Ópticos-optometristas aconsejan adaptar los espacios de estudio en casa para evitar problemas visuales

La crisis del coronavirus ha provocado que la vuelta al cole este año sea un tanto peculiar, de tal forma que muchos centros educativos apuestan por la enseñanza online como una posible solución a esta situación. Esta modalidad implica que los niños usen dispositivos electrónicos, en especial ordenadores, para poder seguir las clases y realizar sus tareas durante el nuevo curso escolar. Por este motivo, el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas de España (CNOO) aconseja adecuar los espacios de estudio para que estos faciliten y propicien una buena ergonomía visual con el objetivo de evitar problemas como la fatiga visual, la visión doble o borrosa, la fobia a la luz, el lagrimeo, la sequedad ocular, el enrojecimiento de los ojos, u otros síntomas como náuseas y mareos, e incluso un aumento de la miopía.

Estos signos y síntomas son propios del Síndrome Visual Informático (SVI), una afección visual que aparece cuando una persona hace un uso inadecuado de las pantallas sin tener en cuenta los descansos y las recomendaciones ergonómicas. En este sentido, el SVI puede aumentar este año como consecuencia de «la falta de recursos, el uso inadecuado de los mismos y la dificultad para adaptar las habitaciones y los espacios dedicados al estudio de los más pequeños para afrontar la nueva etapa escolar en la era COVID», advierte el decano del CNOO, Juan Carlos Martínez Moral.

En este sentido, el CNOO recomienda configurar los monitores para que tengan una iluminación adecuada, con un buen contraste y evitando los reflejos en la pantalla; relajar la vista mirando objetos o puntos lejanos a través de la ventana; mantener una postura correcta mientras se lee, estudia o se siguen las clases online y ubicar la pantalla ligeramente por debajo de la altura de los ojos. Asimismo, se pueden realizar descansos de cinco o diez minutos cada hora, parpadear con regularidad para evitar la sequedad ocular y realizar ejercicios visuales, como cerrar los ojos o desviar la mirada con el fin de evitar algunos de los síntomas del SVI.

«Una buena medida sería utilizar la regla 20/20/20, que consiste en dejar de mirar la pantalla durante 20 segundos cada 20 minutos y centrar la mirada en cualquier otro punto que esté a 20 pies (poco más de 6 metros) de distancia para descansar la vista», indica Martínez Moral.

 

El correcto uso del ordenador para cuidar la salud visual

La visión es clave para el aprendizaje, ya que el 80% de la información recibida se obtiene a través de ella. En la situación actual son muchos los niños que tendrán que someter a su sistema visual a un sobreesfuerzo porque a las horas de ocio frente al ordenador tendrán que sumarle las que inviertan en el aprendizaje. Además, algunos menores presentan problemas visuales, como la miopía, hipermetropía o estrabismo, que pueden perjudicar su desarrollo y afectar a su rendimiento académico.

Para ello, los ópticos-optometristas aconsejan que estos niños acudan a un examen visual optométrico completo en un establecimiento sanitario de óptica cada tres o seis meses si existen sospechas de patologías que normalmente se detectan si los menores se sientan cerca de la pantalla, entornan los ojos o ladean la cabeza, se frotan los párpados con frecuencia, cierran un ojo para leer o se quejan de dolores de cabeza y cansancio en los ojos.

Por otro lado, para prevenir posibles consecuencias visuales por la utilización de ordenadores y pantallas, el CNOO sugiere:

  • Ajustar los colores del monitor para que sean siempre claros y mates. Además, es importante configurar los caracteres y el tamaño de la fuente, que no sea muy pequeño, para facilitar la legibilidad.
  • La imagen ha de ser estable y sin destellos. En este sentido, es recomendable aumentar la velocidad de refresco de la pantalla, que esta se pueda orientar a voluntad con objeto de optimizar los ángulos de visión y que permita su regulación en cuanto a brillo y contraste.
  • Procurar que la pantalla esté siempre limpia y estudiar o leer con texto negro sobre fondo blanco.
  • Situar la pantalla a una distancia de entre 50 y 60 cm y la parte superior de la misma a una altura similar a la de los ojos o ligeramente más baja.
  • Colocar el monitor perpendicular a la ventana para evitar deslumbramientos y reflejos.

Más de la mitad de las familias con niños teme perder su puesto trabajo durante la crisis por COVID-19

El estudio, titulado ‘Empleo, teletrabajo y vuelta al cole’, se ha realizado a un total de 800 familias españolas, a través de entrevistas que han tenido lugar entre 24 y el 28 de agosto de 2020. La muestra incluye padres de entre 18 y 55 años, con hijos menores de edad a su cargo.

 

Edix, el Instituto de Expertos Digitales de UNIR, siempre ha perseguido un objetivo claro que toma especial protagonismo en los tiempos que estamos viviendo: la formación de los trabajadores con competencias digitales y la ayuda a aquellas personas con trabajos analógicos para que se puedan adaptar y formar en el nuevo entorno de la economía digital. La nueva realidad ha hecho que se ponga de manifiesto la necesidad del teletrabajo y de que, tanto empresas como trabajadores, puedan seguir desarrollando su actividad de una manera óptima, desde sus hogares y con un uso adecuado de la tecnología.

 

Para investigar el grado de satisfacción de los trabajadores en esta nueva normalidad y ahondar en la situación de las familias con menores a su cargo, Edix ha realizado su segundo estudio sociológico titulado: ‘Empleo, teletrabajo y vuelta al cole’ . Un informe que, en esta ocasión, incide en aquellos trabajadores cuyos empleos carecen de perfil digital.

