El uso problemático de Internet se extiende entre el 23% de los adolescentes

Casi el 96% de más de 25.000 adolescentes españoles con edades comprendidas entre los 11 y los 18 años tienen un smartphone propio. Y, de ellos, un gran porcentaje –el 87%- lo utiliza a diario. Son la llamada Generación Z, aquellos nacidos a partir del 2000, caracterizados en gran medida por el uso masivo y diario de Internet en los teléfonos móviles a una edad cada vez más temprana. Si a ello se le añade la falta de supervisión familiar y de normas claras sobre su uso, es el perfecto caldo de cultivo para que surjan problemas nuevos que afectan con mayor virulencia a los menores de edad. Son las problemáticas psicosociales clásicas (abuso, violencia y adicciones) en su equivalencia online (cyberbullying, sexting, nomofobia…) y frente a las cuales los pequeños carecen de herramientas adecuadas para hacerles frente.

Consciente de ello, desde el grupo de investigación en Ciberpsicología de UNIR se ha llevado a cabo un ambicioso estudio en 59 centros educativos. En él han participado 12.285 adolescentes de entre 11 y 18 años matriculados en los cursos desde 1º de ESO hasta 2º de Bachillerato. El estudio ha analizado los perfiles relativos al uso problemático de Internet y el impacto negativo que este tiene sobre la calidad de vida relacionada con la salud.

El resultado ha indicado que el uso problemático de Internet se extiende entre el 23,4% de los adolescentes. De ellos, además, un 4,9% presenta el perfil más grave. Mientras que solo el 58% de los participantes utilizan Internet sin problemas.

Además, se constató que todos aquellos que tenían un uso más o menos problemático de Internet presentan también una pérdida en la calidad de vida. Especialmente los casos más graves, que ven afectado su bienestar físico y psicólogico. Ejemplo de ello son los cambios en su actividad física, el disfrutar menos de la vida, la pérdida del sentido del humor, el sentirse mal y sin ganas de hacer nada, no tener tiempo para sí mismos… Además de lo anterior, se pueden presentar problemas relacionados con el apoyo social que reciben de sus iguales o de sus familias y también en el contexto escolar, donde no prestan atención en clase o se llevan mal con los profesores.

“Hemos enfocado este estudio bajo la perspectiva de entender el uso problemático de Internet como un déficit de los recursos relacionales y de creación de relaciones, no como una adicción sin sustancia ni un trastorno del control de los impulsos”, especifica Joaquín González-Cabrera, responsable del grupo de Ciberpsicología de UNIR y autor de correspondencia del trabajo.  “De esta manera”, prosigue, “se hace hincapié en las posibles disfuncionalidades que supone el consumo de Internet para el sujeto en su vida; fundamentalmente por la regulación del estado de ánimo a través de Internet ya que algunos participantes prefieren la interacción online que hacerlo cara a cara mirando a alguien a los ojos”.

Por su parte Juan Manuel Machimbarrena, primer firmante del estudio, profesor de la UPV-EHU y miembro del equipo de Ciberpsicología de UNIR, indica que “el uso de Internet no es nocivo en sí mismo, pero puede ser perjudicial cuando existe un uso compulsivo, se padecen consecuencias negativas para la vida o existe una preocupación por no estar conectado”. Es decir, en estos casos, existe una propensión a pensar en las interacciones sociales online mientras se está lejos de Internet o se anticipan las que se tendrán cuando el menor vuelva a conectarse.

Otra de las autoras del artículo, Jéssica Ortega-Barón, destaca la necesidad de trabajar estas problemáticas en las aulas. Y, para ello, incide en la importancia de utilizar programas generales de prevención de los riesgos de Internet que respondan a esta y otras realidades que cada vez son más frecuentes en los adolescentes. En ese sentido, la docente de UNIR recuerda que desde su grupo de investigación se ha elaborado Safety.net, encaminado a prevenir riesgos cibernéticos como el uso problemático de Internet.

Por último, Joaquín González-Cabrera alaba el papel valiente de las administraciones públicas que participaron en el estudio, ya que la “única manera de mejorar la realidad de nuestros adolescentes es conocerla y es importante que los políticos y gestores den un paso al frente en esta línea”.

 

 

Fabulist Travel lanza el primer viaje para educar a las familias en el turismo responsable

Para compensar las emisiones de CO2 del avión de los viajeros, Fabulist Travel plantará árboles para crear un bosque y que la experiencia sea 100% eco-friendly.

