«En Cataluña, en los últimos años, hemos asistido a una serie de propuestas y reformas educativas que, lejos de mejorar la educación, la ponen en riesgo» y que «se basan en teorías y modas pedagógicas que no tienen suficiente soporte científico o empírico e ignoran la evidencia de lo que funciona en materia de enseñanza», sostienen sus promotores.









