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El verdadero pacto
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No me cuenta nada del cole
Cuando nuestros “peques” llegan del cole, estamos ansiosos por saber cómo ha ido todo, para ayudarles en lo que necesiten. ¿Han entendido las explicaciones de los profesores? ¿Todo ha salido bien con los compis? Sin embargo, muchos niños llegan, contestan a nuestras preguntas con un escueto “bien” y se ponen a mirar la televisión… Esto es un poco desesperante, pero se puede solucionar poco a poco…
Entre padres e hijos la comunicación es fundamental por muchísimas causas, pero a veces que los “peques” confíen en nosotros y nos cuenten sus cosas es más difícil de lo que parece. En cualquier caso, con un poco de esfuerzo por nuestra parte, se puede ir mejorando la comunicación día a día.
Los problemas e inquietudes de todos los padres son muy similares, prepararles para ser mejores personas, con un buen nivel educativo, solucionar sus problemas, etc. Pero esto puede resultar bastante difícil, si por un lado no nos enteramos bien de lo que necesitan, y por otro no somos capaces de conseguir que capten el mensaje correcto. Por eso la comunicación en ambos sentidos es una pieza básica de la unidad familiar.
Profundizar en nuestras conversaciones con los niños, y convertirse en su confidente de confianza es el tema central del libro Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y cómo escuchar para que sus hijos le hablen de Adele Faber y Elaine Mazliz.
Según este volumen, todo el mundo piensa que será el mejor padre o madre del mundo (al menos en teoría) hasta que tiene niños, se da cuenta de que no todo es tan fácil como pensaba, y comete errores en los que creía que jamás caería. De todas formas, el libro recomienda muchísimos consejos prácticos para superarlos. Básicamente, se trata de esforzarse por aprender a escuchar, y dejar que los chicos lo cuenten todo con pelos y señales, apoyándoles para ayudarles a que continúen, en lugar de cortarles bruscamente.
Por ejemplo, es inevitable que en lugar de escuchar, el padre intente o negar los problemas (“No es para tanto”), culpabilizar al chico (“Seguro que tú eres el responsable”) o moralizar (“Lo que deberías hacer es…”). Desde esta posición en la que parece que estamos mirando a los chicos desde arriba, es imposible que la comunicación sea fluida. Así, lo más probable es que deje de hablar.
Objetivo escuchar
El libro recomienda por ejemplo, tratar de ponerle nombre a los sentimientos que experimentan los hijos. Por ejemplo, ante un “La profesora dice que va a suspender la función escolar. ¡Es una bruja” no conviene echarles una bronca por insultar a su maestra, ni ponerse a ver el fútbol. Es mejor decirles que seguramente sentirán una gran “decepción”. El objetivo es escucharle para que el chico se dé cuenta con la conversación por sí mismo de cómo solucionar el problema: “Creo que mi profesora también está enfadada porque nadie se sabe el papel. Ha dicho que si nos ponemos al día, quizás nos dé una oportunidad. Será mejor que repase mi diálogo esta noche”.
A través de ejercicios prácticos que se pueden llevar a cabo con nuestro cónyuge, este libro enseña trucos estupendos. Por ejemplo, resulta sorprendente lo que se puede conseguir simplemente usando en la conversación las palabras “¡Vaya!”, “Ajá” y “Ya veo”, que sirven para que el niño se dé cuenta de que les estamos atendiendo, y así continúen con la conversación. Muchos padres se dan cuenta de que resulta asombroso la cantidad de cosas que los chicos les cuentan cuando simplemente les dejamos hablar a su aire, sin tratar de imponerles nuestros criterios o puntos de vista. Y si bien algunos padres dicen que a pesar de haber leído el libro, se dan cuenta de que lo están haciendo mal, al menos reconocen que han aprendido exactamente a reconocer en qué están fallando, un paso fundamental de cara a mejorar.
Los problemas con hijos adolescentes, principal queja de las familias madrileñas
Un 53 por ciento de las familias que acuden a la Unidad de Orientación a la Familia en Momentos Difíciles, de la Comunidad de Madrid lo hacen porque tienen problemas con sus hijos adolescentes.