Oslo ostenta el título de Capital Verde Europea 2019 por su lucha contra el cambio climático. Por su reducción de emisiones, sus políticas para favorecer la movilidad y sus soluciones ambientales, ha sido escogida por Fabulist Travel para inaugurar una nueva línea de viajes educativos-sostenibles para familias. El objetivo de estas experiencias es transmitir a los niños cómo las consecuencias de un turismo masivo y poco respetuoso afecta a la sostenibilidad del planeta. Al mismo tiempo un viaje por la Noruega más verde con Oslo como paradigma de la sostenibilidad les ayudará a despertar su conciencia crítica.

La propuesta de este primer viaje sostenible – educativo para familias pasa por visitar Noruega minimizando la huella del turista en el destino y realizando actividades para familias fuera de los circuitos más comerciales que despierten la preocupación de los niños por el medio ambiente.

Las familias comenzarán su aventura en Oslo, una ciudad libre de coches y repleta de ofertas ecológicas. Allí, los viajeros realizarán un tour en familia para conocer la capital noruega y recibirán una charla acerca del turismo sostenible y de por qué Noruega es uno de los países más eco por sus soluciones contra el cambio climático. Desde allí, padres e hijos realizarán uno de los viajes en tren más bonitos del mundo hasta llegar a Flam. Conocerán los fiordos noruegos a través de paseos en coches eléctricos y vivirán experiencias en plena naturaleza de la mano de guías locales, actividades que tienen un impacto positivo en la economía de la región. El viaje acaba en la pintoresca ciudad de Bergen, atrapada entre laderas de montaña desde donde se puede hacer una excursión por los lugares más privilegiados del Monte Fløyen.

Para que esta experiencia sea 100% eco-friendly, Fabulist Travel compensa las emisiones de los viajes en avión y contrarrestan la huella de carbono en el medio ambiente. Para ello, calculan la emisión de C02 por viaje y pasajero y plantan árboles con la finalidad de crear un bosque.

Las familias explorarán Noruega siempre a través del transporte público y otras opciones ecológicas. También el alojamiento tiene su certificación ecológica. Todos los hoteles seleccionados para este viaje cumplen con requisitos ambientales aún más estrictos de lo que marca la ley noruega.

“Hemos creado este primer viaje porque detectamos un interés por las familias de hacer algo más que una escapada. Los padres quieren transmitir a sus hijos su preocupación por el planeta y las consecuencias que tiene el turismo masivo y qué mejor forma de hacerlo que viajar de forma sostenible”, explica Ana Olmos, fundadora de Fabulist Travel. Y añade que “la última tendencia es el turismo consciente, que implica una transformación interior que enriquece al propio turista, en este caso a los niños”.

El juguete se pone las pilas y abre la campaña de Navidad con remontada de ventas

El mercado español del juguete ha incrementado sus ventas un 2,3% en lo que va de año (entre el 7 de enero y el 3 de noviembre), hasta superar los 447 millones de euros, y ha entrado con buenas perspectivas en la decisiva campaña de Navidad, que genera alrededor de la mitad de la facturación anual del sector, según la empresa de investigación de mercados The NPD Group.

“El mercado va al alza desde del mes de abril y está en buena tónica al inicio de la temporada de Navidad, por lo que pensamos que el año puede terminar en positivo, con una subida en línea con el acumulado actual”, destaca Fernando Pérez, director general de The NPD Group en España.

El sector retrocedió en 2018 lastrado, entre otros factores, por el auge del producto barato, una tendencia que se mantiene este ejercicio, en el que solo crece de forma destacada el juguete en la horquilla de 10 a 20 euros. “Para recuperar valor, lo ideal sería que en Navidad volvieran a subir los productos en la franja entre 40 y 50 euros, tradicionalmente vinculada a los regalos de Papá Noel y Reyes”, señala Fernando Pérez.

En el acumulado de este año, las categorías que están impulsando el mercado son las figuras de acción, las muñecas y los juegos y puzles, con avances que contrarrestan los descensos de diferente calado que sufre el resto de segmentos (arte y manualidades; bebé, infantil y preescolar; vehículos y juguetes deportivos y aire libre, entre otros).

Las figuras de acción disparan sus ventas un 55%

En concreto, las figuras de acción han disparado su crecimiento un 55,7% este año, gracias al tirón de SuperZings, del fabricante español Magic Box, y de productos de otras propiedades como Funko Pop! -dirigidos a segmentos de edad más altos-, Beyblade o los superhéroes de Marvel. Por su parte, las muñecas mantienen su tendencia ascendente y ganan un 8,8% en lo que va de año, con un mejor desempeño de las muñecas bebé, frente a las mini y las maniquí. De hecho, las Bellies de Famosa y los Bebés Llorones de la también española IMC Toys copan, junto con las L.O.L. Surprise! y los Baby Pelones, ocho posiciones del Top 10 de los juguetes más vendidos en lo que va de año.

