudar con criterio".




