Ayudas sociales para las familias

En su artículo 39.1, la Constitución española afirma que “los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia”. Para ello, destinan una serie de ayudas que, aunque han ido creciendo en las últimas décadas, siguen siendo insuficientes si las comparamos con las de otros países de nuestro entorno. En concreto, el gasto público que destinan a las prestaciones familiares es, en los países de la OCDE, un 2,1%, mientras que en España sólo alcanza el 1,5%. Conviene conocer bien este tipo de ayudas y prestaciones para las familias, y más en tiempos de crisis como los que estamos viviendo.

Las ayudas a la familia abarcan muchos campos y posibilidades. En ellas, además, participan y financian los Ayuntamientos y Diputaciones, las Comunidades Autónomas y la Administración General. Cada uno de estos organismos destina importantes cantidades para cumplir el precepto constitucional arriba mencionado. Además de las ayudas directas, hay también una serie de políticas activas puestas en marcha que benefician indirectamente a la familia. Y conviene advertir que en el caso, por ejemplo, de las Familias Numerosas, las Federaciones Autonómicas y Nacionales, muy activas en la defensa de sus derechos, además de proporcionar toda la información necesaria sobre las ayudas que se conceden y de negociar con las Administraciones públicas estatales y autonómicas la mejora de las políticas familiares, han conseguido para sus socios importantes descuentos en banca, tecnología, alojamiento, moda, ocio, alimentación, viajes, hogar, automóviles, etc.

Guía de ayudas sociales para las familias. Para facilitar a las familias el conocimiento de estas ayudas y prestaciones, el anterior Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad ha editado en los últimos años una Guía de Ayudas Sociales para las Familias, siendo la última edición de 2011. A través de Internet puede accederse a esta Guía en www.msps.es/politicasocial/informacion/docs/GUIA_ FAMILIA_2011.pdf. Concebida de manera muy útil y práctica, la Guía explica qué tipos de ayudas existen, las cantidades que se destinan, los requisitos para acceder a ellas, la documentación exigida y los lugares a donde hay que dirigirse. Además, proporciona enlaces y direcciones de interés tanto de ámbito estatal como autonómico y provincial, donde puede ampliarse esta información.

La Guía abarca los siguientes campos: seguridad social, trabajo, fiscalidad, servicios sociales, educación y vivienda. Estas ayudas sólo son las que proporciona directamente el Gobierno español; cada Autonomía regula posteriormente sus ayudas y la manera de aplicarlas en el IRPF o a través de subvenciones.

Variedad de prestaciones. El primer gran apartado de esta Guía está dedicado a las “Prestaciones familiares de la Seguridad Social. Permisos parentales y excedencias”. Con estas prestaciones, el Estado, a través de la Seguridad Social, “quiere prevenir, reparar o superar determinadas situaciones o estados de necesidad concretos, que dan lugar a una pérdida de ingresos o un exceso de gastos en las personas que los sufren”. Respecto a “la protección a las familias”, se destinan las siguientes prestaciones:

 

 

      • Las prestaciones económicas en un único pago por nacimiento o adopción de hijos en los supuestos de familias numerosas, monoparentales y madres con discapacidad; por parto o adopción múltiples.

      • La asignación económica por hijo/a o acogido/a menor de 18 años, o hijo con discapacidad. “Las prestaciones por hijo o menor acogido a cargo son las asignaciones de dinero que se conceden a una unidad familiar para apoyar la situación que se produce por tener hijos o acogidos menores de 18 años a su cargo o tener hijos o menores acogidos con discapacidad en un grado igual o superior al 33%”. Como se trata de dos situaciones diferentes, los requisitos establecidos son distintos, como se explican a continuación en la Guía. Por ejemplo, se puede pedir la prestación familiar por hijo o menor acogido a cargo “cuado los ingresos de la unidad familiar no superen la cantidad que cada año se establece por ley”, y que para el año 2011 era de 11.264.01 €. Para la Federación Española de Familias Numerosas, más del 90% de las familias que pudieran acceder a esta prestación tienen unos ingresos superiores a esta cantidad. Un capítulo muy importante en este apartado tiene que ver con los hijos con discapacidad, para los que se establecen unos requisitos especiales en función del grado de discapacidad. Para acceder a estas ayudas específicas no existe ningún límite de ingresos de la unidad familiar. El año 2011 el importe asignado por hijo menor de 18 años y con una discapacidad en grado igual o superior al 33% fue de 1.000 € al año.