Vuelven los juegos en familia

Los juegos y puzles también están viviendo un boom en España, con un avance del 15,2% y con subidas en prácticamente todos los segmentos, salvo en los más infantiles. Así, destacan las cartas como Virus!, UNO o  Dobble, juegos de mesa tradicionales como el Monopoly o el Trivial y otros estratégicos, en línea con la tendencia mundial de recuperación de los juegos para adultos y los juegos en familia.
El crecimiento de estas tres grandes patas del mercado se verá apoyado durante la temporada de Navidad por otras categorías que resultarán dinamizadas por las licencias. El estreno de Star Wars: El ascenso de Skywalker aportará crecimiento no sólo a las figuras de acción, sino también a las construcciones. Igualmente, Frozen II, “además de en muñecas, dará mucho juego en segmentos menos activos, como manualidades, juguetes electrónicos o patinetes”, subraya Fernando Pérez.

El Black Friday, la gran incógnita

Las promociones del Black Friday no han tenido un especial impacto en el sector del juguete en España en los dos últimos años y su comportamiento durante esta campaña es impredecible. “La semana del Black Friday registró una fuerte subida de las ventas en 2016, pero en 2017 y 2018 cayó, en parte porque los productos con descuento no coinciden con los juguetes estrella”, comenta el director general de The NPD Group en España. Además, el mercado español se caracteriza por las compras de última hora, una singularidad que previsiblemente se acentuará esta temporada, en la que el día de los Reyes Magos cae en lunes. La última vez que esto ocurrió, en 2013, las tres últimas semanas de campaña generaron cerca del 33% de las ventas anuales del sector, frente al 28% registrado en 2017 y 2018.

Se pide la revisión de la guía sobre “trastornos del comportamiento en niños y adolescentes” del Hospital Niño Jesús

Miles de profesionales y familias piden que se revise la guía práctica para padres sobre “Trastornos del comportamiento en niños y adolescentes” publicada por el Hospital Niño Jesús de Madrid.

El Hospital Niño Jesús lanzaba el pasado 19 de noviembre la primera guía práctica para padres sobre «Trastornos del comportamiento de niños y adolescentes», elaborada por los pediatras Juan Casado y Raquel Jiménez y la psiquiatra infantil Mara Faya. En dicho documento, se abordan un total de 21 conductas como los trastornos del sueño, las rabietas, los celos, la adicción a la nuevas tecnologías o el acoso escolar con el objetivo de que los padres puedan detectar anomalías de conducta para evitar que se compliquen o se conviertan en trastornos graves.

Entre otros, aparecen consejos para que los padres puedan «reeducar» a los niños para dormir con recomendaciones como no acunar ni mecer al bebé para ir a dormir, no dormirle en brazos, no interpretar el despertar del bebé como hambre, sed o miedo o no entrar en la habitación si se despierta llorando («Es teatro, espera al menos cinco minutos. Si al entrar se calla, no le cojas ni le hables, sal diciendo «ahora a dormir». Si se despierta cada noche y te reclama para que le duermas, déjale llorar 30 minutos. Después entra para comprobar que está bien, algunos vomitan del enfado. No le hables, no le cojas, sal de la habitación y dices “ahora a dormir”. Así durante tres periodos de media hora. Antes del tercer día tu hijo no te reclamará, habrá aprendido a dormir sin tu ayuda»).

La realidad es que esas recomendaciones están muy lejos de la evidencia científica existente –y para muchos también del sentido común–por lo que muchos profesionales de la salud no han dudado en pedir que se revise y modifique. Entre otras, la recogida de firmas iniciada por el Centro de Estudios del Sueño Infantil bajo la dirección de la Dra. María Berrozpe y Rafaela López, ha tenido una amplia repercusión: más de 2000 profesionales de la salud y la educación y otras 13 mil personas se han unido a la petición de que se revise la guía práctica.

Por el momento desde el Hospital Niño Jesús de Madrid no se han manifestado.

 

20.000 adolescentes reflexionan sobre masculinidad

Jóvenes españoles de entre 14 y 18 años, cantera de los hombres del mañana, participan en Gillette Talks, un programa escolar para romper estereotipos.