Esta causa supera con mucho a las demás demandas, como los conflictos de pareja (33%), problemas con adultos (9%) o los problemas de personas mayores de 65 años (4%). La Unidad de Orientación ofrece toda la información, asesoramiento y apoyo a aquellas familias que lo necesitan.
En primer lugar, las personas que se encuentran en momentos difíciles, suelen ponerse en contacto por teléfono con la Unidad (es necesario llamar al 902 150 004). Posteriormente, mantienen entrevistas personales en la Unidad, con expertos multidisciplinares capaces de orientarles, darles respuestas, y encauzarles por el buen camino de cara a solucionar el problema.
Este servicio está gestionado por la Fundación Atenea. Con motivo del Día Internacional de la Familia, que tuvo lugar el 17 de mayo, la Fundación Atenea organizó una jornada para profesionales, sobre métodos de intervención con familias, que inauguró Blanca de la Cierva, Directora General de Familia de la Comunidad de Madrid. Se analizaron temas como las peculiaridades del enfoque de intervención breve con familias, la interdisciplinariedad en esta intervención y las nuevas necesidades y demandas detectadas en la familia.
El encuentro se celebró en el CentroCaixa de Madrid, y sirvió como punto de encuentro para expertos en el tema de la ayuda a las familias. Entre los ponentes, participaron diversos profesionales que desarrollan actualmente programas de la Comunidad de Madrid, de intervención con familias, como la Unidad de Orientación Familiar, su Unidad Itinerante o el Programa de Tratamiento Psicológico para Adolescentes con Problemas de Maltrato Familiar.
De visita al Congreso, en contra del trabajo infantil
Según el último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo trabajan 215 millones de menores. El pasado 12 de junio se celebró el Día Mundial Contra el Trabajo Infantil, un problema que ha sido tema de debate en el Congreso de los Diputados y con unos invitados muy especiales, 12 niños procedentes de Colombia y Uruguay y ganadores del concurso de periodismo online Hoy Escolar.
12 niños y adolescentes de Latinoamérica, concretamente de Colombia y Uruguay, han debatido sobre el trabajo infantil en el Congreso de los Diputados. De hecho, tras conocer el Congreso de la mano del presidente, José Bono, han discutido con los principales portavoces parlamentarios sobre una problemática que afecta a más de 215 millones de menores en todo el mundo.
Los jóvenes, ganadores del concurso periodístico online Hoy Escolar, desarrollado por Fundación Telefónica y que promueve la educación en valores, se han reunido con: José Antonio Alonso, del Grupo Socialista; Soraya Sáenz de Santamaría, del Grupo Parlamentario Popular; Josep Sánchez Llibre, del Grupo Parlamentario Catalán (Convergència i Unió), y Josu Iñaki Erkoreka, del Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV).
Todos ellos han comentado las medidas que desde el Congreso pueden desarrollarse para la defensa de los menores y han destacado la gran importancia que tiene que las empresas obliguen a sus proveedores a cumplir una serie de códigos de conducta para luchar contra el trabajo infantil.
siete días de visita
En el marco de las actividades que se están desarrollando con motivo de la Semana Internacional contra el Trabajo Infantil, Fundación Telefónica organizó este viaje a España para los ganadores en Latinoamérica del certamen Hoy Escolar, una iniciativa que tiene como objetivo promover la educación en valores entre los jóvenes a través del periodismo digital. Los participantes han sido alumnos de centros públicos, privados y concertados de entre 10 y 17 años de España y estudiantes de colegios en los que está presente el programa Proniño en Latinoamérica.
Los ganadores latinoamericanos de las dos ediciones celebradas han sido equipos del Centro Educativo “Corporación del Minuto de Dios” de Bucaramanga, en Colombia, y del Liceo Jubilar de Uruguay. Ambos han estado en España del 7 al 14 de junio, donde han realizado distintas actividades lúdicas, culturales y educativas, entre las que se incluía esta visita al Congreso de los Diputados y una recepción oficial con la Princesa de Asturias.