Entre las conclusiones más importantes que se han extraído, destacan los siguientes datos:

  • La mayor parte de los padres con hijos (59,5%) tiene trabajo de tipo analógico frente al 38,8% digital, aunque se observa que la franja de 18 a 34 años es la que más equilibrada está entre ambas opciones. Contrasta abiertamente con el colectivo de padres de 55 años o más, donde lo analógico alcanza el 67,4%, frente a tan solo el 30,5% digital.
  • El 53,0% de los padres con hijos SÍ teme perder su puesto de trabajo. Este porcentaje crece hasta el 59,6% entre los padres de 55 años o más.
  • A partir de estos datos, se observa que la tendencia de temor a perder el trabajo es mayor en aquella población que tiene trabajo analógico, ya que el 61,6% de este sector así lo señala frente al 40,3% que trabaja en un ámbito digital.
  • En cuanto a la situación de teletrabajo y vuelta de los niños al colegio, el 45,3% de los padres con hijos menores SÍ considera que su empresa sería flexible en caso de que los niños no puedan volver con normalidad al colegio, mientras que un 37,3% cree que NO le pondría facilidades.
  • Otro de los puntos relevantes es que un 68,0% de los padres con hijos menores NO ha recibido formación de ningún tipo sobre el teletrabajo. La cifra se dispara al 76,6% entre los padres a partir de los 55 años.
  • Preguntados por su espacio para teletrabajar, el 65,5% de los padres con menores SÍ dispone en su domicilio de un lugar específico para el teletrabajo. Porcentaje que alcanza el 69,3% entre los padres con menos de 35 años y que baja al 58,9% entre los padres a partir de los 55 años. A medida que aumenta el segmento de tamaño poblacional del municipio, se reduce el porcentaje. Esta proporción está directamente relacionada con el tamaño de las viviendas, de menor superficie en las ciudades.
  • Además, al 53,5% de los padres NO le hace más feliz disponer de la opción de teletrabajar aunque existe un 32,2% que SÍ lo considera un motivo de felicidad. Los que en mayor grado no les hace felíz es al segmento de padres a partir de 55 años, que alcanza el 60,3%. Por el contrario la franja de edad a la que más feliz hace el teletrabajo es a la de los padres de menos de 35 años, donde se registra un 36,0%.
  • También han querido analizar la voluntad de emprendimiento de las familias en época de crisis. La mayoría de los padres con hijos menores NO ha considerado emprender en la nueva normalidad, exactamente un 65,5%. En cambio existe un 28,0% que SÍ lo ha valorado. Por edad, son los padres de 55 y más años los que más han considerado el emprendimiento, el 32,6%, y los que menos los padres menores de 35 años con únicamente el 22,7%.

 

Una de las claves para superar el miedo de los trabajadores analógicos de perder su empleo es la formación. Edix sigue ampliando su catálogo de carreras para adaptarse a la nueva realidad de las empresas y para que los perfiles que buscan estén perfectamente cualificados para desempeñar los nuevos trabajos de la economía digital. La compañía ofrece formación de Contenidos, Ecommerce y Gestión Digital del Talento, y  acaba de incorporar a su oferta las carreras de SEO y CRO. Asimismo, próximamente abrirá la matriculación para la carrera de Producto Digital.

 

Jesús Nuño de la Rosa, nuevo presidente del Consejo Social de la Universidad Complutense de Madrid

El economista, empresario y expresidente de El Corte Inglés Jesús Nuño de la Rosa ha sido nombrado nuevo presidente del Consejo Social de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Nuño de la Rosa (Madrid, 1963) es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid. Toda su carrera profesional se ha desarrollado en el Grupo El Corte Inglés, donde gran parte de su trayectoria estuvo ligada al sector del turismo y el comercio.

Ha ejercido como director general y consejero delegado de Viajes El Corte Inglés durante más de 20 años, llegando a ser presidente de El Corte Inglés. Ha sido patrono de la Fundación Ramón Areces.

Más allá del contagio: los problemas de la “vuelta al cole”

Esta semana miles de escolares españoles regresan a las aulas en la que es “la vuelta al cole” más atípica, ansiada y temida a la vez. Y es que, tal y como apunta el comparador Acierto.com, son muchos los padres que temen por la seguridad de sus hijos pero también otros tantos los que abogan por la vuelta a la normalidad. Un contexto que la entidad ha querido analizar. Porque, más allá del virus, ¿qué problemas plantea esta vuelta al cole?

El inicio de las clases: 8 de cada 10 desconfían de las medidas

Así, los centros escolares han puesto en marcha una serie de medidas de seguridad para garantizar un acceso adecuado a las aulas: uso obligatorio de mascarillas, distancia de seguridad, incremento de la higiene en clase, toma de temperatura, turnos en el comedor, ventilación de las instalaciones entre clase y clase, etcétera. La realización de pruebas al profesorado ha sido otro habitual.

Unas medidas cuya efectividad en este marco todavía se desconoce (sobre todo si no se baja la ratio o no es posible hacer desdobles). Para más inri, 8 de cada 10 desconfían de que estas pautas de prevención sean suficientespara frenar los contagios.

Además, no podemos olvidar otra cuestión más: la dificultad de diferenciar el coronavirus de otras enfermedades. En especial si tenemos en cuenta que los resfriados y las amigdalitis son las enfermedades más frecuentes entre los escolares, y que comparten muchos síntomas con la COVID-19.

Por no hablar de la imperante necesidad de contar con protocolos de actuación generalizados y de una formación específica que permita explicar a los más pequeños la manera de proceder adecuada en este contexto.

Más allá del virus: otras preocupaciones

Más allá del miedo al contagio existen otras preocupaciones relacionadas con la vuelta al cole. Muchas tienen que ver con la conciliación, sobre todo en el caso de que el centro se vea obligado a cerrar o no pueda impartir las lecciones presencialmente. A esto se suma la incertidumbre relacionada con las fechas de incorporación, con el posible cierre de centros, la necesidad de docentes y de personal médico cualificado en las instalaciones.