 

La preadolescencia en los varones, ese paso decisivo de niño a hombre, está marcada por cambios anatómicos muy particulares y sobradamente conocidos: crecimiento corporal, aparición de acné, de bigote o una voz que desafina por momentos son los más significativos. Lo que no es tan visible es cómo lo viven ellos, y el sentimiento más característico de esta etapa de la vida: la vergüenza. En edades en las que todavía no se cuenta con la experiencia suficiente para afrontar cambios tan drásticos, ni habilidades para manejar las burlas, esa vergüenza puede llegar a desencadenar problemas de autoestima e incluso conductas de evitación.

En este contexto nace Gillette Talks, un programa educativo desarrollado en colegios de toda España promovido por la marca de afeitado. Su misión es ensalzar los valores de la masculinidad precisamente en la etapa en que su autoestima más se resiente. Durante distintas sesiones impartidas por los tutores y profesores de cada centro, los jóvenes debaten, reflexionan y aprenden en un entorno seguro y de confianza cosas tan elementales como que la masculinidad no está reñida con los sentimientos, con el sexo o con el físico. El objetivo final de este proyecto es ayudar a los jóvenes a aceptarse tal y como son, y romper cualquier barrera que les impida ser ellos mismos.

Gillette Talks está elaborado por expertos sociólogos y psicólogos, y se imparte durante este curso escolar en más de 320 colegios repartidos por todo el país involucrando a unos 20.000 jóvenes, chicos y chicas de entre 14 y 18 años, estudiantes de 4º de la ESO, Bachillerato y FP. El programa ve la luz a partir de este mes de noviembre, conocido como “mes del hombre” por su vinculación a iniciativas masculinas como la celebración de su Dia Internacional o el popular movimiento Movember.

En palabras de Óscar Pérez Cabrero, psicólogo del Centro Álava Reyes, “los problemas de imagen corporal y su relación con los trastornos de la conducta es un fenómeno ampliamente estudiado en psicología. Sin embargo, el foco se sitúa principalmente en la población femenina. Por otro lado, los varones son más reticentes a reconocer problemas con su imagen corporal, y los que lo reconocen lo hacen con gran sonrojo. Iniciativas como Gillette Talks son clave para trabajar en su autoestima, y ayudarles a construir los hombres que estos jóvenes serán mañana”.

Según un reciente estudio de Gillette, los hombres están dispuestos a cambiar la manera de educar a las nuevas generaciones, están más concienciados y no quieren repetir los mismos patrones.  De este modo más del 80% de los hombres españoles cambiará (o ya lo hace) la forma de educar a sus hijos para no caer en los mismos estereotipos y normas de masculinidad bajo los que ellos fueron educados.

 

El enaltecimiento de las imperfecciones propias de la pubertad

 

El pistoletazo de salida de Gillette Talks coincide con el lanzamiento de A Moustache | Mi Bigotillo, una divertida campaña de Gillette especialmente dirigida a jóvenes varones en plena efervescencia de la pubertad. Bigotillos, gallos, granos y brackets toman todo el protagonismo visual para derribar complejos propios de la edad y ensalzar la autoestima, la valentía y el orgullo de ser uno mismo.

Desarrollada en un colegio cualquiera, la campaña gira en torno a una pegadiza canción que, a modo de himno, hace que los jóvenes alumnos reafirmen su personalidad y no se avergüencen de su primer “bigotillo”. El autor de esta canción popular llamada “Moustache” es Stephen Collins Foster, compositor entre otras canciones del clásico “Oh, Susana”. Su letra habla de las bondades de lucir un buen bigote, buscando así empoderar a los adolescentes que descubren con sorpresa su primera “pelusilla”.

“Hay que ser muy Hombre para empezar a ser tú”, claim elegido para esta campaña, es la continuación de “Hay que ser muy Hombre”, lanzada el pasado mes de junio para ensalzar un nuevo modelo de hombre más inclusivo y diverso.

Aplicaciones que sirven para aprender

El Pupitre de Pilu recomienda a los padres probar antes las aplicaciones que elijan para sus hijos.

 

Hoy en día la tecnología está instalada en nuestra vida, y el Instituto Nacional de Estadística ha revelado datos alarmantes en cuanto a su uso. Según el INE, hoy en día el 91,4% de los hogares españoles tiene acceso a Internet. Esto ha provocado que los niños tengan acceso a dispositivos electrónicos a una edad más temprana, el 66% de la población de 10 a 15 años tiene un teléfono móvil propio.

Pilu Hernández Dopico, reputada maestra, afirma desde El Pupitre de Pilu, que “a pesar del contexto la tecnología puede traer cosas muy buenas. Muchos educadores han aprovechado para desarrollar aplicaciones que ayuden y aporten a los más pequeños”.

Por ello, desde el Pupitre de Pilu proponemos 8 apps con las que los padres pueden dejar de preocuparse, ya que sus hijos estarán aprendiendo sin darse cuenta.