Compromiso
Pese a que nos encontramos en un momento de creciente compromiso internacional para erradicar el trabajo infantil, éste sigue siendo uno de los problemas más preocupantes de nuestra sociedad.
No en vano, según recoge la OIT en su Informe Mundial sobre Trabajo Infantil, que se publica cada cuatro años, pese a que el número de niños y adolescentes de entre 5 y 17 años que trabajan ha disminuido de 222 millones a 215 millones del 2004 al 2008 –es decir, un 3%–, casi tres cuartas partes lo hacen en situaciones de peligro: por ejemplo, en minería, manipulando productos químicos y pesticidas, o en industria, manejando maquinaria peligrosa. Según la OIT, se calcula que sólo en el área de América Latina y el Caribe trabajan 5,1 millones de niños, lo que supone un 2,4% del total mundial.
Muchas familias acosadas por el desempleo y la marginalidad acuden a estrategias de supervivencia que incluyen el sacrificio de los niños, que se transforman en adultos prematuros, cargados con la obligación del sustento económico. En este contexto, la educación es la herramienta más eficaz para revertir estos procesos. Es ahí donde actúa Proniño, el principal programa de desarrollo social de Telefónica, ejecutado a través de su Fundación, que impulsa una escolarización de calidad, sostenida y sostenible de los niños y niñas trabajadores en Latinoamérica.
Durante el año 2009, Proniño atendió directamente a 163.900 niños, niñas y adolescentes de América Latina. El programa ha intervenido de forma continuada en 4.699 centros educativos (4.092 escuelas y 607 centros de atención) y dispone de 275 Aulas Fundación Telefónica. Sus pilares básicos son las 108 ONG
con las que trabaja directamente, entidades que movilizan a más de 4.700 trabajadores sociales especializados.
El blog de Entre Padres
El portal Entre Padres de EducaRed (en www.educared.net/entrepadres) cuenta con un blog de actualidad muy interesante para padres y madres. Así, este espacio reúne informaciones de temas variados, como, por ejemplo, la nueva red social infantil Togetherville, el estudio que desmiente el ‘efecto Mozart’ en los bebés y en los niños, o cómo superar la ‘mamitis’ y aumentar la seguridad e independencia de los más pequeños.
El blog se divide en varias categorías: conciliación laboral y familiar, economía, educación y futuro profesional, infancia, nuevas tecnologías, salud y bienestar, seguridad vial, sociología, verano, viajes y vuelta al cole. Asimismo, cuenta con una amplia lista de enlaces interesantes para la educación de los hijos.
Más información, entrando en http://blogs.educared.net/entrepadres.
Para aprender a beber
Las tazas de aprendizaje de BBS están diseñadas para que el niño se vaya acostumbrando a beber en vaso manteniendo una continuidad y así paulatinamente ir dejando el biberón. Las tazas están provistas de dos asas, ajustadas al tamaño de sus pequeñas manos.
Podrá cogerla y manejarla sin dificultad y verá que su esfuerzo merece la pena. BBS ha decorado este producto con los motivos que más gustan a los pequeños para que aprendan con sus personajes favoritos en casa o en el parque.
Más información: www.bbsiberia.com
Pinocho
“Mira, mira, te está creciendo la nariz” es –y ha sido desde hace 130 años– la frase preferida de las madres para enseñar a sus hijos a no mentir. Pero el trasfondo aleccionador que hace de “Pinocho” un clásico universal va más allá advirtiendo sobre las consecuencias de la pereza y de las malas compañías.
Las a veces tiernas, a veces divertidas y muchas veces conmovedoras aventuras del ingenuo muñeco de madera que cobra vida en un mundo que desconoce y en el que llega a descubrir la existencia de los demás y que vivir y crecer es ir superando errores, apasiona a todos los espectadores. Del 2 de octubre al 21 de noviembre, la compañía La Bicicleta de la Sanpol representará esta obra de teatro en la que también se incluyen canciones.