 

 

Permisos de maternidad y paternidad. El subsidio por maternidad, tanto en su modalidad contributiva como no contributiva, el subsidio especial por parto, adopción o acogimiento múltiple, los subsidios por paternidad, así como por riesgo durante el embarazo y riesgo durante la lactancia natural. En este apartado se incluyen los distintos permisos de trabajo que pueden tener el padre y la madre. Aquí están el permiso por maternidad, que es el “periodo de descanso laboral que tiene todo trabajador, en los casos de parto, adopción o acogimiento, sin perder sus derechos salariales ni laborales”. Este permiso dura 16 semanas seguidas, 6 de ellas deben ser obligatoriamente posteriores al parto, a las que pueden sumarse otras dos semanas más por cada hijo, a partir del segundo, cuando es un parto múltiple. En el caso de discapacidad del hijo, se amplía esta duración dos semanas más. “Dicho periodo podrá disfrutarse en régimen de jornada completa o a tiempo parcial si hay acuerdo con la empresa”.

El permiso de paternidad en los casos de nacimiento de hijo, adopción o acogimiento, el trabajador tiene derecho a 13 días ininterrumpidos. En este apartado también se especifican una serie de ayudas en el caso de que exista riesgo durante el embarazo y la lactancia natural, y la posibilidad de la reducción de jornada laboral.

Excedencias y ayudas de empleo. La prestación no económica por excedencia para el cuidado de cada hijo/a, menor acogido o de otros familiares. La excedencia es “el permiso a que tiene derecho el/la trabajador/a durante un periodo de tiempo pero sin derecho a seguir recibiendo el salario que venía cobrando”. Puede solicitarse por cuidado de hijos o menores acogidos o por cuidado de familiares.

La Guía desarrolla de manera exhaustiva todos estos apartados, detallando las posibilidades y explicando todos los requisitos que se exigen para conceder estas prestaciones, que se solicitan en las oficinas del Instituto Nacional de la Seguridad Social.

El siguiente gran apartado explica las ayudas que existen para las familias en materia de empleo, explicando las prestaciones por desempleo a nivel asistencial y los programas de fomento del empleo que se desarrollan desde las correspondientes Administraciones Pública. “Las ayudas pueden ir orientadas a la concesión de prestaciones asistenciales por el Estado a través del Servicio Público de Empleo Estatal (SPEE), o al fomento de la contratación de determinadas personas que el Estado establece dentro de su política de empleo anual”.

Beneficios fiscales. Uno de los puntos de más interés en relación con las Ayudas y Prestaciones que concede el Estado tiene que ver con los beneficios fiscales por hijo a cargo en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). La Guía explica las deducciones estatales que se aplican, estableciendo “un mínimo personal y familiar que no se somete a tributación”. Ese mínimo personal es la valoración que hace el Estado, a efectos del IRPF, de cuánto le cuesta a una persona cubrir sus necesidades vitales mínimas.

Esta cuantía no se considera renta disponible y, por tanto, no se somete a tributación. El año pasado este mínimo fue de 5.151€ anuales. En este bloque se especifican las valoraciones que hace el Estado del mínimo familiar por descendientes, con o sin discapacidad. La deducción para madres trabajadoras con hijos menores de tres años que estén dadas de alta en la Seguridad Social es de 1.200 €. “Se podrá solicitar el abono de la deducción de forma anticipada, a razón de 100 € mensuales por cada hijo o menor que “genere el derecho a la misma”. También figuran en este apartado las correspondientes y variadas deducciones autonómicas.

Familias numerosas y monoparentales. A las “Ayudas Sociales a Familias Numerosas” está dedicado al siguiente bloque. Como se dice en la Guía, “es importante saber que, para que las familias numerosas puedan gozar de los beneficios que tienen, será necesario, no sólo reunir unos requisitos, sino también solicitar su reconocimiento a través de la concesión del Título de Familia Numerosa por el organismo público competente”. A finales de 2005 se aprobó el Real Decreto 1621/2005 “por el que se aprueba el Reglamento de la Ley 40/2003, de 18 de noviembre, de protección a las Familias Numerosas.