Las más destacadas son:

  1. Memorama: juegos de habilidades de memoria donde puede jugar toda la familia. Está inspirado en el popular juego de parejas, donde la concentración y la memoria son primordiales.
  2. Lingokids: Con esta app de aprendizaje temprano del inglés, los niños de 2 a 8 años aprenderán de forma interactiva. La aplicación trabaja: la pronunciación, vocabulario, el alfabeto y la escritura.
  3. Differences- diferenciar: este juego tradicional, donde tienes que encontrar las diferencias entre dos imágenes, es ideal para ejercitar la concentración y paciencia, mucha paciencia.
  1. Juegos para niños & niñas de 2 a 5 años: permite a los más pequeños aprender autónomamente los números del 1 al 20. Esta app incluye más de 100 actividades educativas en el que tu hijo desarrollará la creatividad, motricidad fina, coordinación óculo manual, atención y, cómo no, la memoria.
  2. TaoMix 2: para niños que les cueste dormir o relajarse, es una app increíble. En ella podrás crear más de 120 sonidos, con tus propias grabaciones. Las opciones son infinitas.
  3. Toca Kitchen 2: Esta aplicación es ideal para potenciar buenos hábitos alimenticios en los niños. Podrán elegir entre 50 ingredientes y hacer elaboraciones que serán puntuadas por los personajes de la aplicación. Este tipo de aplicaciones fomentan su responsabilidad, autoestima y autonomía. Un juego interactivo donde podrás cocinar varias recetas de manera visual y después llevarlo a la realidad.
  4. Matemáticas juegos para niños: es un programa interactivo adaptable a cualquier ritmo y nivel. Los niños aprenderán de una manera divertida. Recomiendan usarlo 30 minutos al día un par de veces a la semana.
  5. La magia de las palabras: fantástica aplicación para que los niños aprendan los fonemas, los relacionen grafía-sonido, para así llegar a formar palabras correctamente.

 

Cómo elegir las apps adecuadas para mi hijo

Pilu Hernández Dopico, aconseja que “debemos tener en cuenta el perfil de cada uno de nuestros hijos. En muchas ocasiones, lo que es bueno para uno, quizás no es lo más aconsejable para el otro, así que debemos considerar las familias con más de un hijo en casa”.

La maestra propone tres claves para elegir la aplicación más adecuada para ellos, con la que aprenderán mientras que se sumergen en el mundo de la tecnología:

  1. Escoger aplicaciones que les suponga un reto, de esta forma les incentivamos la motivación y la atención. Existen magníficas aplicaciones para la memoria que son gratuitas, y que tienen distintas fases de dificultad, con diferentes temáticas dependiendo del gusto de cada uno.
  1. Antes de utilizarla, los padres debemos conocer la app para poder explicársela y plantearlo como algo divertido y único.
  1. Escoge diversión y aprendizaje, dos en uno. Elige aplicaciones que contengan: vocabulario, motricidad óculo manual, expresión oral o escrita y conceptos básicos.

Maribel Martínez: “El ‘ordeno y mando’ no educa en el respeto mutuo y los valores”

Maribel Martínez es psicóloga especialista en terapia breve estratégica, corriente en la que fue pionera en España. Recientemente ha publicado ¿Cuántas veces te lo tengo que decir? (Arpa), un manual para padres y madres que propone soluciones sencillas para conseguir que nuestros hijos nos respeten y nos escuchen, pero siempre “desde el respeto mutuo, la empatía y el amor”. Porque como explica Martínez, los padres debemos ser “el ejemplo a seguir” para nuestros hijos.

 

 

Por Adrián Cordellat

¿Cuántas veces te lo tengo que decir? es una frase que seguramente nos prometimos no decir a nuestros hijos por aborrecerla de tanto escucharla a nuestros padres. Pero resulta que la decimos. ¿Se puede escapar a ella?

¡Sí, claro!

Ahora me veo obligado a preguntarte cómo.

El niño sabe la teoría, que tiene que hacer las cosas a la primera, pero luego en la práctica resulta que tenemos que decírselo diez veces y acabamos gritando y enfadados. Y esto pasa un día y otro. Les preguntamos ¿Cuántas veces te lo tengo que decir?, pero en realidad deberíamos preguntarnos a nosotros mismos que cuántas veces lo tenemos que hacer igual para darnos cuenta de que así no funciona. Hagamos algo diferente. Para empezar, ser coherentes y decir una vez las cosas y no repetirlas una segunda. Por ejemplo, hagamos una pregunta: ¿Quieres ducharte ahora o en diez minutos? El niño siempre dirá en diez minutos (que ya es la hora que habíamos calculado que iba bien), así que solo tendremos que poner una alarma que suene y marque el tiempo pactado, y entonces ir donde está el niño y cogerle de la mano con todo nuestro cariño mientras le acompañamos al baño y le decimos “Vamos”.