Más información: www.teatrosanpol.com
Niños felizmente adaptados. 1º parte
La incorporación de los niños a las escuelas infantiles es un acontecimiento de gran trascendencia tanto para el pequeño como para los adultos vinculados con él. Reflexionemos sobre el tema de la adaptación escolar; sobre esta etapa en la que los niños salen de su mundo familiar donde ocupan un lugar definido y donde se mueven en un espacio seguro, conocido y protegido como es su casa.
La adaptación a un centro educativo, a una nueva profesora, a nuevos compañeros con los que compartir durante un curso escolar maravillosas experiencias, transcurrirá en un periodo de tiempo que variará en relación con la edad del niño.
La dificultad para adaptarse al centro infantil es inversamente proporcional a la edad en la que se produce la incorporación; es decir, un bebé lo conseguirá con mayor facilidad que un niño más mayor.
Cronológicamente podemos señalar:
• Hasta los siete-ocho meses el bebé no plantea problemas de adaptación. No es consciente del tiempo transcurrido y todo lo mide por su grado de bienestar. Sus necesidades de sueño, higiene y alimentación y su afectividad deben estar completamente satisfechas. Siendo así, el bebé asumirá el centro como suyo casi desde el primer momento y sus espacios, sus compañeros y sus educadoras entrarán a formar parte de su vida con toda naturalidad.
• A partir de los ocho meses y hasta los doce, el bebé ya es más consciente de la ausencia-presencia de sus padres y ya empieza a extrañar, aunque todavía no rechace, al adulto con el que entabla nuevo contacto y que le ofrece afecto, consuelo y entretenimiento.
• En el periodo que va de los 12 a los 18 meses el niño puede manifestar, en los primeros días, un mayor rechazo pero se sentirá muy atraído por todas las novedades que va encontrando: jardines, areneros, juguetes, actividades y, sobretodo, por los demás niños cuya compañía contribuirá, muy eficazmente, a que su adaptación sea más rápida.
Hablemos ahora de los niños más mayores.
A partir de los dos años su periodo de adaptación puede durar entre quince y veinte días y debe ser cuidado, de manera especial, por los profesionales de la escuela.
Será necesario elaborar un programa de adaptación que permita a los niños conocer los espacios donde va a convivir con sus compañeros, donde comerá, donde dormirá su siesta, donde se colocarán los juegos manipulativos o simbólicos con los que irá consiguiendo progresivamente desarrollar sus capacidades…
Una vez llevado a cabo este programa, nuestro niño conseguirá la seguridad afectiva y comprobará que es divertido ir a la escuela, que con sus profesoras todos los días hay “algo nuevo que aprender”, nuevos juegos, nuevas canciones, nuevas relaciones que establecer con sus compañeros.
Y este periodo de adaptación se convertirá en un proceso mediante el cual nuestros alumnos van elaborando, desde el punto de vista de los sentimientos, la seguridad para superar la separación de la familia llegando, voluntariamente, a una aceptación interna de la misma.
¡Nuestro alumno está adaptado a la escuela!. Esto le reportará beneficios en su desarrollo integral .
Es importante recalcar que una escuela con un buen programa de adaptación conseguirá, sin grandes dificultades, que sus alumnos establezcan vínculos de relación con los profesores y con otros niños haciéndoles protagonistas de su proceso de adaptación.
Pasada esta primera etapa podemos encontrarnos con alumnos que lloren con su papá y su mamá al llegar a la escuela pero, una vez dentro del centro, se muestran felices y contentos de aprender, participar, colaborar… es decir integrarse en la vida del aula.
Pero… entonces ¿por qué llora?, ¿cuál es la raiz de ese llanto?.
En el artículo del próximo mes abordaremos este tema junto con unas orientaciones específicas para que los papás puedan ayudar a superar con éxito el periodo de adaptación.
