Cada vez más, vemos cómo nuestros jóvenes enfrentan desafíos emocionales que afectan su bienestar y su desarrollo integral. Según los últimos estudios, un 90% de los adolescentes desearía que su profesorado se preocupara más por su salud mental. Este dato nos invita a reflexionar sobre el papel transformador que pueden desempeñar los docentes en la vida de sus alumnos, más allá del aula.