Qué fácil parece así… En la introducción del libro hablas de la gran evolución que han experimentado los objetivos educativos de los padres en el último siglo. Hoy, a falta de otras preocupaciones (guerras, supervivencia, acceso a la educación), esos objetivos se han multiplicado y diversificado (educación emocional, extraescolares, idiomas, deporte, alimentación sana…). ¿Se nos ha ido de las manos?

Creo que se nos ha ido de las manos en algunos aspectos. Por ejemplo, en ese afán por la felicidad de los hijos que hace que los padres les proporcionen todo tipo de caprichos incluso antes de que los deseen, no vaya a ser que se frustren o que sean los únicos que no los tienen; o en el hecho de que para que los hijos no lo pasen mal, los padres hasta se adelanten a sus dificultades y miedos, como alejarse de un perro o encender la luz por la noche. La lista es larga, pero se resume en que se nos va de las manos cada vez que nos alejamos de nuestro propio objetivo de que los hijos sean personas autónomas y con valores.

En la propia introducción hablas de un concepto que me parece muy interesante: “profesionalización” de la paternidad. ¿La búsqueda constante de nuestra excelencia como padres nos mete mucha presión en nuestro rol como tales?

Estamos ante la generación de padres más formada de todos los tiempos. Una generación con una gran autoexigencia personal, académica, laboral y como no, en el rol de padres. Antes de que nazcan los hijos, ya se están formando e informando. Queremos ser unos padres excelentes, que nuestros hijos sean felices, que no les falte nada, que no sufran, que no lloren ni se frustren y que sean perfectos. Esto hace que vivamos la crianza con ansiedad. Todo tiene que estar controlado e ir bien y no nos damos cuenta de que nuestra ansiedad contamina el ambiente familiar.

¿Y qué consecuencias tiene para los niños esta “profesionalización” de la paternidad que, por un lado, podríamos ver incluso como positiva?

La idea es buena. La paternidad es maravillosa y difícil, por eso formarnos e informarnos es necesario. El problema es cuando esto deriva en un modelo hiperprotector o hiperpermisivo. O cuando incluso ambos conviven en la misma familia. Ser hiperprotectores con los hijos, es decir, ayudarles excesivamente, hasta llegar a substituirlos o evitar que experimenten situaciones para que no sufran, implica darles un mensaje de que “te ayudo y protejo porque tú no puedes” y esta creencia cala en los niños que van creciendo con un autoconcepto de ser incapaces. Por otro lado, ser demasiado permisivos, es decir, no poner límites, utilizar mal la palabra “no”, preguntarles todo (aunque no tengan edad, la experiencia, los conocimientos, etc.) genera una distorsión familiar importante, ya que los niños necesitan que los padres hagamos de guía y les orientemos, porque ellos pueden saber lo que les apetece, pero que no lo que es mejor para ellos.

Obediencia y respeto son dos conceptos que aparecen bastante a lo largo del libro. El problema es que son dos conceptos que tienen resonancias a relaciones demasiado verticales…

Son dos conceptos importantes cuyo significado se ha equiparado a autoritarismo y dictadura. Pero no hablo de esa relación jerárquica vertical. El “ordeno y mando” no educa en el respeto mutuo y los valores, si no desde el miedo. Algo que rechazo totalmente. El concepto que necesitamos en la familia es el de la autoridad bien entendida, desde el respeto mutuo, la empatía y el amor. Los padres somos el ejemplo a seguir y hemos de ser sus guías, para que nos sigan y aprendan los valores que creemos mejores para ellos. Para eso hemos de ser respetables. Es decir, “dignos de respeto”. El respeto hay que ganárselo, no viene dado por el rol. Viene dado por nuestra actitud, por nuestra coherencia entre lo que decimos y hacemos.

En los últimos años han repuntado con fuerza corrientes como la disciplina positiva. Estas corrientes no están para nada reñidas con esa búsqueda de la obediencia y el respeto, ¿verdad?

En absoluto. Al igual que yo, la disciplina positiva aboga por la obediencia desde el respeto mutuo y el amor. Ser guías de los hijos no significa ordenar, reñir, obligar y castigar. Significa que hay momentos en los que hay que ser firmes, pero desde la empatía, la amabilidad y la inteligencia emocional. De esta manera los niños tendrán autoestima, valores, autonomía, responsabilidad, espíritu crítico y los vínculos familiares serán sólidos y saludables.

