Para los Estados Unidos, la relevancia de los resultados de PISA 2025 trasciende el ámbito pedagógico: según estimaciones de la Universidad de Stanford, lograr que todos los estudiantes de 15 años alcancen al menos el Nivel 2 de competencia básica podría inyectar más de 40 billones de dólares a la economía nacional a lo largo de su vida laboral. Sin embargo, la edición de 2025 del informe de la OCDE revela una situación de estancamiento y declive. Ante este panorama, es imperativo someter el desempeño estadounidense al riguroso microscopio metodológico de la OCDE para determinar si el país está construyendo una base sólida para la era de la inteligencia artificial o si simplemente navega en la inercia de una caída generalizada.