Un punto en el que el teletrabajo será fundamental (de hecho, el dato curioso es que el 70% de los trabajadores se muestra receloso a volver físicamente a su puesto). Por fortuna, más del 30% de las empresas siguen ahora con este modelo (frente al 4,8% previo a la pandemia).

Los posibles problemas de sociabilización en los más pequeños (suelen desarrollar sus habilidades sociales en el colegio) es otro de los quebraderos de cabeza. Por no hablar de la ansiedad que puede generar volver a una rutina totalmente distinta de lo habitual, del posible descenso en el nivel de los escolares, de las dificultades de aprendizaje que podría ocasionar tanta inestabilidad.

E incluso de la brecha que podría abrirse entre aquellas familias que sí son capaces de proveer los medios para un aprendizaje virtual y las que no. Algunas voces apuntan a que la presencialidad es la única manera de garantizar la igualdad de oportunidades, incluso.

El esfuerzo económico de la vuelta al cole

El esfuerzo económico de la vuelta al cole en plena crisis es otra de las grandes preocupaciones de los padres españoles. Con una tasa de paro histórica y las carteras de cientos de ciudadanos temblando, el desembolso de los libros y el material escolar se postula como una de las grandes preocupaciones. Como añadidura, se estima que este año la vuelta al cole costará entre un 5% y un 8% más que el año anterior.

En concreto, se estima que el regreso a las aulas ronda, de media, los 2.000 euros –aquí se incluye el material, los libros, las matriculaciones, etcétera–. No obstante, la cifra baila en función de si el centro es público, privado o concertado. En estos segundos puede rozar los 7.000 euros. Este año, además, hay que sumar el gasto en geles desinfectantes, mascarillas e incluso del material informático necesario para seguir la clase online (en caso de ser necesario).

Cómo ahorrar en la vuelta al cole

Por fortuna, el comparador Acierto.com recopila una serie de consejos útiles que pueden ayudarnos a ahorrar en tiempos de pandemia:

– Comprar libros de segunda mano permite ahorrar hasta un 45%. El año pasado, de hecho, este tipo de transacción se multiplicó por 10 respecto del periodo anterior. Los libros no son lo único: podemos hacer los mismo con el uniforme, sobre todo si hablamos de niños muy pequeños, que se estiran rápido.

– Comparar: según los datos de acierto.com, hasta el 93% de los usuarios compara precios en Internet antes de comprar un producto. Algo que permite ahorrar más de un 40% (incluso supera el 50% en algunos casos como los seguros de coche) a los usuarios. Se trata de una acción todavía más recomendable en tiempos de crisis.

– Contar con un seguro de hogar nos ahorrará tiempo, dinero y preocupaciones. Hay pólizas que incluyen la asistencia domiciliaria e incluso que se ocupan de las tareas del hogar y de llevar a los niños al cole si estamos convalecientes o en el hospital.

– La economía circular es otro concepto interesante. No se basa en “comprar, usar, tirar” sino en aprovechar lo que ya existe, no generar nuevos residuos y reciclar.

Otros consejos para la vuelta al cole en tiempos de COVID-19

El comparador también ofrece una serie de recomendaciones generales para volver al colegio durante estos días:

– Acostumbrar a los pequeños a ciertas rutinas: horarios, comidas y similares para que la vuelta al colegio sea lo menos traumática posible.

– Plantearlo como algo positivo. Es decir, hablar de la vuelta al colegio como algo nuevo, ilusionante, que les ofrecerá nuevos estímulos y conllevará ventajas.

Ser transparentes con ellos e informarles de la situación actual. Es importante que la comprendan pero también que no la teman: tranquilizar y proteger. Ofrecerles las herramientas necesarias para enfrentarse a ella resulta clave, así como adaptar el discurso a la edad de nuestro hijo.

– Permitirles quejarse y expresarse es importante, sobre todo porque el proceso de adaptación conlleva cansancio.

– Hacer una lista de propósitos y preparar metas en común que hagan el curso más estimulante.

10 propuestas diseñadas por docentes para afrontar los retos del nuevo curso escolar

Para dar solución a los retos que plantea la pandemia en la labor educativa, la Fundación Cotec, en colaboración con Escuela21, ha diseñado diez herramientas creadas por profesores para profesores. Disponibles para todos desde ya en la web www.laescuelaloprimero.es, el proyecto irá incorporando nuevas soluciones a los problemas que vayan surgiendo a lo largo del curso.

 

Eva R. Soler

 

Porque este es un curso especial, no podemos abrir los libros por la página 1 y comenzar las clases como si nada hubiera pasado, sostiene Ainara Zubillaga, directora de Educación de la Fundación Cotec. “Con la situación que estamos viviendo el componente emocional se ha puesto de relevancia y la escuela se ha revalorizado como espacio para esa dimensión del aprendizaje: la pedagogía del cuidado y del cariño es fundamental en los tiempos que corren”, opina Zubillaga.

Desde esa perspectiva y para facilitar la labor de los docentes, los centros y las Administraciones durante el nuevo curso escolar, medio centenar de docentes y educadores de toda España han elaborado un kit de herramientas. En principio son diez soluciones específicas para dar respuesta a sendos retos que plantea la pandemia en el trabajo educativo. Disponibles desde ya en la web: www.laescuelaloprimero.es al proyecto se irán incorporando otras herramientas necesarias según las necesidades que van surgiendo a lo largo de esta nueva etapa.