Padres que investigan los golpes de la vida de sus hijos
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Aprender conviviendo
¿Se puede promover una sociedad de paz a través de una educación multicultural y en la diversidad? La respuesta es sí y el mejor ejemplo que se puede mostrar son los Colegios del Mundo Unido, una organización internacional sin ánimo de lucro con presencia en más de ciento veinticinco países.
Colegios del Mundo Unido cuenta con 13 colegios repartidos por cuatro continentes y está presidido por Nelson Mandela y la reina Noor de Jordania. En cada uno de estos centros conviven unos 200 chicos y chicas becados –de entre 16 y 19 años– de 80 nacionalidades diferentes, mientras estudian el Bachillerato Internacional. Para el curso 2013-2014, España contará con un nuevo centro, que abrirá sus puertas en dos de los edificios de la antigua Universidad Pontificia Comillas, en Cantabria.
“Para mí es un lugar donde doscientos estudiantes de diferentes nacionalidades convivimos de forma natural, sin que las diferencias se hagan patentes hasta que intercambiamos opiniones. Un entorno donde las conversaciones son ricas e interesantes y donde siempre estás aprendiendo”. Así responde Andrés Olivares cuando se le pregunta cómo definiría Colegios del Mundo Unido. Este chico de 18 años que decidió cursar 1º de Bachillerato ni más ni menos que en la India –gracias a la beca que consiguió con Colegios del Mundo Unido– destaca de su experiencia: “la gente que he conocido, los viajes que he hecho, la genial formación académica obtenida y lo mucho que he aprendido sobre otras culturas”. Además señala que le ha ayudado a ser mucho más responsable, respetuoso y crítico. “Todas las actividades que hacemos son muy interesantes y lo mejor de todo es que cualquier iniciativa encuentra su cauce”.
Educación integral
Su padre, Tomás, cuenta cómo la decisión de su hijo de irse fuera a estudiar pilló a la familia de sopetón pero lo aceptaron encantados porque veían a Andrés muy motivado y ahora, un año después, Tomás cuenta cómo “el muchacho que se fue no es el mismo que el que ha venido”. En nuestra opinión, “la formación académica es impecable pero más importante aún es que le vemos crecer como persona. Convivir con jóvenes de muy diversas nacionalidades, culturas y creencias. Esto le permite de un modo natural acercarse al mundo con un enfoque tolerante y respetuoso con las diferencias, comprometido socialmente de un modo práctico, ya que tiene la oportunidad de ejercer el voluntariado directamente allí donde realmente es necesario”.
A Horacio la filosofía de Colegios del Mundo Unidos le “enganchó” porque “el verano anterior a la convocatoria de becas a la que me presenté mi padre conoció a una ex alumna de Li Po Chun y me habló de los Colegios del Mundo. Leí acerca de ellos en la página web de los Colegios en España (www.colegiosmundounido.es) y en cuanto vi cuál era su filosofía (traer gente de todo el mundo para aprender y para cambiar sus comunidades), su propósito (entendimiento para la paz mundial) y su concepción de la educación (motivando una educación no sólo académica sino integral, haciendo hincapié en el servicio a la comunidad) decidí presentarme pues era el tipo de experiencia educativa que siempre había deseado”. Su padre, Antonio Ferrándiz, tiene muy claro que lo que más le satisface de la experiencia de su hijo en Canadá es “que se mueva por el mundo, que conozca a personas de diversos países, así como sus culturas y sobre todo que desarrolle aspectos solidarios y conozca otras realidades”.
Una huella imborrable
Tres años después de su paso por Colegios del Mundo Unido, Pablo Santaeufemia recuerda que el proceso de selección es muy duro. “Solicité plaza y me presenté a las pruebas de selección. Fue un fin de semana angustioso ya que todo el mundo quiere ir pero sólo había 12 becas. No creo que haya una fórmula mágica para ser elegido; pero si me preguntan qué se necesita yo diría que lo primero es que el estudiante decida inscribirse por sí mismo”. Hoy, desde Pekín, donde cursa su segundo año de clases de ingeniería en chino, Pablo describe su paso por Colegios del Mundo Unidos como “una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida”.