Se considera Familia Numerosa la formada por tres o más hijos (los hijos discapacitados, si los hay, cuentan como dos). Existe una categoría especial de Familias Numerosas, la formada por cinco o más hijos (en la que también pueden incluirse unas determinadas familias que reúnan una serie de condiciones formales y económicas).

Las ayudas oficiales a las familias numerosas abarcan diferentes campos: descuentos en servicios municipales y educativos, libros de texto, becas, visitas a museos, viajes en RENFE e Iberia; mejoras y facilidades para la obtención de créditos para acceder a viviendas protegidas y a viviendas en alquiler, tarifas eléctricas especiales, etc.

La Guía contiene también una completísima información de las ayudas concedidas a las Familias Monoparentales, uno de los colectivos designados como beneficiarios con derecho a protección preferente.

Más ayudas. Dependientes también de la Administración General son las prestaciones sociales del Sistema Público de Servicios Sociales a las familias y las ayudas para familias con personas en situación de dependencia, una de las prestaciones más afectadas por las consecuencias de la crisis económica. La Guía informa también de las ayudas destinadas a casos de impago de pensiones de alimentos en situaciones de separación o divorcio, los servicios que existen para cuidados de hijos menores de tres años, las becas y ayudas al estudio que destina el Ministerio de Educación para las familias, las ayudas en materia de vivienda (donde figuran las principales ayudas al Plan Estatal de Vivienda 209-2012) y, por último, las ayudas sociales para afectados por el virus de la hepatitis C o el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

Carrera con idiomas

Soy estudiante de 2º de Bachillerato de Ciencias Sociales. Tengo como primer idioma el inglés, y como segundo idioma el francés.

Ahora todas las carreras de grado incluyen estudiar inglés como asignatura obligatoria, pero me gustaría seguir desarrollando mi aprendizaje en idiomas, y saber cuáles son las carreras de grados que me ofrecen una formación más completa. En los planes antiguos estaba la Licenciatura de Traducción e Interpretación, ¿Se oferta la titulación también en grado? ¿Se puede estudiar idiomas en otras carreras? ¿Qué salidas profesionales tienen estas carreras fuera de España?
Carlos (18 años)

Hola Carlos:
Efectivamente, todas las nuevas titulaciones de grado incluyen créditos obligatorios correspondientes a la asignatura de inglés. Aun así, existen titulaciones de grado que ofrecen una formación en idiomas mucho más completa, manteniendo siempre como primer idioma el inglés, con la posibilidad de aprender otros, como francés o alemán, y con diversas aplicaciones en el mercado laboral.

Por ejemplo, existe el Grado en Traducción e Interpretación, con créditos de formación en 4 lenguas, con un enfoque más cultural, para conocer la cultura y forma de vida de otros países. Con el Grado en Relaciones Internacionales, los créditos en idiomas tienen un enfoque más político, dirigido a la vía diplomática en consulados o embajadas, o al comercio exterior. Si quieres enfocar tus estudios hacia un entorno más empresarial, con el Grado en Lenguas Modernas y Gestión obtendrás formación de idiomas con aplicaciones jurídico-económicas y de procesos de internacionalización. Estas titulaciones universitarias están dirigidas a estudiantes que quieran desarrollarse en el mercado laboral como profesionales que dominen las lenguas modernas, que conocen las leyes y las reglas políticas y sociales del mercado internacional.

Estudiar Comunicación

Hola, me gustaría estudiar Periodismo o Comunicación Audiovisual, una carrera universitaria relacionada con los medios de comunicación. Sin embargo, creo que actualmente no hay muchas salidas profesionales, el mercado laboral es difícil, y no todas las universidades ofertan prácticas en empresa cuando terminas la carrera. ¿Qué titulación tiene más futuro? ¿Se puede estudiar Publicidad con los nuevos grados? ¿Es aconsejable hacer un doble grado?
Lucía (18 años)

Hola Lucía:
Las titulaciones universitarias relacionadas con los medios de comunicación están en auge actualmente, principalmente con la formación en Internet y redes sociales, que incluyen los nuevos planes de estudio de Bolonia. Además, las prácticas en empresa son obligatorias, ya que existen convenios empresariales de colaboración, que permiten conocer el funcionamiento y desarrollo de los medios audiovisuales.