 

 

Niños solos en el recreo

No hay nada más triste que la imagen de un niño solo, sin amigos con quien jugar, en medio de un patio lleno de niños jugando. ¿Cómo pueden ayudar los profesores y los padres?

 

Por Olga Fernández

El recreo discurre en soledad para algunos niños. Son los que siempre se sientan en un rincón, los que caminan solos dando vueltas al patio o los que deciden irse a la biblioteca a leer. No juegan ni interactúan con otros niños. Detrás de esta conducta suele ocultarse el acoso escolar, un problema que se ceba con los diferentes (autistas, niños con problemas de audición o visión, tímidos…), aunque también es posible encontrar en soledad a los recién llegados al colegio, ya que aún no tienen amigos, o a quienes carecen de habilidades sociales para entablar amistades.

“En la actualidad, las escuelas conviven con un escenario social complejo puesto que algunos niños/as no disponen de las habilidades sociales básicas adquiridas o interiorizadas, tales cómo el apego, la empatía, la asertividad, la cooperación, la comunicación, el autocontrol, la capacidad de resolución de conflictos y la comprensión de las situaciones sociales”, afirma Silvia Alcarria, profesora de Educación Primaria con máster en Intervención Pedagógica en Contextos Educativos y reeducadora pedagógica en ISEP Clínic Barcelona.

Perfil del solitario

El problema no es nuevo, de ahí que docentes y psicólogos hayan puesto en marcha distintas actuaciones para hacerle frente. Por ejemplo, el programa de inclusión social “Parques y Patios Dinámicos”, creado por la psicóloga asturiana Gey Lagar, busca utilizar la hora del recreo para favorecer la inclusión de los alumnos con problemas para relacionarse. O incluso la medida importada de Estados Unidos de colocar un “banco de la amistad” en el patio, un espacio físico adonde acudan los niños que se encuentran solos, como una forma de decir a todos que están buscando amigos.

¿Por qué ocurren estas situaciones? “Suele responder a dificultades en la autoestima, la expresión de opiniones, de aprendizaje, de relación con los iguales y/o de gestión emocional”, responde Silvia Alcarria. La experta dibuja un perfil de niño solitario: “Suele tener dificultades para relacionarse con sus iguales porque no ha prosperado en la competencia social, es decir, no existen en él/ella ese conjunto de conductas que permiten interactuar de forma efectiva y satisfactoria”. La pedagoga se refiere a las habilidades que hacen referencia a los índices de popularidad y el desempeño escolar, “su carencia provoca comportamientos disruptivos y la consiguiente dificultad en el aprendizaje”, dice.

Otro de los factores que influye entre los más pequeños a la hora de establecer amistades es el hecho de salirse de la norma. “En gran parte se trata de alumnos/as que conviven con la lacra de haber sido etiquetados por poseer características definitorias distintas a las del grupo mayoritario”, señala Alcarria.

¿Y los profesores?

La clave reside en la tutoría. “Los alumnos/as deben disponer de un tutor/a de referencia con el que establezcan un vínculo emocional funcional para su vida escolar. Las pautas de actuación para enseñar estrategias de amistad se basan en cuatro técnicas para la enseñanza de habilidades sociales: la instrucción verbal, el modelaje, el role playing (técnica a través de la cuál se simula una situación que se presenta en la vida real) y el feedback (respuesta o reacción a un asunto determinado)”, apunta Silvia Alcarria. Quien propone las siguientes actuaciones:

  • Dinámicas en las que se trabajen las habilidades sociales básicas: observar, identificar, poner en práctica y reflexionar.
  • Juegos de carácter cooperativo para propiciar la adquisición de valores y principios útiles para la vida cotidiana.
  • Trabajar la educación emocional a través de manifestaciones artísticas: el arte plástico, la música, la danza, etc.
  • Planteamiento de situaciones hipotéticas (role playing) para contribuir a ejercitar la estructura de pensamiento, la empatía y la flexibilidad cognitiva. Para esta metodología es oportuno combinar distintos agrupamientos del alumnado.
  • Disponer de un registro de observaciones cuantitativas y cualitativas de las características socioafectivas del grupo clase. Conlleva la elaboración periódica de herramientas (sociograma), a través del cual se dibujan los perfiles de cada niño/a (líder, excluido/a…) y poder actuar en consecuencia.
  • Crear una conciencia de grupo, en el momento en que los 25 estudiantes sienten que tienen su lugar dentro del aula y que tienen una responsabilidad emocional con sus iguales, existe una baja probabilidad que la figura de los niños/as solitarios/as aparezca.