“La música te enriquece como persona”
Cuando se está al servicio de la música, del arte, de la literatura, hay que dejar que pase a través de ti para llegar a los otros. Somos instrumentos y se trata de lo que seas capaz de irradiar como artista para comunicárselo a los demás”.
En tal vez demasiadas ocasiones hablamos de igualdad como un concepto por alcanzar, sin entender que la misma búsqueda del objetivo interfiere en su logro. Es decir, que si decimos que hay que conseguir la igualdad es porque, por el momento, no somos iguales, no tenemos los mismos derechos o porque nos empeñamos en escalar una montaña cuando lo práctico es andar un camino. ¿Hay alguien que pueda asegurar que hombres y mujeres no se emocionan de la misma manera escuchando la Opertura 1812 de Tchaikovsky? ¿Alguien podría matizar la diferencia entre las lágrimas masculinas y femeninas? Sin duda, las diferencias las marca el talento, no el género de una persona. Sin ir más lejos, si esta entrevista la estuviera realizando Virginia Woolf, probablemente estaría mejor escrita, aunque también es probable que no entendieran una palabra.
Hoy nos sentamos con Inma Shara, una de las seis únicas mujeres que dirigen una orquesta en el mundo. Dice que la música clásica es en ocasiones demasiado clásica, pero que está cambiando. Como cambia ella cuando se pronuncia la palabra mágica: música.
“Para mí no es una profesión. Es una forma de vida”.
P. Le cambia la cara cuando habla de ello…
R. Es que es una parte de mí tan importante que me sale así.
P. ¿Se nota eso en los conciertos?
R. Cuando uno tiene la batuta y se encuentra delante de una orquesta, siente derrochar ese caudal interpretativo que tiene dentro. Nos convertimos en instrumentos de la música y, de tal manera, vivimos por y para ella cada minuto de nuestra vida.
P. ¿Siempre tuvo claro que quería emprender este camino?
R. Desde los cuatro años tuve claro que me dedicaría a la música. A eso debo añadir la gran suerte de que mis padres se empeñaran personal y económicamente para fomentarlo. No es un proceso consciente. Empecé con los instrumentos y encontré la orquesta. Para mí era y es la paleta de los colores de un pintor.
P. ¿Recuerda la primera orquesta que dirigió?
R. Claro, cómo olvidarlo. En el Conservatorio. Luego comencé en Holanda, en la orquesta de Bielorrusia en Minsk, la Philharmonic Orchestra, la Filarmónica de Israel, la Sinfónica de Milán, el Coro de London Symphony, la Sinfónica Nacional de Ucrania, Transilvania… De ahí a dar un concierto en el Vaticano delante de Su Santidad…
P. Ha sido la primera mujer en dirigir un concierto en el Vaticano… ¿Da vértigo?
R. Ha sido un regalo, sin duda. Ser aplaudida por Benedicto XVI es irrepetible.
P. Y en aquella primera orquesta que dirigió, ¿le miraban raro?
R. Es cierto que, cuando uno se posiciona delante de una orquesta, hay cinco segundos de expectación por ser algo a lo que no se está acostumbrado y lo acepto de buen grado. Pero, pasado ese instante, lo más importante es la capacidad artística del músico, su manera de expresar, de interpretar y de llegar a los demás. De comunicar sentimientos.
P. Los prejuicios, ¿pesan?
R. La mujer puede dirigir, si no yo no podría estar aquí hablando con esta pasión. Eso es claro, aunque también es cierto que ésta ha sido tradicionalmente una profesión de hombres. Ser director de orquesta pasa por todo aquel que se sienta artista y que ame la música por encima de cualquier cosa; es decir, que el envoltorio es un poco una cuestión de casualidad…
P. Es usted una persona tremendamente humilde…
R. Gracias, pero no es humildad. Repito que somos instrumentos de algo mayor, que es la música.
P. Ahí lo tiene: humildad. De cualquier manera, esa manera de ser, ¿se cultiva?
R. Cuando se está al servicio de la música, del arte, de la literatura, hay que dejar que pase a través de ti para llegar a los demás. Lo decía de veras: somos instrumentos, herramientas, y se trata de lo que seas capaz de irradiar como artista para comunicárselo a los demás.