El experto en innovación educativa y creador de Escuela 21, Alfredo Hernando, ha trabajado codo con codo con los profesionales que han participado en la elaboración de estas propuestas. Hernando recalca que trabajar en equipo es otra de las prioridades actuales y en este sentido es prioritario definir procedimientos, planes de acogida y protocolos que ayuden a los diferentes agentes a entender cómo trabajar en comunidad en tiempos de crisis. Para lograrlo hay que transferir las metodologías activas al entorno virtual, organizar tiempos y espacios de forma flexible, fomentar el trabajo colaborativo en remoto, impulsar la autonomía del alumno, reforzar las necesidades educativas especiales o fomentar la convivencia.

A esas necesidades dan respuesta las diez herramientas señaladas que se han diseñado, además, teniendo en cuenta que la educación se mueve ahora en entornos cambiantes por lo que pueden adaptarse a la enseñanza presencial o a distancia, según sea el caso.

Las diez primeras propuestas que pueden descargarse en la web son las siguientes:

1.- ¿Cómo trabajar en comunidad en tiempos de crisis?

2.- ¿Cómo mapear recursos y establecer alianzas para nuestra comunidad educativa?

3.- ¿Qué saben y necesitan los niños para aprender por sí mismos?

4.- ¿Cómo organizar tiempos y espacios de forma flexible?

5.- ¿Cómo desarrollar la colaboración en equipos que trabajan en remoto?

6.- ¿Cómo transferir las metodologías activas al entorno al entorno virtual?

7.- ¿Cómo atender las necesidades educativas especiales en la escuela post COVID?

8.- ¿Cómo cuidar la convivencia de la comunidad educativa?

9.- ¿Cómo incorporar la participación de las familias en el proceso enseñanza aprendizaje?

10.- ¿Cuál es la estructura básica del plan de acogida de la nueva presencialidad?

 

Designar y formar a un responsable Covid-19 y favorecer la comunicación: claves del éxito en la vuelta al cole

Las dudas sobre el plan de prevención que guiará la vuelta a los colegios y universidades siguen sobre la mesa a pesar de que el Gobierno y las Comunidades Autónomas ya han aclarado las medidas de seguridad y salud que consideran necesarias frente a la Covid-19. Sin embargo, más allá de estos requisitos generales, los centros educativos deberán adaptar sus protocolos de actuación teniendo en cuenta sus características y recursos físicos y académicos. Para TÜV SÜD, compañía líder internacional en soluciones de alta calidad, seguridad y sostenibilidad, una de las claves en todo este proceso de adaptación será el nombramiento y formación de un responsable de Covid-19, así como la correcta definición de un plan de contingencia en el que se especifiquen todos los escenarios posibles.

Según Fernando Soto, Business Line Manager de Compliance de TÜV SÜD España y Portugal, “el plan debe seguir una estructura lógica con un índice de puntos básicos que faciliten su comprensión. En este documento conviene definir y detallar en profundidad los objetivos, vigencia y contexto del protocolo, las responsabilidades de cada miembro del equipo docente y administrativo y los procedimientos específicos a seguir en cada uno de los escenarios”. Además, añade el experto, “debemos favorecer la comunicación constante entre toda la comunidad educativa y, en especial, de las medidas que requieren la colaboración y el conocimiento de padres, tutores y educadores. La comunicación es la clave principal para garantizar el éxito de cualquier plan de contingencia”.

Otro punto determinante será establecer las vías para un correcto seguimiento y evaluación del cumplimiento diario del plan y su mantenimiento, “sin perjuicio de cuantas inspecciones o auditorías se estimen convenientes desde las autoridades públicas”, aclara Soto. En este sentido, también se recomienda definir una metodología para actualizar los requisitos o medidas específicas en función de la legislación vigente y los recursos necesarios para adaptar el protocolo de actuación en caso de sospechosos o positivos, “para lo cual será imperativo basarse en la Guía de actuación ante la aparición de casos Covid-19 en centros educativos”. Por último, será conveniente establecer distintas medidas de formación, información y concienciación, como la cartelería y señalización, así como definir las medidas de prevención específicas para cada tipología de alumno, cliente o empleado del centro, tanto interno como externo.

Competencias y perfil del responsable de COVID-19

Desde la división de Compliance de TÜV SÜD, los expertos aconsejan nombrar como responsable de Covid-19 a un perfil que haya estado en contacto con sistemas de gestión, “especialmente si se tratan de sistemas de prevención de riesgos laborales como los basados en la ISO 45001, o de cualquier otra tipología. pero que estén basados en una Norma de gestión de referencia, como son las Normas ISO o UNE y en el ciclo de Deming, puesto que la mejora continua y la búsqueda de la efectividad de los controles es un valor común para el éxito de este tipo de planes”, expone Soto.

Estas competencias son básicas porque, “su cometido será implantar, mantener y controlar un sistema y, por tanto, tendrá que identificar los principales objetivos de cara área y los recursos pertinentes en cada caso -como la limpieza e higiene, las medidas preventivas personales, los posibles escenarios y otros-, además de comprobar su cumplimiento y actuar como portavoz en caso de tener que comunicar cualquier incidencia a la comunidad educativa o a las autoridades sanitarias”, argumenta el experto.

Para dotar de todas estas herramientas a este nuevo perfil, desde TÜV SÜD Academy han puesto en marcha el curso ‘Responsable de Covid-19’, un programa formativo que ofrece todos los conocimientos necesarios para dar cobertura a las responsabilidades y funciones que entraña este puesto. Además, se profundiza en las medidas de prevención, detección y actuación específicas para las personas, los procesos y las instalaciones del centro, las claves para la elaboración y seguimiento del plan de contingencia y las fórmulas para garantizar el cumplimiento y la continuidad del proyecto reforzando las dotes de liderazgo y compromiso propias de esta figura.

