La programación lineal, aunque es un campo que hoy consideramos esencial en matemáticas aplicadas, no alcanzó su relevancia hasta bien entrado el siglo XX. Su historia es tan fascinante como su utilidad actual, pues sus raíces se encuentran en la Segunda Guerra Mundial, un período de inmensa presión global donde las decisiones rápidas y precisas eran cruciales para la supervivencia. De esta forma, se desarrolló como un medio para ayudar a la defensa del país, proporcionando un enfoque sistemático para resolver problemas militares complejos.







