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Existen películas que permanecen en nuestra memoria mucho después de haberlas visto; recordamos una escena, una frase o la decisión de un personaje incluso cuando han pasado años. Sin embargo, también nos ocurre lo contrario, olvidamos con facilidad determinados contenidos que estudiamos o que escuchamos. ¿Qué diferencia existe entre ambas experiencias? ¿Qué tienen las historias que consiguen permanecer en nuestra memoria y qué podemos aprender de ello como docentes?