 

5 eco-hábitos para una vuelta al cole sostenible

Con los más pequeños de la casa preparándose para una atípica vuelta al cole como consecuencia de la pandemia, desde la startup de energía 100% renovable Bulb quieren aprovechar el inicio del curso escolar para promover la educación medioambiental entre los estudiantes. Para ello, el Country Manager de Bulb en España, Iván Cabezuela, comparte 5 hábitos ecológicos para que los padres puedan enseñar a sus hijos a proteger el planeta mientras aprenden y se divierten juntos.

 

  1. El juego del reciclaje: inculcar a tus hijos la importancia de reciclar es una forma fácil de enseñarles cómo cuidar el medio ambiente. Pídeles ayuda para separar los residuos reciclables y llevarlos a los contenedores correctos. Transforma esto en un juego para niños añadiendo incentivos, como pequeños premios o actividades divertidas si tu hijo recicla bien todos los días durante una semana. Recompensar estos eco-hábitos les motivará para mantener las buenas prácticas en el futuro.
  2. Crea tu propio huerto y compra con responsabilidad: una divertida actividad extraescolar es plantar y cuidar un pequeño huerto en el jardín o en una ventana. La jardinería es un pasatiempo muy entretenido y que puede ayudar a los más pequeños a apreciar más la naturaleza y a conocer de dónde proviene su comida. Cuando lleves a los niños al supermercado, explícales cómo comprar de forma responsable: desde la elección de productos naturales hasta evitar el uso innecesario de plástico.
  3. Dale una segunda vida: no hay mejor sensación que una buena limpieza antes de empezar un nuevo curso escolar, así que pregunta a tus hijos si tienen algún juguete, libro o ropa que no usen para donarlos. De esta forma animarás a tus hijos a responsabilizarse de sus pertenencias y a comprender la importancia de dar una segunda vida a los objetos que ya no usen en lugar de tirarlos. Con ello no solo reducirán la cantidad de residuos, sino también ayudarán a otras personas que lo necesitan. Si tienes un poco más de tiempo, puedes organizar un mercadillo (siempre manteniendo las distancias sociales) o vender los artículos que no necesitéis.
  4. Pequeños gestos que pueden cambiar el mundo: apagar la luz al salir de una habitación o cerrar el grifo mientras se cepillan los dientes, son grandes ejemplos de cómo tus hijos pueden ayudar a proteger el planeta. Es importante explicarles que estos hábitos ayudan a ahorrar energía, agua y dinero. Crea un sistema de puntos para recompensar a los más pequeños por cada cambio positivo que hagan en sus hábitos.
  5. Hablemos sobre sostenibilidad: es importante hablar con los niños sobre la importancia de ser respetuosos con el medio ambiente e inculcarles comportamientos ecológicos en su vida diaria. Pregúntales qué saben sobre sostenibilidad y qué han aprendido en la escuela sobre el tema, ¡seguro que te sorprenden! Enseñar y motivar a los niños a ser sostenibles crea un sentido de la responsabilidad y, al mismo tiempo, les permite apreciar la riqueza de nuestro planeta. Cuando aprenden estas lecciones desde una edad temprana es mucho más probable que integren estos hábitos cuando crezcan.

 

Y recuerda, la educación medioambiental de las nuevas generaciones es fundamental para garantizar una población más comprometida con el planeta. ¡El futuro está en sus manos!

 

Familias, entre la brecha digital y la salud de los hijos

El 15% de las familias no disponen de recursos para la enseñanza online. Unas denuncian falta de comunicación con el Gobierno mientras que otras creen que sí hay coordinación. Todos tendrán que adaptarse a los tiempos del ‘contactless’.

 

Por Javier Peris

La comunidad educativa no se paró durante el confinamiento y profesores, alumnos y familias lograron mantener, mal que bien, la actividad docente. Pero hubo una excepción y no menor: las asociaciones de padres y madres de alumnos, que por razones evidentes no pudieron realizar su labor. Sólo a través de los órganos de ámbito estatal y autonómico ejercieron como interlocutores en el diagnóstico y en la adopción de medidas. Aunque con desigual suerte. Mientras para las AMPA de centros concertados sus opiniones han sido ignoradas a nivel estatal, la Gonzalo Anaya, principal confederación de AMPA de la escuela pública en la Comunidad Valenciana, destaca el diálogo que mantiene la Administración autonómica con todas las asociaciones.

Pedro José Caballero es el presidente de Concapa, la federación de AMPA de centros concertados, en su inmensa mayoría religiosos. Coincide con la otra gran confederación, la de los centros públicos (Ceapa), en cuantificar la brecha digital que ha desvelado el confinamiento: “En torno al 15% –señala Caballero–, mientras los cálculos del Ministerio apenas llegan al 5%. A esto hay que añadir las limitaciones de las plataformas tecnológicas, que no estaban preparadas para funcionar al 100% de su capacidad y han sufrido constantes problemas”. El presidente de Concapa añade que “el seguimiento que hemos hecho de las familias ha constatado las dificultades que han soportado por tener un solo equipo en casa, que han tenido que compartir, por turnos, el teletrabajo de los padres y los estudios de los hijos”.

Concapa, afirma su presidente, apenas ha participado en la crisis del Covid; según Caballero, “porque el Gobierno no ha querido. En todo este tiempo sólo recibimos una llamada de dos minutos de la ministra para preguntarnos cómo iba todo, aunque sí hemos trasladado nuestras opiniones de manera muy activa a través de los medios”. Entre ellas, que las medidas que se discutieron y aprobaron en las reuniones entre Gobierno y autonomías –y que dejan en manos de las segundas la forma y los plazos de aplicación–“no establecen protocolos claros y viables para la incorporación a las aulas. Y a causa de esta indefinición los gobiernos autonómicos han acabado delegando a su vez en cada centro. Al final, por tanto, se hace responsable a las familias de las condiciones de seguridad sanitaria de los alumnos”.