Las empresas audiovisuales y los medios de comunicación exigen que los profesionales tengan formación en las diferentes disciplinas del sector, y por ello, con el Grado en Comunicación obtendrás los conocimientos en las tres áreas –Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad– requeridos para desarrollar y adquirir la capacidad productiva y creativa tan demandada actualmente.

En el mercado laboral hay una gran oferta de medios de comunicación, ya sea en los tradicionales como la televisión, la prensa o la radio, y también en los nuevos canales de comunicación. Los medios tradicionales necesitan de profesionales formados en las nuevas tecnologías audiovisuales, con amplios conocimientos de la comunicación multimedia digital. Por ello, es conveniente que tus estudios universitarios incluyan un plan de estudios multidisciplinar, que te permitan aprender las herramientas y desarrollar los fundamentos de los diferentes medios de comunicación.

Los mejores juguetes, los padres

Estudiando cuales son los juguetes más adecuados para cada edad, en los primeros momentos de vida, el más preciado para un niño es su madre, padre o aquella persona adulta que le dedica todo el cuidado, según la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE).

Para esta Asociación, jugar equivale a conocerse mejor, a dialogar y crear lazos más entrañables. Al jugar con los hijos, señala, estimulamos su iniciativa y su imaginación creadora. El niño recurre a ella para tratar de comprender, interpretar y recrear el mundo que le rodea.

Becas para jóvenes con discapacidad

La Fundación ONCE y la Fundación Comité Español de los Colegios del Mundo Unido (UWC, United World Colleges) han convocado una beca dirigida a jóvenes con discapacidad para estudiar el Bachillerato Internacional en alguno de los 13 centros que tiene repartidos por otros tantos países de cuatro continentes.

El beneficiario de esta ayuda, valorada en 45.000 euros, convivirá con jóvenes procedentes de entre 80 y 100 países. El impreso de solicitud puede decargarse en la web: www.colegiosmundouni-do.es y el plazo acabará el 2 de febrero.

Ábaco: mucho más que matemáticas

Ayuda al niño a concentrarse, estimula su imaginación, fomenta su autoconfianza y, por si fuera poco, le proporciona habilidades aritméticas: es el método UCMAS.

“No me gustan nada las matemáticas; es lo que más me cuesta estudiar”, confiesa Alba, de 4º de Primaria. Y su caso no es excepcional. ¿Se debe a un fallo del sistema de enseñanza? ¿A una falta de habilidad cultural en esta materia? Probablemente nadie tenga la respuesta acertada, ya que confluyen muchos factores que determinan que el nivel matemático de nuestros escolares siga estando por debajo de la media de la OCDE (483 puntos frente a 501, según el último Informe PISA), aunque es cierto que estos resultados han experimentado una leve mejoría de un tiempo a esta parte. Quizá a ello han contribuido programas especializados, como UCMAS, que tratan de enriquecer éste y otros ámbitos usando un elemento milenario como es el ábaco.

“UCMAS es un método de desarrollo intelectual que tiene como objetivos principales el desarrollo de la escucha, la concentración, la memoria visual a corto y medio plazo y la imaginación. Así, se adquiere también una gran habilidad en cálculo mental”, explica María Carrogio, del Departamento de Desarrollo UCMAS en Cataluña y Madrid. Basándose en el ábaco, “que es para los niños como un juguete que pueden tocar, manipular y, a la vez, les sirve para aprender”, se trabaja el hemisferio derecho cerebral de los alumnos con un alentador resultado, tal como comenta la experta: “Pierden el miedo a los números y ganan en autoconfianza y seguridad”. Pero no se trata de forzar el aprendizaje, pues se ayuda al niño a desarrollar una habilidad que ya tiene y que le servirá de por vida.

