Silencio, silencio, que viene Don Florencio

En un grupo de 19 pequeños de dos y tres años, muchas veces es difícil romper con una actividad para continuar con otra. En estos intensos espacios de tiempo, generalmente el ruido y el alboroto son tales que nos dan pie a gritar más de lo debido. En nuestra casa de niños surgió un ritual para romper ese bullicio: la canción de Don Florencio.