Tests masivos y recursos

Para este curso, en relación con la amenaza del Covid, Concapa pide fundamentalmente dos cosas: “primero, test masivos y periódicos a toda la comunidad educativa: docentes, PAS y alumnos; es la única forma de conocer la situación real en cada centro. Y en segundo lugar, una inversión económica suficiente para que los centros adopten y apliquen todas las medidas de prevención necesarias que, a su vez, generan otros sobrecostes, como en el caso de profesorado”. Caballero subraya que “esta inversión debe hacerse en todos los centros sostenidos con fondos públicos, y eso incluye a los concertados”. En este sentido, Concapa denuncia que la nueva ley de Educación se empezó a tramitar ya en pleno estado de alarma: “La reforma deja de lado a los centros concertados y la libertad de elección de las familias, se elimina la clase de Religión y ni siquiera se contempla una materia alternativa, algo que el PSOE no se atrevió a hacer ni los tiempos más conflictivos”.

¿Qué va a ser de las AMPA en la ‘nueva normalidad’? “Concapa –cuenta Caballero–ha hecho esta pregunta a varias instancias de la Administración, porque nuestra labor siempre ha sido fundamentalmente presencial. Y la respuesta siempre ha sido que debemos adaptarnos y sacar el máximo partido a las nuevas tecnologías. El problema es que tenemos los recursos que tenemos, pero habrá que desarrollar métodos mixtos para seguir haciendo nuestra labor de la mejor manera posible”.

Como el resto de las asociaciones del Estado, la Confederación de AMPA del País Valenciano Gonzalo Anaya se ha implicado intensamente en la frenética actividad que ha supuesto para todos los agentes educativos la adaptación del curso pasado al confinamiento, sin dejar de trabajar para este nuevo ejercicio. Su presidente en funciones, Màrius Josep Fullana, confiesa estar sorprendido por el alcance de la brecha digital que puso de manifiesto la docencia a distancia: “Alrededor del 15% de las familias no tenían acceso a internet. La Conselleria valenciana fue muy diligente a la hora de proporcionar ordenadores a los que carecían de ellos, pero aun así sólo se consiguió en parte. Según la Conselleria de Educación, este curso ya hay disponibles dispositivos suficientes y también se está formando al profesorado para aprovechar mejor todos los recursos digitales”.

Existe unanimidad entre la comunidad educativa a la hora de primar la Educación presencial, “que es la única –sostiene Màrius Fullana– que permite la socialización, la trasmisión de valores, la formación del espíritu crítico…, aspectos que forman parte de la Educación tanto como la instrucción en conocimientos”. Estudiar desde casa, sin embargo, se encuentra ya protocolizado para aquellas circunstancias que lo hagan aconsejable: “En el País Valenciano se ha previsto que a partir de 3º de ESO, cuando el centro no pueda asegurar la distancia física recomendada, los alumnos se turnen para acudir a las aulas. No se trata, en realidad, de teledocencia porque el grueso del currículo y de los objetivos pedagógicos sigue apoyándose primariamente en las aulas”.

La experiencia del confinamiento, según Fullana, “ha servido para dar un gran salto en la utilización de recursos telemáticos en la docencia, pero ahora no debemos parar. En primer lugar, hay que asegurar que todas las familias tengan acceso a esos recursos; y después, conseguir integrarlos con naturalidad y eficacia en la docencia”.

Actitud constructiva

La crisis del coronavirus ha puesto a prueba los engranajes del Estado de las autonomías en muchos sectores, también en el educativo. El presidente de la Gonzalo Anaya, la principal confederación de AMPA de la Comunidad Valenciana, cree que “la coordinación ha sido buena; se han alcanzado muchos acuerdos en la Sectorial Gobierno-Autonomías, pero a partir de ahí, como es lógico y deseable, cada gobierno regional está aplicando las medidas de la forma que cree más adecuada. En nuestro caso, nos mostramos bastante satisfechos con la disposición del Gobierno valenciano a estudiar todas las propuestas de las AMPA y que haya acabado aceptando muchas de ellas. De hecho, desde el principio hemos ido por delante del resto de comunidades en el establecimiento de medidas tanto de seguridad y prevención como educativas”.

Además, Fullana destaca la actitud constructiva y prudente que la Gonzalo Anaya ha querido mantener durante la crisis: “Hemos evitado acrecentar la incertidumbre precipitándonos en las críticas o las opiniones. La Administración ha tenido que trabajar muy rápido y hablar con mucha gente y pensamos que estaba de más ventilar públicamente discrepancias o críticas antes de que las medidas estuvieran cerradas”.

Para las AMPA también habrá un antes y un después de la epidemia del Covid19. Más allá de las implicaciones académicas y tecnológicas, los padres y madres y alumnos son los más sensibles, como es lógico, al riesgo sanitario y de ahí su protagonismo durante toda la crisis: “Espero que esta implicación continúe –señala Màrius Fullana–, y que a partir de ahora las familias avancen aún más en la participación en los centros”.

Lucía Galán: “Todos los padres compartimos los mismos miedos, nos dediquemos a lo que nos dediquemos”

Por Diana Oliver

 

La pediatra Lucía Galán, reconocida con el premio a la Mejor Divulgadora de España por la Organización Médica Colegial, ha publicado El gran libro de Lucía, mi pediatra (Planeta, 2020), un libro con el que trata de acompañar a las familias desde el nacimiento de sus hijos hasta la adolescencia, respondiendo a todas las dudas que, seguro, van a aparecer en este periodo vital.

