En el nuevo episodio de «Orientación para el siglo XXI», Elena y su interlocutor desmontan una idea muy repetida entre los jóvenes: que hay capacidades que no se pueden cambiar. Frente a ese fatalismo, defienden que el pensamiento crítico, el aprendizaje continuo, la adaptabilidad, el pensamiento computacional y la inteligencia emocional no solo se pueden desarrollar, sino que deben entrenarse para afrontar con más solvencia los estudios, el trabajo y la vida.








