Cuando planteamos a nuestros alumnos y alumnas realizar un dibujo representando la realidad ante sus ojos, han de valorar el claroscuro y la composición. Es decir, tienen que plasmar la gradación tonal y pensar dónde y cómo colocar los elementos en el espacio del papel. Sin embargo, hay otros aspectos que podrán descubrir gradualmente en el hecho mismo de dibujar.






