El canon de belleza pasa hoy por un excesivo culto al cuerpo y un gusto por la extrema delgadez, lo que unido a la adolescencia y las redes sociales crea una combinación a veces de difícil manejo, según una guía de violencia estética en edad escolar, cuya autora alerta de cirugía plástica, bótox y postizos en menores.