“Es como aprender a ir en bicicleta o aprender a nadar. No es un conocimiento que le trasladamos al niño y él deba memorizar o almacenar en su cerebro, sino que es una habilidad que desarrolla”, explica. Ampliamente presente en centros españoles, por citar solo dos comunidades, Cataluña y Madrid, UCMAS está en 23 centros y da formación a más de 1.200 alumnos. Pero ¿cuál es la edad ideal para comenzar? “El programa está pensado para niños de 5-13 años, edad en la que el cerebro tiene mayor plasticidad y hay más desarrollo de los circuitos neuronales. Lo ideal es recibir dos clases semanales de 50 minutos cada una”, detalla María Carrogio.

En las sesiones se utiliza el ábaco, aunque a medida que el programa avanza, los niños comienzan a utilizar un “ábaco imaginario” con el que son capaces de calcular. Además, hay que tener en cuenta que, según la especialista, “el método nunca va por delante del programa de matemáticas estipulado en los centros, va en paralelo y no interfiere para nada con la asignatura, ya que no es un programa matemático”. Más información en www.ucmas.es.

Boutique Secret se une a UNICEF por los derechos del niño

Desde Boutique Secret, el primer club de ventas privado para mamás, bebés y familias, hemos establecido un acuerdo de colaboración con UNICEF, el marco de la Responsabilidad Social Corporativa, con el objetivo de hacer llegar la misión esta ONG y sus proyectos a la sociedad en general como vehículo de sensibilización.

De esta manera, desde todas las divisiones de Boutique Secret, se implicará y trabajará para hacer una correcta difusión entre sus colaboradores, proveedores y socias de la información de las actividades de UNICEF.

Más información: www.sonia.boutiquesecret.com

Método para detectar antibióticos en alimentos para lactantes

Un grupo de investigación la Universidad de La Laguna (ULL), en colaboración con otro del Instituto de Investigación de Ciencias de la Alimentación (CIAL), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad Autónoma de Madrid, ha desarrollado un nuevo método para la determinación de residuos de quince antibióticos en diferentes modalidades de leches infantiles.

Esta técnica incluye un análisis mediante la denominada “cromatografía de ultra presión” (UPLC) en menos de 10 minutos.

Los antibióticos son compuestos que se utilizan de manera cada vez más indiscriminada, produciendo problemas de resistencia bacteriana.

Más información: www.ull.es

La Casa Incierta

La Casa Incierta, compañía residente del Teatro Fernán Gómez, es una compañía de teatro que busca sus formas de expresión escénica en los límites del ser humano.

El trabajo de investigación y creación escénica para la primera infancia la sitúa como una compañía pionera de este género. En sus espectáculos utiliza palabras, imágenes, juegos de luces y muchas mascotas para conseguir estimular al bebé, llamar su atención a la vez que entretener al público.

Más información: http://teatrofernangomez.esmadrid.com

“Ego Shooter”: La espiral del estímulo

Los niños necesitan y tienen derecho a un mundo que los acoja y estime. Muy a menudo el estado anímico de los adultos está condicionado por la carga en el trabajo, por conflictos interpersonales y por miedos y temores. Los medios saben desplazar los problemas, creando estados de ánimo más placenteros. Esto, sin embargo, solo se consigue a cambio de intensificar los recursos para lograrlo. Sería más sensato fomentar la alegría de aprender, la creatividad y las facultades sociales para que la actividad del niño lleve a la formación de capacidades duraderas como el sentido estético frente a la pasividad y la falta de fantasía.

Dave Grossman realizó un interesante estudio sobre las masacres ocurridas en varias escuelas norteamericanas. Los inculpados mostraron tener una puntería superior al promedio existiendo un predominio de disparos en la cabeza. Se constató que todos ellos habían pasado mucho tiempo con los llamados juegos “Ego-shooter”: puntos extras por disparos en la cabeza. Se trata de herir, torturar o matar a personas, consistiendo el éxito en matar al mayor número de adversarios mientras que el fracaso significa la propia muerte, desarrollando así el llamado “Condicionamiento operante”. Apuntar y disparar de inmediato se practicaba tantas veces hasta funcionar finalmente como un acto reflejo, formando a los niños en el uso de armas y endureciéndolos emocionalmente mediante las simulaciones de matanzas a través de un video juego típico.