 

En 2018 recibiste el Premio a la Mejor Divulgadora de España por la Organización Médica Colegial y el Premio Bitácoras al mejor blog de salud e innovación científica en 2015. ¿Qué aptitudes y requisitos crees que son importantes para ser una buena divulgadora en salud?

Para ser divulgador has de conocer profundamente los temas que abordas desde la evidencia científica, la experiencia profesional y personal y el rigor. Es clave hacerlo desde el conocimiento y el compromiso por lo que haces y desde la responsabilidad que supone que cientos de miles de personas te leen y te escuchan. Así que considero que es importante resaltar que una cosa son opiniones personales y otra muy diferente es trasladar lo que la evidencia científica nos muestra en un tema concreto abordándolo con un lenguaje sencillo y comprensible por cualquiera que te lea, se dedique a lo que se dedique, referenciando siempre las fuentes oficiales y avaladas de las que extraes tus contenidos.

 

¿Qué piensas sobre los conflictos de interés en divulgación? ¿Se deben combatir y denunciar de forma mucho más clara en favor de la credibilidad?

Cada vez hay más empresas comprometidas con la divulgación y con aportar contenidos de valor de manos de divulgadores y profesionales con dilatada experiencia en el sector y en este aspecto no le encuentro inconveniente siempre y cuando el divulgador así lo comunique y por supuesto, y por encima de todo, todo lo que el divulgador exponga esté avalado por instituciones científicas de reconocido prestigio. El rigor científico es la clave.

 

Libros, blogs, medios de comunicación y redes sociales. ¿Estamos viviendo un momento de democratización de la divulgación? ¿Qué ha mejorado con respecto a la divulgación tradicional?

Hoy en día el lector decide a quién sigue, a quién lee, a quién escucha, qué libros compra o a qué profesionales consulta. Y esto es fantástico. Lo más importante de todo es que en los últimos años estos contenidos en salud se han profesionalizado, es decir, son los profesionales sanitarios los que se comprometen en divulgar y no personas ajenas al sector que no conocen de primera mano los temas que muchas veces se abordan. En este sentido creo que hemos ganado.

 

El gran libro de Lucía, mi pediatra recoge todo lo que unos padres recientes se pueden preguntar acerca de cuestiones de salud y cuidado infantil, desde el nacimiento hasta la adolescencia incluida. ¿Dirías que todos nos acabamos haciendo las mismas preguntas y transitando los mismos lugares en la crianza y la educación de los hijos?

Sí. Todos hacemos viajes muy similares, todos paramos en las mismas estaciones y tenemos emociones muy parecidas, pero en tiempos distintos. Todos los padres compartimos los mismos miedos, nos dediquemos a lo que nos dediquemos: el miedo a que uno de nuestros hijos enferme, miedo al dolor, a la muerte, miedo a los accidentes infantiles, dudas sobre la alimentación, sobre el cáncer en la infancia o la adolescencia, cómo abordar los temas de sexo con nuestros hijos, por qué a los 3 años tienen estas rabietas y en la adolescencia parece que no reconozca a mi hijo… Son cuestiones que se repiten en mi día a día, tanto en mi consulta como en mi casa.

 

¿Estamos sometidos a un exceso de información?

Que haya mucha información no es malo, que la información no sea veraz o rigurosa sí lo es. Ahí es donde está el problema, en que no todo lo que leemos es verdad. Hay mucho sensacionalismo, fake news y gente que lo único que desea es perjudicar. Por lo que los padres de hoy en día no lo tienen tan fácil a la hora de discernir una fuente fiable de la que no lo es o una noticia que claramente es un bulo de la que no lo es. Por eso quise escribir este libro, para poner los puntos sobre las íes en cuanto a: ¿Qué tiene mi hijo? ¿Cómo puedo ayudarlo? ¿Cuándo estar tranquilo? ¿Y cuándo consultar con el profesional? Información clara, concisa y rigurosa para que los padres ganen en confianza y tranquilidad.

 

Aunque podamos saber más, supongo que también nos equivocamos y que debemos darnos permiso para equivocarnos, ¿no?

Debemos porque nos equivocamos y no pasa nada. No somos perfectos, nuestros hijos tampoco lo son. Errar es humano y no por ello la culpa nos debe de devorar. No he conocido en la vida a una madre o a un padre perfecto, y de hecho considero saludable criar a nuestros hijos en esa vida imperfecta con padres imperfectos que cometemos errores, que nos disculpamos cuando metemos la pata, que no llegamos a todo, que tenemos días muy buenos pero días muy malos también, que querer no es siempre poder, que el que la sigue no siempre la consigue… Eduquemos a nuestros hijos en una vida real formada por personas reales.

 

Recoges en el libro que la fiebre, los mocos, la tos, los vómitos y la diarrea son las causas más frecuentes de consulta. ¿Nos preocupamos “demasiado” por la salud de nuestros hijos? Lo pregunto porque no sé si el miedo nos hace acudir a urgencias con más frecuencia de lo que deberíamos…

Sí. El principal motivo de consulta en urgencias no es la fiebre es el miedo a que mi hijo le pase algo grave. Y vivir toda la infancia de tus hijos con ese miedo es una pena. De hecho el motivo que me llevó a escribir este libro fue leer los miles de comentarios de mis lectores y seguidores dándome las gracias por la tranquilidad que habían ganado tras leer mis artículos del blog o mis libros. Creo que vivir la infancia y adolescencia de tu hijo desde ese lugar, desde el conocimiento y desde la calma, es el mejor de los regalos.

 

Las revisiones del niño sano, ¿crees que son positivas y un avance o, por el contrario, una forma de añadir preocupación y dudas a las familias?