En cuanto a la medida de colocar un “banco de la amistad” en el patio, la pedagoga se muestra contraria: Si bien es cierto que se trata de un ejercicio de empatía entre iguales, no deja de ser una medida que supone, que esos niños o niñas se sientan más señalados y etiquetados. El principal inconveniente de esta medida es que el peso recae en el pequeño/a mientras que debería ser el/la adulto/a de referencia quien tome las riendas ante un conflicto de este tipo, para que, posteriormente el niño/a disponga de los mecanismos necesarios para socializarse”.

Según esta pedagoga, es prioritario que el centro acompañado de los equipos de ciclo instaure un protocolo de actuación dentro y fuera del aula para situaciones de exclusión social y asignar horas del horario lectivo destinadas a trabajar la capacitación personal de los niños/as. “Se trata de promover una Educación inclusiva, en potenciar la atención a la diversidad: aceptar que todos somos iguales porque todos somos diferentes”.

 

 

Escuela de padres: Gestionar el tiempo familiar

 

Por Marta Prado Bullido y Óscar González

 

“Tu tiempo es el mejor regalo para tu hijo”. Ten siempre esta máxima presente. Aquellos que tenemos hijos, nos solemos quejar frecuentemente de que no tenemos tiempo para nada y que al día le faltan horas y a las semanas, días. No sabemos qué hacer para administrar nuestro tiempo de manera eficaz y nos invade la constante sensación de “no poder hacer todo lo que tenemos por hacer”. Es un error que sea el tiempo que pasamos con los hijos el que de manera habitual se vea reducido para llegar a tiempo a otras tareas.

Si bien es cierto que vivimos en un mundo de prisas, urgencias y obligaciones, no debemos caer en el error de desatender lo realmente importante; aquello en lo que merece la pena invertir y dedicar nuestro tiempo. ¿De qué forma se puede conseguir esto? Llevando a cabo una eficiente gestión del mismo.

A continuación, os vamos a desvelar tres secretos para lograrlo:

1. Empieza por eliminar los “ladrones de tiempo”: Cada uno tenemos unos, por lo que debes identificar cuáles son los tuyos. De este modo, podrás aprovechar al máximo ese tiempo que le dedicas a tu hijo y cada segundo “de oro” que pases con él será tiempo de calidad. Veamos algunos ejemplos de “ladrones de tiempo”:

  • Reuniones innecesarias que debes saber aplazar o eliminar de tu agenda porque no te aportan nada.
  • Llamadas o mensajes que pueden esperar a ser contestados.
  • Series, programas, partidos o películas que, afortunadamente y gracias a las nuevas tecnologías, pueden ser grabados y vistos en otro momento.

Nuestros hijos, al igual que nosotros, tienen sus obligaciones diarias, por lo que te recomendamos que durante el tiempo que estés con él, dejes a un lado tu Smartphone, apagues la televisión y vivas al máximo ese momento con atención y plena dedicación. De esta forma, le estaremos transmitiendo un mensaje necesario: “en este momento tú eres lo más importante y por eso te atiendo como mereces: solo estoy para ti”.

2. Busca estrategias para compartir el tiempo: Busca momentos donde poder compartir tiempo con tu hijo: pueden ser situaciones cotidianas como, por ejemplo, cuando estamos comiendo o preparando la comida (que él ayude en su preparación no solo le resulta una actividad interesante y motivadora, sino que además ayuda a fortalecer vuestro vínculo y comunicación). Recuerda: momentos cotidianos podemos convertirlos en momentos especiales. Por otro lado, dedica una parte del día a preguntarle cómo le ha ido, qué es lo que ha hecho o aprendido, qué cosas buenas le han pasado, etc. Del mismo modo, cuéntale tú también cómo te ha ido a ti. Cualquier momento es bueno para favorecer el diálogo con tu hijo.

3. Para poder dedicar tiempo a nuestros hijos también es necesario que gestionemos su tiempo: No podemos sobrecargarle de actividades extraescolares sin sentido solo para tenerle “ocupado”. Es necesario dejar “huecos” en su agenda y que tenga tiempo para estar con nosotros, con sus amigos, con sus abuelos y hasta para aburrirse. Como afirman Pilar Güembe y Carlos Goñi “la mejor actividad extraescolar a la que podemos apuntar a un niño es a la de pasar tiempo con sus padres y jugar”. No hay ninguna duda. De igual forma que el mejor juguete que podemos regalar a un niño es que sus padres jueguen con él.