La representación en imágenes de asesinatos y agresividad lleva a una inmunización frente a la violencia real. Se entra en una apatía anímica sin indignarse. El hecho de mirar incontables muertes y otros actos de violencia conduce en lo anímico a un efecto comparable al que se produce en el cuerpo con la vacunación. Lo que en un primer momento provoca horror, es observado con placer después de un tiempo. El alma aprende a considerar estas imágenes como una agradable sensación de tensión. En ese momento comienza la “vacunación”. Según la Teoría del acostumbramiento emocional, escenas e imágenes de violencia que al principio resultaban chocantes, muy pronto son consumidas como un divertido entretenimiento.

Para los niños que aún se encuentran en la fase de imitación este efecto es especialmente acentuado. Un niño de 14 meses es capaz de imitar acciones, tanto constructivas como destructivas, que ha observado en la pantalla, ya que aún no puede diferenciar entre realidad y ficción. Frecuentemente sufren trastornos del sueño durante semanas tras haber presenciado este tipo de escenas.

La violencia sugiere a los pequeños que es correcto usar ese comportamiento en algunas situaciones, especialmente cuando la utilizan héroes carismáticos. Se erosiona su aversión natural a la misma. Este tipo de imágenes no solo aumentan la disposición a la violencia, sino que también llevan a considerar al prójimo como una persona más violenta de lo que en realidad es.

Los medios visuales desplazan a la literatura: la lectura es el gran maestro de la fantasía. Cada lector crea su propio mundo. Las fuerzas de la fantasía pueden fortalecerse en todo aquello que es percibido o vivenciado por el hombre y que sólo se le revela íntegramente cuando él mismo lo complementa, pues ésta surge en el momento de la reflexión.

Mientras que para un niño con actividad propia siempre vuelven a ser interesantes los mismos juegos, en los medios virtuales rápidamente se manifiesta un fenómeno de acostumbramiento. Los recursos que incentivan su interés deben ser intensificados continuamente: es la llamada “Espiral del estímulo”. Este desarrollo lleva a una hiperactividad cada vez mayor y a contenidos cada vez más extremos.

Las principales organizaciones de Atención a la Infancia han estudiado los efectos que produce en los niños la violencia en los medios de comunicación y han publicado innumerables artículos en los cuales fijan su posición. Entidades tanto gubernamentales como académicas han hecho un llamamiento para poner freno a la violencia en los medios. Las conclusiones de todas ellas corresponden a más de 700 estudios ineludibles de decenios de investigación de las ciencias sociales, médicos, terapeutas, maestros … : M. Spitzer, B. S. Centerwall, Gadow y Sprafkin, A. Bandura, Drabman y Thomas, Gerbner y Gross, R. Feinbloom, Michael Rothemberg, Sue Aran Ramspott, Brandon S. Centerwall, M. Levine, L. Rowell Huesmann, Daniel Cohen …

Al dirigirse al Comité Senatorial de los Estados Unidos para asuntos gubernamentales, Leonard Eron, una autoridad en el tema de la influencia de los medios de comunicación en los niños dijo: "Ya no queda duda alguna de que la exposición repetida a la violencia en la televisión es una de las causas del comportamiento agresivo, el crimen y la violencia en la sociedad. La evidencia procede tanto de estudios realizados en laboratorios como de la vida real. La violencia de los medios afecta a los niños de ambos sexos, de todas las edades y de todos los niveles socioeconómicos y de inteligencia. Estos efectos no se limitan a este país ni a los niños predispuestos a la agresividad".

Uno de los análisis más completos sobre TV, realizado por un equipo de expertos que dirigió G. Gerbner demostró que el 80% de los programas emitidos contenían al menos un incidente violento y que los programas de dibujos animados tenían la más alta frecuencia de actos violentos. Los alumnos de 12 años pasan un promedio de 25.000 horas delante del televisor, al finalizar la escuela habrán visualizado 8.000 asesinatos y 100.000 actos de violencia. En el 73% de los casos los autores no sufren castigo. En el 58% de las imágenes de violencia no se muestran sus consecuencias. Sólo en un 4% se muestran formas no violentas de superar conflictos. A la cabeza de los programas que contienen violencia se encuentran los de entretenimiento y ficción (93% de estos contienen imágenes violentas), en segundo lugar los programas infantiles (89%). En un simple episodio de Popeye y sus amigos podemos contabilizar: 35 golpes, 8 mentiras, 24 burlas a una persona, 4 "dulces conquistas" a una mujer tales como: tirarle del pelo, retorcerle el brazo, pegarle y encerrarla en un armario.