Son positivas, son muy positivas. No hace falta que el niño esté enfermo para que a las familias les surjan infinidad de dudas y temores. Además en las revisiones de niño sano se diagnostican diariamente problemas que pueden ser importantes: una catarata congénita en un recién nacido, un retinoblastoma en un bebé de 3 meses que puede poner en peligro su vida, una displasia evolutiva de caderas a la que si no le pones tratamiento a tiempo puede conllevar secuelas graves en esa articulación, un estrabismo, una cardiopatía, una anemia que sea la punta del iceberg de algún problema mayor, una escoliosis, una masa abdominal, una masa testicular en un adolescente, un trastorno del espectro autista, una craneosinostosis que necesita intervención quirúrgica de su cráneo antes del primer año de vida… Son cosas que todos los pediatras con unos cuantos años de experiencia nos hemos encontrado en revisiones de “niño sano”.

 

Los expertos animan a los adultos a tomar ejemplo de la infancia para aprender a vivir el presente y no evitar las emociones negativas

“Si recuperamos poderes infantiles como la imaginación, la conciencia corporal, la confianza y la espontaneidad o la capacidad de fascinarse dejaremos de evitar sentir lo que sentimos, nos escucharemos y actuaremos según requiera la situación en cada momento”.

 


En una situación de incertidumbre como la que ha generado la pandemia provocada por la COVID-19, la mente tiende a perder su vínculo con el presente y a perderse en los recuerdos del pasado (duelo, vida sin mascarilla, etc.) y en las proyecciones del futuro (miedo a perder el trabajo, anticipación de hechos no confirmados, temor a contagiarse, etc.), con las consecuencias que ello puede acarrear para la salud mental.

“En terapia estamos atendiendo actualmente muchos casos de estrés postraumático, de ansiedad al anticipar hechos futuros por la incertidumbre, muchos casos de depresión por duelos mal gestionados, de miedo constante… Muchas emociones y sentimientos que intentamos evitar y que en esa lucha interna por evitarlos se acaban haciendo más grandes”, explica Soledad Maldonado, miembro titular de La Asociación Española de Terapia Gestalt (AETG).

En ese sentido, según la terapeuta, aprender a vivir en el aquí y el ahora, escuchar a nuestro cuerpo y dejar espacio a nuestras sensaciones y nuestras emociones “es lo único” que nos puede ayudar a superar esta crisis sanitaria y económica que estamos viviendo “de manera sana”.

Aprender de los niños

«La invención del tiempo es una creación humana para nuestra necesidad de comunicarnos, apareció mucho después de las primeras palabras y nos despista de la vida, nos hace viajar de un lado a otro en nuestra mente, aunque nuestro cuerpo siempre esté en el aquí y ahora radical», afirma Maldonado. La experta reconoce que ese viaje de nuestra mente al pasado y al futuro y la consiguiente desconexión del presente no siempre es malo si se trata de una elección: “puede ser que necesitemos esa vía de escape y lo hagamos con conciencia. En ese caso puede ser un recurso útil cuando lo necesitemos”. El problema, añade la docente del Título de Especialista Universitario en Psicoterapia Gestalt de la UNED, es cuando esa fuga del aquí y el ahora no se hace desde la conciencia, sino como “un ajuste conservador”, ya que en ese caso “podemos desorientarnos y sufrir mucho al evitar sentir lo que sentimos”.

Al respecto, Soledad Maldonado anima a aprender de los niños y niñas: “Nos creemos mejores que la infancia, más evolucionados, y por eso dejamos de escucharlos y de aprender de ellos”. Craso error, porque en su opinión los niños y niñas “sí viven el aquí y ahora radical, aunque no mentalmente”. Ese pequeño matiz se debe a que en la infancia “sentir” es lo importante y para la experta “sentir a esas edades no es un trabajo mental”: “Eso es algo que viene después, cuándo le damos significado a lo que sentimos, cuándo nos educan y nos socializan. Ahí perdemos potencialmente muchas de las posibilidades de lo que somos, ya que dejamos de ser siendo para identificarnos con un soy lo que pienso que soy”.

Para la portavoz de la AETG, el presente en el que viven los niños y niñas “no es idílico”, sino que es la vida en toda su expresión: “A veces es dolor, otras veces alegría, otras hambre, otras enfado, otras risa. Y las emociones no duran mucho, porque todo el tiempo estamos sintiendo y en cada instante esas emociones van variando”. Todo lo contrario de lo que sucede en el mundo adulto al añadir el componente cognitivo, cuando esas emociones se estancan, se convierten en sentimientos y al alimentarlos de forma recurrente pueden acabar convertidos en cuadros depresivos o de ansiedad.

“No soy muy partidaria de aconsejar, pero les diría a las madres y padres que aprendan de sus hijos e hijas, que se ocupen de sí mismos y que recuperen poderes infantiles como la imaginación, la conciencia corporal, el sentir con todos los sentidos, la confianza y la espontaneidad, la capacidad de fascinarse y de interesarse y nutrirse del entorno. Eso es lo que hacemos en parte en la Terapia Gestalt porque si recuperamos esos poderes infantiles dejaremos de evitar sentir lo que sentimos, nos escucharemos y actuaremos según requiera la situación en cada momento, ya que viviremos en una realidad que estará actualizada y no encorsetados por creencias limitantes y obsoletas”.

Por último, además de a aprender de la infancia, la terapeuta Gestalt insta a padres y madres a “apoyar y respetar” las emociones de sus hijos e hijas, a enseñarles a gestionarlas “sin abandonarse, de una manera que les sea útil”; un acompañamiento que requiere previamente de un trabajo interior de los adultos para aprender a gestionar sus propias emociones. “Este trabajo interior y con la infancia nos permitirá tener una sociedad futura más unida al presente y con una mayor inteligencia emocional”, concluye.