Inma toma el café a sorbos cortos. Sonríe habitualmente y tiene una luz en los ojos que se despierta con fiereza cuando se habla de su pasión. Es la prueba palpable de lo que decíamos al comienzo: no es una cuestión de géneros, sino de talento, de pasión, de fiereza. Ella buscó un objetivo, luchó por él y fue lo bastante inteligente como para ir sacando de la música, en su día a día, cosas que desconocía.
“La música me ayuda a relativizar las cosas, a ser más tolerante. Te enriquece como persona. La música tiene unos valores consustanciales importantísimos. Cuando un niño toca en una orquesta, no sólo oye: también escucha.
P. ¿Cree que es una buena forma de educar?
R. Sin duda. La mejor.
P. Es usted perfeccionista. Se lo digo como una observación, no como una pregunta…
R. Lo soy, sin duda.
P. ¿Trae problemas ser tan meticulosa con el trabajo bien hecho?
R. Hombre, problemas no. Asumo mi obsesión por el trabajo bien hecho, la disciplina y el respeto. Creo que constituyen los tres pilares básicos para que todo funcione. Pocas veces he tenido problemas graves con los músicos. Puede que me vean a lo Jekyll y Hyde. Mucha gente me comenta: “Parece mentira, cómo eres en tu vida cotidiana y de qué manera te transformas”. Siento la música como algo tan mágico que probablemente me convierta en otra persona mientras dirijo. Es un momento de felicidad absoluta, apasionante. No sabes por qué, pero sale fuego de la orquesta. No sé, no lo puedo expresar con palabras; la música acontece, te quiere… Entonces, si te entregas, alcanzas el éxtasis.
P. ¿Qué se siente cuando se dirige un concierto, visto por todo el mundo, escuchado por todo el mundo, en recuerdo de las víctimas del terrorismo? ¿Condiciona? ¿Es más complicado?
R. Con el corazón en la mano, es lo más grande que a un ser humano le pueden encomendar. Este tipo de conciertos le engrandecen a uno como artista, pero especialmente como ser humano.
P. En ese momento es en el que uno debe sentirse, como decía antes, un instrumento de algo más grande…
R. Claro. Tal vez, la universalidad de la música te hace reflexionar sobre las miserias de nuestra condición de hombres.
P. Inma, ¿qué le gusta hacer cuando no está sobre el escenario?
R. Me encanta la comida sana, caminar, salir a pasear por el campo, rodeada de naturaleza. Es algo que te transmite paz, el saber escuchar los sonidos que te rodean, y que luego además puedes trasladar a tu campo profesional y lo irradias en la música.
P. ¿Hay un secreto para toda esta fortaleza?
R. La verdad es que los aplausos del público ayudan, son maravillosos, pero sin un entorno como el que tengo, sin las personas que me rodean, no podría con nada.
El sonido acompaña cada uno de los movimientos que realizamos. Cada paso que damos, el sonido de nuestro corazón, nuestra respiración. Todo es una sinfonía de la vida sencillamente pautable y medible con un tempo y un compás. Inma Shara supo verlo y por eso habla con fervor, con pasión. Terminaré diciendo, por aquello de que vean que nos documentamos intensamente para las entrevistas, que estoy leyendo un libro de Alex Ro
ss, el crítico musical del New Yorker. Se llama El ruído eterno y es interesante. En el prólogo, Ross afirma que “En el mundo clásico, ha estado de moda desde hace mucho tiempo mantener a la música cercada respecto de la sociedad, declararla un lenguaje autosuficiente. Pero el siglo XX se dedicó a derrumbar esta frontera con genios como Bartok, como Shostackovik o como John Adams”. Hoy Inma Shara ha dado un paso más para derribar esa frontera y nos ha hablado de la música con un lenguaje que todos hemos podido comprender: el de la respiración, los pasos y el latido del corazón.