La Conferencia Sectorial de Educación terminó con dos asuntos abiertos: el conflicto de la Educación Infantil 0-3, sin compromiso de más financiación por parte del Ministerio, y la situación de los auxiliares de conversación, marcada por la desconfianza de varias comunidades y la falta de un acuerdo escrito entre los departamentos implicados.







