El autor de 'La escuela silenciosa' (Bubok) defiende que el problema de fondo de la educación actual no es solo académico, sino relacional. Tras una larga trayectoria internacional, plantea que la fragmentación entre familias, docentes, administraciones y alumnado está dañando el sistema y que la respuesta pasa por reconstruir la comunidad educativa desde la comunicación no violenta y el cuidado del individuo.