Conflictos más frecuentes en la alimentación (1ª parte)

Este mes iniciamos un tema trascendente en los primeros años del niño y que preocupa especialmente a los padres, los conflictos más frecuentes en la alimentación. Lo daremos en dos partes: en la primera incluiremos los apartados “tener calma” y “Ana no quiere comer” y el próximo número trataremos: “Aarón se niega a cenar en su casa” y “Daniel se resiste a comer entero”.

TENER CALMA

El tema de la comida en las edades que nosotras nos movemos es de gran importancia; sabemos tanto como madres como educadoras que los niños aprovechan la comida y el sueño para hacernos frente.

Si el bebé no come, nos ponemos muy nerviosas, porque cada mes debe ganar peso y así no lo conseguirá.

Me gustaría poner un ejemplo de una niña que, cuando comenzó este curso en la Escuela Infantil, tenía cerca de seis meses; se llama Lucía.

Cada día, a la hora de la comida, la educadora la sentaba en la mesa alta, tipo trona, donde podía permanecer cómodamente, junto con otros niños de su edad.

Pero desde el momento que veía acercarse el plato, Lucia comenzaba a llorar; estaba claro que teníamos un conflicto: ¿no aceptaba la comida?, ¿no le gustaba este momento porque no tenía hambre…?
Con sus casi seis meses había que introducirle el puré de verduras; ya había comenzado su mamá en casa y le costaba muchísimo.

¿Por qué siempre lloraba?
El primer paso a dar siempre es la entrevista con la familia, para que nos cuente todos los detalles sobre el tema; en este caso, acerca de la comida.

La mamá de Lucia nos decía que no había manera de meterle nada, con la expresión “no come ni para vivir”; teníamos que ponernos de acuerdo, para probar si en la Escuela cambiaría la actitud de la niña, aceptando los alimentos mejor, y viendo si sus reacciones serían positivas.

El primer acuerdo sería no forzar a la niña, acercándole la cuchara a la boca esperando que fuera ella la que succionara el puré.

Ya se sabe que a los bebés se les coge en brazos, echados mirando hacia arriba y se les echa las cucharadas de puré como si fuesen pollitos y si, además, rechazan la comida pues hay que bailarles, tener a otra persona que le haga juegos, teatro, para tenerles distraídos y así traguen sin enterarse. NO, por favor.

Porque comenzamos así y según se hacen mayores nos irán exigiendo que hagamos más concesiones: poner la televisión para ver los dibujitos o la película que le gusta al niño, en otro momento querrá bajarse de la trona o silla para que nosotros le persigamos por la casa con el bocado en la mano. Insisto: NO, por favor.

Otro acuerdo sería tener paciencia, en la convicción de que terminaría comiendo todo y de todo; pero cuando pasaban los días y aún seguía comiendo poco, todos sabíamos que el tiempo apremiaba y, por ello, comenzábamos a sentirnos impacientes.

Es precisamente en esos momentos cuando debemos seguir constantes y empeñados en que ganaremos.

Un aspecto importantísimo que no puedo olvidar es el tema afectivo: los niños por muy bebés que sean entienden de cariño y afecto, ellos saben qué personas les quieren, les dedican tiempo, les valoran y consiguen la empatía necesaria para sentirse bien con ellas; todo eso se nota y los bebés también.

Por lo tanto el conseguir la empatía con Lucía era el primero de los retos de la educadora.

Desde los primeros días nos dimos cuenta que Lucía nos iba a costar conseguir que aceptase la hora de la comida con sus alimentos; pero nos íbamos a empeñar para que llegase a disfrutar este momento.
¿Qué actitud debemos tomar con la niña (o niños), en general?

Principalmente muy tranquila y relajada, dedicándole tiempo y paciencia, sin agobios ni prisas; tenemos que tener claro que iremos consiguiéndolo poco a poco, y que el primer día comerá pocas cucharadas de puré, o quizás ninguna.

Pero es fundamental contar con el apoyo de sus padres, y su confianza en nosotras; es factor clave para conseguir el fin, que es que nuestra pequeña Lucía aprenda a disfrutar comiendo y compartiendo esos momentos con sus compañeros y educadoras. Y lo hemos conseguido.

ANA NO QUIERE COMER

Ana es una niña que tiene 2 años y medio; es su primer curso en la Escuela, viene muy contenta desde el primer día y disfruta jugando con sus compañeros.

Es una niña despierta, ingeniosa, alegre, divertida y le gusta participar en cualquier tarea colaborando con su trabajo; ella es muy responsable.

Me gustaría describir algún rasgo, que definiera a Ana, para conocerla un poco, ya que me voy a centrar en el gran reto de buscar estrategias para conseguir que la niña acepte comer.

Los adultos tenemos claro que la alimentación es muy importante en nuestras vidas, y queremos que nuestros hijos tengan una buena educación en ese aspecto.

Es importantísimo comer todo y de todo, y adquirir una alimentación sana desde pequeños, justo en la edad que nosotros estamos educando.

Cuando llegó Ana a la Escuela, ya estábamos informadas de sus gustos, sus juegos favoritos, su manera de comer y sus mañas para conseguir no comer; también conocíamos qué alimentos eran sus preferidos; éstos eran los que le daban en su casa cuando no había forma de que tomara nada.

Ana era una experta a la hora de la comida, porque sabía muchos trucos: llorar, patalear, negarse a sentarse en la mesa con sus compañeros… y, sobre todo, había que deshacer todas las mañas adquiridas: distraerla para meterle la comida cuando no se entera, hacer teatros, dejarle algún juguete… todos nosotros conocemos detalles de este estilo.
¿Qué recursos pondremos en acción y cómo vamos a actuar durante el tiempo de la comida, con la niña?

La premisa fundamental (recordad) es tener paciencia y tesón por parte de los educadores.

Y la parte fundamental del plan, es la colaboración y puesta en marcha del mismo con la familia.

Punto importante: poner en el plato de la niña poca cantidad de comida, en un principio, para que se sienta capaz de conseguir comerlo todo.

Es una buena estrategia darle la oportunidad a Ana de servirse la comida, para que sea ella quien decida la cantidad que quiere comer; podremos poner en práctica esta acción con todos los compañeros de su mesa, e incluso con todos los niños del grupo.

Dejar que sean los niños quienes decidan la cantidad que quieren comer es confiar en ellos; es una actitud novedosa que les resulta chocante y divertida a la vez; el educador dejará claro que hay que servirse cierta cantidad, porque no vale decidir que no se quiere nada.

Surge la algarabía y la conversación entre ellos, aparte de la organización, sobre quién se sirve primero, y los comentarios lógicos: yo me voy a echar mucho porque soy muy mayor, yo quiero poco porque no me gusta…

Tanto si es mucha como si es poca la cantidad la que cada niño ha decidido servirse, deberá comérselo todo; ese habrá sido su compromiso al aceptar el trato de servirse lo que quisiera.

Otra estrategia que suele dar muy buenos resultados es crear la figura del CAMARERO.

Cada día nombraremos un camarero en ca
da mesa, que será el responsable de repartir los platos y cubiertos a sus compañeros, además de retirarlos a un barreño cuando cada niño haya terminado la comida de su plato.

Para ser camarero se necesita tener eficacia, ser buen organizador, estar atento a las demandas que surjan en la mesa, terminar la comida del plato de los primeros para poder recoger y organizar los platos y cubiertos siguientes, con el fin de que no se le amontone todo y tengan que esperar mucho los compañeros.

A todos los niños les encanta ser camarero para mandar a los demás, para demostrar sus cualidades y para hacer crecer su autoestima.

Así que puede ser un buen recurso para que nuestra protagonista Ana quiera participar en el juego de ser camarera. El camarero se lo tiene que comer todo.

Estas estrategias suelen dar muy buen resultado; y debemos probarlas para poder opinar sobre su eficacia.

En el caso de Ana fue efectiva; solucionamos sus problemas. Terminó comiendo.

Más información en: www.acento.info